Piramides de Egipto
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Crítica Literaria

Gonzalo Martner
REMODELAR EL MODELO

El autor concluye que en Chile se ha posicionado un modelo híbrido entre el libremercadismo y esbozos de Estado social y democrático de derecho.

Por Jorge Abasolo Aravena
jabasoloaravena@gmail.com

Marzo de 2010

El autor parte por admitir la validación al modelo económico heredado del gobierno militar que le dio la Concertación y habla de sus logros, pero en su mirada con trazas de rigor litúrgico, fustiga lo que a su parecer no se condice con lo que debe exhibir un país moderno, en materia de desigualdad de recursos.

Martner admite los logros irrefutables del modelo: el crecimiento del período 1990-2006 ha sido el mayor en la historia económica reciente, al punto que chile es, según las estimaciones del FMI, el país de América Latina de más alto ingreso por habitante (con 8.570 dólares, a comparar con los 2.409 dólares de 1990, año en el que Chile se situaba en la sexta posición).

Como el socialista honesto que es, Martner no se siente cómodo con el modelo económico, más cercano al liberalismo que al socialismo, desde luego.

En su agudo análisis, el autor argumenta que la estrategia neoliberal consagró en Chile, con los medios de una dictadura, un modelo de desarrollo autoritario y desigual en el período 1973-1989 que incluyó un modo de crecimiento basado en las exportaciones, que deprimió el consumo promedio y el gasto público, que deterioró la distribución del ingreso y el consumo, que desreguló el mercado de bienes y estableció una relación salarial desregulada y un modelo de empresas hiperconcentrado.

El autor concluye que en Chile se ha posicionado un modelo híbrido entre el libremercadismo y esbozos de Estado social y democrático de derecho. Este híbrido ha tomado fuerzas, ha tenido logros, aun que también ha permitido un "centrismo blando" cada vez más falto de contenidos y de proyecto. Y a su vez, ha sido renuente al espíritu crítico.

El libro acepta que del autoritarismo hayamos pasado a un modelo de desarrollo democrático-neoliberal. Pero agrega que el aderezo particular de los gobiernos de la Concertación fue impulsar una estrategia de crecimiento con equidad de baja intensidad. A juicio del autor, fue ello lo que cambió el modo de crecimiento a nivel de las fuentes de dinamización del ingreso (inversión y consumo), aunque no su distribución.

El economista nos da señales dignas de tener en cuenta para los legos en esta materia, es decir, la inmensa mayoría del país. Nos recuerda que no existe un modelo único ganador en la obtención de un alto crecimiento y un elevado bienestar.

Para archivar esta aseveración, pues aún andan partidarios de diversos modelos que se pasean por todas partes, creyendo tener las panacea en sus manos.



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