Piramides de Egipto
Bookmark and Share

 
 
 
 


ALEJANDRA VALLEJO BUSCHMANN
TERAPEUTA HOLISTICA
casadetara@gmail.com
REFLEXIONES ESPIRITUALES
Diciembre de 2012


A TI MUJER

Mujer eres la vida misma, en un cuerpo inmaculado, en el alma de una estrella.

Es la mujer el canal por donde la vida se suma y se esparce en la faz de la tierra. Ella contiene el prodigioso signo del creador, le da su vientre y lo acuna con esmero.

Ella trae una luz desde lo alto y le dice; mira, esta es la amada tierra, crece y vive, aquí estaré cubriéndote. Ella crea, alumbra y proyecta dentro del entorno una lámina sutil de los más tibios deseos, de las más fecundas carencias, que todos de una manera u otra manera traemos enganchadas en el alma.

Desde aquellos caminos que hemos caminado, desde aquellos, aun los más inconclusos, traemos impreso en el corazón el calor de la mujer. Aquella que nos parió, aquella que nos acompañó en amistad, o aquella que nos amo.
Es un patrón de vida, que nuestra piel ha grabado y que nos hace sin diferencias ni distinciones, sabernos de una u otra manera, mujeres.

Mujer traes desde la luna una energía vivificante que nutre todo lo que tu paso toca.
Traes desde el Sol aquellos rayos de oro que nos permiten plantarnos seguros en la vida.
Traes desde lo profundo de la tierra las huellas del existir.
Traes desde el corazón del creador, esa chispa de amor que nos hará primero sentirnos tan amados, para después amar con la misma devoción.
Traes en cada una de tus manos, la caricia adecuada, la palmada de aliento, la protección frente a la desolación.
Traes un tu boca el aliento divino, ese que nos ímplele a creer en la vida, porque la vida vale el querer vivirla.
Traes en tu garganta el rugido de la palabra precisa, el consejo oportuno, las dulces melodías de una canción de cuna lejana, los secretos dichos al oído en la intimidad, de los encuentros de las almas.
Traes en tu guata un oasis, lleno de la vida necesaria, para que mi vida sea fecunda.
Traes en los ojos esa mirada suave que me transporta al infinito, al principio de los tiempos. Esos ojos cálidos que no cuestionan, más comprenden.
Traes en tu pelo el aroma, de miles de flores al viento.
Traes en tu cuerpo sin premura, el aroma de la leche primera, las huellas de los partos infinitos, las marcas de las manos que has amado.

Enfundada en esa aura magnifica de poderosa energía contenedora, te mueves sobre la faz de la amada Tierra, gritando con cada movimiento, ¡Que la vida es bella!
Caminas y a cada paso el piso resuena, y cantan los ruiseñores…
Caminas y traes contigo, la fecundidad de la naturaleza, que se enreda en tu falda y se arrebola en tus cabellos.
Caminas y vienes a mí y me recojo en mi ser agradecido, por haberme dado esta vida.

Mujer eres la vida misma, en un cuerpo inmaculado, en el alma de una estrella.

Alejandra Vallejo Buschmann
Casa de Tara.




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

HTML Comment Box is loading comments...
Compartir en Facebook