Piramides de Egipto
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EN LA 35° FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO
DE BUENOS AIRES

Los libros políticos e históricos y de superación personal encabezan las preferencias de los visitantes de la Feria.

Por Jorge Abasolo Aravena
jabasoloaravena@gmail.com

Mayo de 2009

Pensar es una actividad que evoca la reflexión, la imaginación, el examen puntilloso de las ideas. Lo sugiere la etimología misma de la palabra que proviene que proviene del latín pensare, es decir, pesar, calcular.

Asociamos el pensar con la concentración de nuestra mente en analizar ideas, en asociar conceptos distantes y, sobre todo, en hacerlo recurriendo al tiempo lento que la reflexión supone.
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se lleva a cabo en La Rural (frente al Zoológico de la ciudad) y su envergadura es tres veces la de Santiago.

Luego de chequearme, me sumerjo en los stand para comprar mis primeros libros. La actividad bulle por todos lados y hay seminarios y lanzamientos de libros por todos lados.

Se destacan los libros de Isabel Allende, que sigue siendo la escritora favorita del público bonaerense.

Me informan que la crisis ha dañado la afluencia de visitantes, pero aún así hay entusiasmo desbordante, casi contagioso.
En esta 35° versión de la Feria el público ha escogido libros de autoayuda y ensayos. De allí que los libros de investigación histórica, política y cultural tengan un espacio privilegiado en los stands, con grandes carteras promocionales.

También los expositores que traen a figuras como Brian Weiss, Isha (pronto va a Chile) o Jean Shinoda Bolen.

Saben que tienen el público asegurado.

Me acerco al escritor argentino Marcos Aguinis, que lanza su libro ¡Ay Patria Mía! y marco una entrevista con él. Lo mismo hago con Fernando Savater. Ambos hablan a sus públicos a sala llena. Son las vedettes de la Feria.

El día anterior a mi visita me cuentan que Brian Weiss, el creador de la "terapia de regresión a vidas pasadas", habló ante un público de 1280 personas. Intento hablar con él, pero es imposible. Más de 170 personas hacen fila para que le firme sus libros.


UN SANADOR DE ALMAS

Me voy directamente al stand de Ediciones Bonum. Allí se encuentra el destacado escritor y filósofo argentino René Trossero firmando sus libros. Hablo con su representante y me dice que espere una media hora, pues descansará un poco y me dará la entrevista. Dicho y hecho. Trossero es un pensador de larga trayectoria en el país vecino y con repercusiones de su actividad en el exterior.

Se distingue por su calidez humana y por su honda sabiduría sobre las cosas de la vida, que lo han posicionado en un plano destacado como maestro entre sus colegas y como referente indiscutido entre sus lectores. Se diría que es una especie de Ignacio Larrañaga. Un hombre que dedica a difundir un mensaje optimista, a cultivar una actitud edificante en medio de esta existencia plena de avatares y cuajada de desdichas.

Tras la entrevista me dedica su libro Remansos para seguir andando. El epígrafe de la primera página es ya un canto de amor y esperanza:
-"Si te amas de verdad
Y te sientes rico y valioso por ser tú mismo,
No necesitarás ocultar tu rostro
Detrás de las apariencias del status,
Y te sentirás ofendido
Cuando alaben el "personaje" que representas,
Y olviden la "persona" que eres"


Grande Trossero. Grande y humilde, como todo buen sabio.
No en vano sus obras se han traducido al alemán.
Un apretón de manos y el compromiso de volvernos a ver sellan mi despedida.


BUEN MARKETING

Decíamos que la afluencia del público ha sido menor este año, por efecto de la crisis. Pero hay cosas que llaman la atención.
La apertura al público se inició sin zozobra para los editores, pues a los dos res días de Feria cerraron las jornadas profesionales durante las cuales libreros y editores del país y del exterior hicieron sus compras, que pusieron el volumen de ventas un 8 por ciento arriba del año pasado. ¿Qué explicación puede tener esto? Que el público -siendo menos que el año 2008- ha comprado más. Una bofetada a la lógica de la crisis, que indicaría lo contrario.


LOS PRECIOS

El día domingo percibo más cantidad de gente en la Feria. En entusiasmo promete llegar en gotas. Ya hay mayor cantidad de público, con las salas de actos repletas y muchos visitantes cargando bolsas con sus compras.

¿Qué pasa con los precios? El costo promedio de un buen libro no baja de los $25 argentinos (cinco mil pesos chilenos). Es decir, el cambio nos favorece.

Pero en muchos stands hay ofertas interesantes. Por ejemplo, en Ediciones De la Flor (cuya especialidad es el humor) usted puede llevar tres libros por $35.

En el espacio de Editorial Norma, el gerente del sello, Antonio Santana me cuenta que este año privilegiaron la no ficción, el vasto género en el que entra desde el ensayo político hasta las ciencias sociales, ciencias duras y libros con temas históricos.
Raúl Robledo, un histórico de la Feria del libro en el stand del Grupo Planeta, me señala que las novedades ocupan un lugar destacado en el stand. "Buscamos potenciar a los escritores más vendidos en librerías", me subraya.

¿Repercute la crisis financiera en la Feria del gran Buenos Aires? "El libro está fuera de los avatares de la política", me comenta Florencia Ure, de Random House Mondadori, que confirma definitivamente el despegue del ensayo.

Sin embargo no todo es ensayo en la Feria. En el stand de El Ateneo, su directora editorial, Luz Henríquez, me dice: "Hemos decidido apostar contra viento y marea a la narrativa argentina a precios muy accesibles".

Lo mismo ha hecho Ediciones B con su nueva apuesta a la literatura vernácula.


AL FINAL

Tras descansar un rato y tomarme un reparador café, decido retirarme de la Feria a eso de las 22:30 hrs. Han sido cuatro jornadas intensas que se me han hecho breves. Un consejo para los que quieran visitarla: vayan fumados, porque la ley del tabaco acá en Buenos Aires es harto más estricta que la chilena. Más aún en la Feria...

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