Piramides de Egipto
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Jorge Reyes

"LA VIDA ES UN TEATRO DE ALEGRÍAS Y PENAS"

Literato tardío en lo profesional, con su novela "La sombra del Camaleón" ha pasado a posicionarse entre los mejores del país.
Por algo, ya prepara su próximo opus…

Por Jorge Abasolo Aravena
jabasoloaravena@gmail.com

Marzo de 2010

A ratos el libro recuerda los personajes de Manuel Rojas. O los de Bukovsky. Es gente sencilla, aunque de alma grisácea ante tantos avatares con tufillos de fatalidad, con proyectos de vida que no van más allá de un futuro inmediatista.

Los reveses de sus existencias han coartado las alas del sueño y -a ratos- hasta las ganas de vivir. Son seres de carne y hueso, de aquellos que pasan por nuestro lado sin expresar sus dolores, que dirigen sus pasos en forma anónima, como temiendo que puedan horadar la frágil cáscara que dejaría al desnudo sus tormentos humanos.

Camaleón es un libro destinado a no pasar inadvertido para quienes hemos tenido la suerte de leerlo y disfrutarlo.
Jorge Reyes Ulloa, el autor, es de pluma escasamente rimbombante. Emplea un lenguaje directo y fluido, con buena prosa y hasta un sentido del humor que debiera sacarle más partido.


DEL AUTOR

Jorge Reyes Ulloa nació en Santiago; y su inquietud intelectual lo llevó a estudiar varias disciplinas y carreras, como Teatro, Pedagogía, Contabilidad, Comercio Exterior, aparte de Literatura e Idiomas.
Sus experiencias fueron enriqueciéndose con viajes por Sudáfrica y Estados Unidos. Tales vivencias las concretó en cuentos, ensayos y poesías, logrando algunos reconocimientos que le han impulsado a continuar por la solitaria senda del escribir.

- ¿Por qué es tan triste, tan desgarradora la literatura chilena? No hay asomos de humor. Te lo pregunto porque tu libro es una excepción. Destilas bastante humor...
-En forma general soy una persona optimista, positiva… y sobre la base de esa disposición, al observar la vida la encuentro que no es en blanco y negro. La vida tiene matices infinitos y es demasiado dura a veces como para tomarla demasiado a pecho y con demasiada seriedad, porque si así fuera todos nos volveríamos locos. Es necesario dejar cauce abierto en nuestro espíritu para gozar y alegrarse quizás con cosas triviales y simples pero que nos hacen reír y sentirnos bien, llenándonos de vibraciones positivas que son una buena arma para anular las fuerzas negativas que siempre están tratando de adueñarse del espíritu humano, como la tristeza, la eterna depresión y el pesimismo. Hay que evitar ser tontos graves. La vida cotidiana es un teatro de alegrías y penas, yo me quedo con la alegría que vivifica y te da ánimo, no con la pena que te destruye y te desmotiva. Respecto a la novela que escribí donde hay situaciones jocosas, son un fiel reflejó de lo que viví o escuché de boca de sus propios protagonistas, de manera que no he hecho otra cosa sino describir la realidad y en cada momento de la vida se dan situaciones semejantes.

-Manuel Vásquez Montalbán dice que escribe por refugio, por amargura, por fuga. ¿Por qué escribe Jorge Reyes?
-Yo escribo en primer lugar porque tengo facilidad para ello, venía programado así genéticamente. Quizás sea porque mi madre era recitadora y una gran lectora y de gran imaginación, me contaba cuentos inventados por ella. Cuando descubrí ese don en mí a los dieciocho años más menos, empecé a escribir así como jugando. Mi primer concurso literario lo gané a los 22 años. Después de un oasis de unos 16 años retomé la escritura en forma esporádica. Gané otros concursos participé en revistas literarias, pero nunca tuve mayor interés en publicar un libro propio, hasta el año pasado, en que publiqué la novela.

-¿Por qué escribes?
-Porque soy un convencido de que si Dios te dio un don es para compartirlo con los demás y si con ello puedo contribuir a la cultura de mi patria mejor, ahora hilando más fino el escritor está destinado también a dar mensajes a todas las personas en todo lo que se refiera a actitudes y conductas del ser humano.


