Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
JUNIO de 2011


Fernando Véliz Montero
COMUNICAR

Se trata de un texto tan hipnótico que hasta dan ganas de prestarlo.
Un libro necesario, imperdible y hasta escrito en forma pedagógica.

Un sacerdote aficionado a la ornitología tenía doce pájaros. Todos los días los soltaba para que volaran por unos minutos, y éstos -"religiosamente"- volvían a sus jaulas. Pero en cierta oportunidad sólo regresaron once. Decidido a averiguar lo que había pasado, el curita en la misa del domingo preguntó:

-¿Quién tiene un pájaro?
Todos los hombres se levantaron.
-No, no, no. No me expliqué bien. ¿Quién ha visto un pájaro?
Todas las mujeres se levantaron.
-No, no, no. Lo que quiero decir es ¿quién ha visto mi pájaro?
Y todas las monjas se levantaron.

MORALEJA: Aprenda a preguntar correctamente.

Este relato nos induce a pensar que la comunicación es un arte que tiene sus bemoles… y que se pueden aprender. Valga esto como introducción para recomendarles un libro encandilante, tan entretenido como un día de pago, de esos que atrapan de comienzo a fin. Se trata de un texto tan hipnótico que hasta dan ganas de prestarlo.

¡En serio!

Me refiero a "Comunicar", un texto dirigido a todo tipo de público y escrito por un Máster en Comunicación que cuenta con títulos suficientes como para empapelar la muralla china.

Buceando las páginas de "Comunicar" nos queda claro que el viejo apotegma del periodismo yanqui sigue más vigente que una deuda de La Polar: "¿Qué es preferible: informar a diez mil lectores o entretener a un millón? El periodismo chileno parece refocilarse en lo segundo, elevando a la categoría de ídolos a modelos de TV con mas forma que fondo y con concursos tan pelotudos que uno de sus lemas bien pudiera ser: "el que piensa, pierde".

"Comunicar" nos enseña a despabilarnos de una televisión cuyos efectos narcotizantes ya empiezan a hartarnos. El autor estima que nuestra TV intenta levantar líderes mediáticos para el mundo de la música, la danza y la juventud, aunque muchos de esos rostros carecen del suficiente talento como para perdurar. Y el profesor Véliz está en lo cierto, porque muchos de nuestros íconos de la pantalla chica resultan ser más livianos que una araña seca y con menos contenido que un telegrama.

De todas maneras, yo soy de los porfiados que aún insiste en que nuestra televisión es educativa. Por lo menos, cada vez que alguien la enciende en mi casa, yo me retiro a mi pieza a leer un libro.

Y he logrado ciertos avances.

Para Véliz Montero "la mentalidad es el motor de nuestra conducta, una de las causas que hacen de la realidad un escenario con sentido". De allí entonces que al hablar, estamos en el otro.

Trajinando las páginas de "Comunicar" nos queda claro que este concepto hace rato que devino en un arte, pues no es lo mismo hablar, escribir… que el maravilloso acto de comunicar.

En consecuencia, ¿Cómo mejorar nuestras comunicaciones personales, institucionales y empresariales? Este libro nos entrega un stock de herramientas suficientes como para mejorarla.

Un libro necesario, imperdible y hasta escrito en forma pedagógica.

Gracias a Editorial Océano por editar un libro tan necesario en estos tiempos de in-comunicación.

Y gracias a Juan Chapple por hacérmelo llegar.




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

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