Piramides de Egipto
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Bettina Horst:

"EN LOS GOBIERNOS LOCALES FALTA MUCHA TRANSPARENCIA"

Experta en políticas públicas advierte que los gobiernos regionales, debido a la dependencia directa de su máxima autoridad, cuentan con nula autonomía.

Por Jorge Abasolo Aravena
jabasoloaravena@gmail.com

Octubre de 2008

La política no suele figurar entre los temas más seguidos por la opinión pública. Esta se suele quejar de la deficiente calidad de los candidatos a alcaldes y concejales, eximiéndose de toda responsabilidad en tal sentido. ¿No será que los candidatos son solo un reflejo de una ciudadanía con atonia volitiva... o simplemente apática? Lo cierto es que en tiempo de elecciones, se supone que el ciudadano de a pié, el ser humano común y corriente se informa o lee algo más antes de ejercitar su derecho cívico.
En esto hay que ser claros. La lluvia de ofertas y promesas imposibles de cumplir estará presente en todos lados y por parte de candidatos de diverso domicilio político.
Hay temas como la educación, la seguridad ciudadana y la salud que sólo pueden ser abordados parcialmente desde el municipio. Son temas que mas bien se albergan en la esfera de influencia del gobierno central. En consecuencia, proponer soluciones globales en estos asuntos no está en manos del alcalde ni de los concejales.
Para "pisar mejor el terreno municipal" conversamos con una experta en la materia.
Buenamoza, aguda y afable, Bettina Horst es ingeniero comercial, magíster en Economía, mención en Políticas Públicas de la Universidad Católica de Chile. En la actualidad se desempeña como investigadora del programa Económico del Instituto Libertad y Desarrollo. Propietaria de una facundia infrecuente en un ingeniero, no recurre al escarceo de los políticos de oficio. En su exposición, ninguna palabra está de más. Se advierte en ella una preocupación por la macicez de los argumentos, más que por sus adornos semánticos.

-Hacia el año 1993 se crean en Chile los gobiernos regionales, pero las expectativas no se han cumplido, ya que en la práctica no se han constituido en una instancia descentralizada del Estado.
¿Qué se está haciendo para enfrentar este reto?

-Cierto. Cuando se crearon los gobiernos regionales, el año 1993, se generaron muchas expectativas en el sentido de que con esto se rompía el centralismo y se generaban gobiernos regionales autónomos. Pero la verdad es que ello no ha sido así. En la práctica uno observa cómo los gobiernos regionales -en la gran mayoría- dependen demasiado del gobierno central, y lo que hacen es justamente poner en práctica las políticas del gobierno central, por lo cual de autonomía y descentralización es bien poco lo que se puede hablar.
Respecto a lo que se está haciendo para enfrentar este desafío, yo siento que se está haciendo muy poco. Uno no observa una carta de navegación o una política de Estado de mediano o largo plazo. Más que nada es un problema que se enfrenta sobre la base de demandas específicas de regiones. Por ejemplo, cada vez que la fuerza regional tiene impacto en la Moneda, lo primero que se dice es:"-Estamos impulsando un proyecto de reformas de elección de gobiernos regionales". Pero la verdad es que las cosas no pasan por tener nuevas autoridades regionales electas. Esto pasa por tener competencias, atribuciones y poder romper el vínculo con el nivel central. Y también depende mucho de cuál va a ser el rol de las seremías, etcétera. Lo cierto es que hoy los sectores dentro del aparato público, pesan mucho más de lo que pesa hoy día el gobierno regional. Entonces, eso es clave y en esa materia no se está avanzando.


PRECISAR LAS COMPETENCIAS

-Los gobiernos locales administran una proporción harto reducida de los ingresos del sector público, que apenas supera el 10 por ciento.
Esta proporción es inferior a la que se observa en otros países latinoamericanos, como el caso de Colombia.
¿En que se topa para no permitir una mayor autonomía financiera?

-Efectivamente, cuando uno compara Chile con otros países con similar nivel de desarrollo o con similar estructura administrativa interna, vemos que esos otros países gastan un 15 ó 20 por ciento, y nosotros tímidamente nos asomamos al 10 por ciento aproximadamente.

-Hay autoridades que reconocen aprensiones a dar más autonomía a los gobiernos comunales, por las incompetencias de muchos de sus alcaldes. ¿No pasa por ahí también el tema?
-Eso pasa por generar confianzas. Uno observa cierta desconfianza en cuanto a entregar mayores recursos a los gobiernos locales, por lo cual hay una tarea pendiente desde el nivel local en el sentido de mostrarse mas eficientes y más cercanos a las personas que el nivel central. En otras palabras, deben demostrar que sí se la pueden. Lamentablemente hoy los alcaldes que hacen una mala gestión son los alcaldes que aparecen en la prensa y en los titulares. Y ocurre que muchos alcaldes que hacen una buena gestión y que son probos, no aparecen en la prensa. Entonces, la sensación que queda en la gente es que la mayoría de los alcaldes son deficientes. Hay que generar confianzas para descentralizar desde el nivel local al nivel central...y que el nivel central también asuma que al momento de entregar más facultades al nivel local, se está ayudando a la descentralización.
Lo que sí falta es mucha transparencia.
Para generar confianzas necesitamos avanzar mucho más en la materia de transparencia, de tal forma que los gobiernos locales se sitúen como entes transparentes, en los cuales se pueda confiar -no solo para traspasar mayores atribuciones de recursos desde el nivel central - sino que también responsabilidades en cuanto a que la ciudadanía puedan solucionar sus problemas.