SENTIDO DE LA ESCRITURA

-La mejor definición de escritor que conozco me la dio Juan Forn. "Soy un escritor. Un tipo que se divierte tanto en una fiesta que se va de la fiesta para escribir sobre ella".
¿Te interpreta la frase?

-Estoy de acuerdo con la frase, pero yo no me iría de la fiesta. El escritor debe vivir la vida a concho, por supuesto dentro de los parámetros de decencia y compostura que nos imponen las reglas sociales. La pregunta da para mucho, dependerá de la edad, del estado anímico y de miles de diversos matices que componen la compleja personalidad humana.


CREATIVIDAD

-El origen y el medio son dos factores claves en toda creación artística. ¿Cómo han influido en tu literatura?
-Soy una persona de clase media, tuve ocasión de estudiar, en una época en que no habían tantos factores dispersadores como hay hoy día en que la juventud pierde fácilmente el norte. Soy hijo único, mis padres trabajaban desde muy joven estuve solo, y me gustaba salir a caminar por las calles mirándolo todo.
Me gustaba conversar con gente mayor. Siempre tuve esa inclinación. Después cuando grande recordaba toda esas experiencias y fueron fuente inagotable para nutrir mi imaginación. De hecho el personaje de la novela, el Paticojo lo conocí en esas circunstancias.

-¿Le temes al sentimentalismo en el proceso creativo?
-Todo sirve en el proceso creativo, pero debe usarse en forma adecuada. No le temo al sentimentalismo usado en forma medida. Ahora soy un convencido que el escritor debe vivir el personaje, en algunos pasajes de mi novela, trágicos y dramáticos lloré porque me posesionaba el dolor del personaje.

-Tengo la idea que el abandono, el desgarro y la soledad son una constante en los personajes de tu libro. ¿Es así?
-Eso es correcto, porque yo describo la vida tal cual es. El argumento de la novela y la trama de un padrastro con la hijastra es un fenomeno que sucede más a menudo de lo que uno piensa, pero que permanece soterrado porque es condenado socialmente. Eso refuerza mi idea que ante la vida y su dureza debes envolverte con una capa de fe, optimismo y alegría para que te protejas y no termines suicidándote.

-¿Tienes en mente un próximo libro? ¿Cuál sería la temática?
-Estoy trabajando en un poema épico, usando la estrofa llamada octava real, la misma combinación métrica con que Ercilla escribió La Araucana.
El argumento es secreto de estado, pero ya he escrito 3000 versos. Tengo muchos cuentos y poemas inéditos. Por ahora estoy abocado al poema.

-Hay quienes señalan que un estilo intachable, casi perfecto es un peligro para un escritor, porque le impide escribir de otro modo. ¿Compartes la opinión?
-Al ser la literatura una manifestación del intelecto inmedible con regla de cálculo, estará siempre sujeta a variaciones. De modo que un autor puede escribir una obra considerada perfecta en un momento y no obstante posteriormente escribir otras muy alejadas de esa condición. Es por lo que no comparto esa opinión.
Escribir es técnica y arte. Técnica en cuanto al ordenamiento de las palabras y frases según las reglas, para describir una acción determinada haciéndola entendible para el lector. Arte es el efluvio mágico que provoca en el lector la obra que lee, esto es inmedible y variable. El estilo no es más que la forma de escribir del autor. Su característica y peculiaridad de contar un argumento. Para mí lo más importante es el mensaje que el escritor quiere transmitir, el contenido de la obra.

-¿Cuáles son -a tu juicio- los mejores escritores chilenos que lo hacen en tu estilo?
-Yo me quedo en este aspecto con Nicomedes Guzmán, "La Sangre y la esperanza" y Armando Méndez Carrasco, "Ordene mi Teniente". Agregaría a Oscar Castro, "La vida simplemente".

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?
-La observación de la vida con sus diferentes situaciones, la lectura de diferentes temas es fuente de inspiración en un momento determinado. Y sin lugar a dudas las emociones. El amor, la ira, el rencor, tú tienes solo que inventar las situaciones en que ellas se materialicen.

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