-La transparencia de los municipios hoy es bastante relativa. Poco y nada sabemos si la gestión de un determinado alcalde es o no eficiente, más allá de la propaganda que se realiza cuando empieza la época de elecciones.
-Efectivamente. La ley establece algunos mecanismos de información al público como -por ejemplo- la cuenta pública, que se tiene que hacer una vez al año y que tiene que incorporar ciertas materias mínimas. Pero la verdad es que cuando no hay voluntad de transparentar, uno puede cumplir con las formalidades y hacer lo que exige la ley, pero eso no necesariamente se traduce en instrumentos y en indicadores que realmente permitan evaluar la gestión del alcalde. Mal que mal, la cuenta pública son definidas por el propio alcalde. Es decir, él va a determinar los énfasis que pondrá y la forma en que va a presentar las cosas que ha hecho en función de sus objetivos. Entonces, se necesitan muchos más indicadores que permitan una visión mas objetiva en cuanto a la gestión de la alcalde, y no solo de aquellos aspectos que el alcalde quiera presentar.


UN ACERTIJO SIN DILUCIDAR

-Las municipalidades tienen como función privativa la confección del plan regulador comunal. Sin embargo, esta atribución está limitada por el rol determinante que tiene el Secretario Regional Ministerial o SEREMI e Vivienda para definir el Plan Regulador Intercomunal, que es el que finalmente prevalece sobre el comunal.
Entonces, ¿a quien reclama un vecino por el cambio de destino de una calle o avenida en su comuna...¿Al municipio o al Seremi de Vivienda?
Veo un bache legal ahí. ¿Por qué no se legisla al respecto?

-Lo que pasa es que cada vez que se legisla se van creando nuevas competencias entre distintos órganos. A veces, incluso, creando órganos nuevos. El legislador nunca se preocupa de transferir las competencias de una entidad a otra. Entonces, a estas alturas el nivel de duplicidad es altísimo. Por ejemplo, en el tema que tu bien planteas del plan regulador, también se da en el tema de la mantención vial urbana. ¿Quién es el responsable de los hoyos? Los municipios dice que no, que ellos son responsables de catastrar los hoyos, lo cual está muy bien, y así lo dice la ley. El gobierno central dice que ellos son los responsables de la mantención de la red vial urbana, pero que no tienen los recursos. Al final es el SERVIU el que interviene, con la autorización del gobierno regional. Luego, eso es un enredo en donde al final la gente no sabe a quien atribuirle las competencias y las responsabilidades. Lo que hay que hacer es ponerse de acuerdo y efectivamente ceder poder y traspasar funciones, recursos y profesionales desde el nivel central a los niveles locales. Y en eso no se ha avanzado. Entonces se van creando nuevas competencias, al margen de lo que ya existe, y no se hace la pega entera que consiste en reordenar las competencias.

-Veo una especie de colisión de intereses o de atribuciones en lo atingente a los gobiernos regionales.
En la práctica los gobiernos regionales cuentan con una política de desarrollo regional propia. Y ésta no se traduce en un plan de gobierno propio, ya que ponen en práctica el plan de gobierno del presidente de la República de turno.

-Tu bien lo planteas...y vamos a casos concretos. Por ejemplo, la jornada escolar completa, que fue implementada el año 98 a través del presidente Frei Ruiz-Tagle y que ha significado un esfuerzo enorme en términos de inversión de infraestructura educacional. Eso ha sido financiado hoy por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Entonces, tenemos una política del nivel central que se traduce en los territorios a través de ejecutar inversiones con recursos del gobierno regional.
Hace poco se pusieron en práctica una cantidad de salas cuna a través del país. Esas salas cuna -en gran medida- se llevaron a cabo con aportes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Entonces, si bien algunos recursos se han traspasado al gobierno regional para efectos de terminar sus inversiones, muchas veces también se solicita que ciertos proyectos -definidos a nivel central- sean ejecutados con recursos de los niveles regionales. Con esto, en términos de autonomía y atribuciones se llega a que no se implemente un plan de desarrollo regional, sino que se sigan los lineamientos del nivel central. Y eso depende de que el Intendente es el representante del presidente de la República en la región, de la doble militancia del Intendente, en el sentido que es presidente del gobierno regional y a la vez presidente del consejo regional.
Por eso digo que los incentivos están puestos hacia cumplir metas del nivel central que del gobierno regional. Y eso debemos sumarle la alta rotación de Intendentes, que en los últimos cuatro años ha sido de aproximadamente un año y tres meses.

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