Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
AGOSTO de 2011


Natalio Extremera Pacheco y Pablo Fernández Berrocal

TODO BAJO CONTROL

"Todo bajo control" es un libro que permite conocer a fondo nuestras emociones y entrega elementos para desarrollar las capacidades que nos permitirán identificarlas y dominarlas de manera apropiada.

En medio de un vendaval de libros de auto-ayuda, es grato encontrarse con uno didáctico, aterrizado y de esos que atrapan de comienzo a fin. Son libros que no dan ganas de terminarlos, porque rebasan enjundia, ingenio y constituyen un aporte neto y real.

Ya en el primer capítulo los autores nos recuerdan que una creencia común es pensar que una persona con autocontrol de sus emociones es sinónimo de una persona fría y sin emociones. El autocontrol eficaz no implica necesariamente reprimir, ocultar y suprimir las emociones. En muchos casos, el autocontrol requiere expresar las emociones de forma adecuada y constructiva.

Para los autores de "Todo bajo control", hombres y mujeres se diferencian en una multiplicidad de aspectos, aunque principalmente en el mundo emocional. Así, siempre se ha dicho que las mujeres son más emocionales, expresan más sus sentimientos, escuchan mejor a los demás; mientras que a los hombres se les atribuye mayor frialdad y racionalidad en sus comportamientos. Además, los hombres tenderían a reprimir más sus emociones, hablando menos y buscando soluciones más directas.

Lo cierto es que la ciencia no contradice esta creencia popular. Es más: psicólogos y psiquiatras confirman en sus estudios esas diferencias emocionales en función del sexo.

Importante aseveración de los autores dice relación con que los trastornos de ansiedad en las mujeres son dos veces más frecuentes que en los varones, a excepción de la fobia social y el trastorno obsesivo-compulsivo, donde prácticamente no existen diferencias entre sexos.


EL ALCOHOL COMO BUSQUEDA PARA BAJAR LA ANSIEDAD

El alcoholismo es más frecuente en los hombres que en las mujeres, en una proporción de 1 a 4, aunque las diferencias tienden a acortarse cada vez más. Entre los jóvenes y adolescentes cada vez hay menos diferencias por sexo.


UNA HISTORIA VERÍDICA…

-Verónica, ¿terminaste con tu pololo? ¡No te puedo creer! ¡Por favor no sigas llorando! Tienes que animarte y salir adelante. Te invito a ver una película -dice su hermana.

-Mijita, no vale la pena que sufra tanto por él -añade una tía.

Luego de un rato, Verónica está ya más "tranquila". Ha silenciado los mensajes que su cuerpo le entrega.

Desde niña aprendió a suprimir emociones dolorosas y/o avasalladoras mediante la contracción de los músculos y la inhibición de la respiración frente a un estímulo que suscita una descarga de rabia. Entonces, su mente recibe órdenes como "no deberías sentirte triste" o "no demuestres tanto la pena, puede ser peligroso".

De esta manera, gradualmente transforma la excitación emocional en contracturas musculares, dolor físico, tensión y ansiedad.

En lugar de emociones naturales, se experimentan otras sustitutivas que "intoxican" el organismo, derivando a trastornos psicosomáticos.

Las emociones son respuestas neurofisiológicas frente a determinados estímulos. Las hay naturales, cuya expresión es sana y liberadora, como el miedo, la rabia, la pena, la alegría y el amor. Así, frente a un estímulo que provoca miedo, por ejemplo, el organismo se alerta y se prepara para la huida. Son emociones auténticas y primitivas, dado que también se observan en los animales superiores y en las guaguas.

Sin embargo, la mayoría de las personas está condicionada para no expresar estas reacciones auténticas.

Con ello se puede llegar a situaciones de inadecuación, culpa, celos, envidias, vergüenza, o depresión, todas ellas emociones desagradables, crónicas y estereotipadas. En su mayoría producto de que fueron aprendidas tempranamente en la infancia, en situaciones familiares donde las emociones auténticas eran reprimidas o descalificadas. Por ejemplo, si un niño llega enojado a su casa porque en el colegio no le dieron el premio que esperaba y su madre no le presta la atención que él quiere, llora.

Automáticamente recibe la atención. Si esto se repite, el niño decidirá llorar cada vez que está irritado.

Estas emociones sustitutivas duran largo rato, en contraposición con las auténticas que -al sentirlas y expresarlas- se agotan más rápidamente.

Las emociones auténticas de los niños pueden ser encauzadas positivamente por sus padres. Si él expresa afecto y alegría, compártalos. Si es miedo o tristeza, protéjalo. Y si es rabia, compréndalo y permítale expresarla.

La meta de la terapia es facilitar que las personas experimenten aquellas emociones que han estado enterradas por mucho tiempo, y así deshacerse o prevenir aquellas crónicas desagradables y dolorosas.


RELACIÓN EMOCIONAL PERJUDICIAL

En nuestra sociedad, una forma muy frecuente y aceptada de regular nuestros estados emocionales consiste en tomar drogas por prescripción médica: tranquilizantes, estimulantes o antidepresivos.

La mitad de la población adulta ha consumido drogas psicotrópicas en algún momento de su vida. Lo peor del uso de estas drogas no reside en que sea una forma de evasión de la realidad, sino en sus efectos colaterales, ya que resulta muy difícil dejar de tomar esta medicación.

"Todo bajo control" incluye un test que sería un desperdicio no contestarlo y analizarlo, pues está destinado a medir la capacidad de regulación emocional.

Veámoslo.

Lea cada frase y marque la frecuencia con la que experimenta esos sentimientos.

1. Nunca
2. Raramente
3. Algunas veces
4. Con bastante frecuencia
5. Muy frecuentemente

Y vamos con las preguntas:

1. Aunque a veces me siento triste, suelo tener una visión optimista.
2. Aunque me sienta mal, intento pensar en cosas agradables.
3. Cuando estoy triste, pienso en los placeres de la vida.
4. Intento tener pensamientos positivos aunque me sienta mal.
5. Si doy demasiadas vueltas a las cosas -complicándolas- intento calmarme.
6. Me preocupo por estar en buen estado de ánimo.
7. Tengo mucha energía cuando me siento feliz.
8. Cuando estoy enojado intento cambiar mi estado de ánimo.

Al terminar, sume los números que ha marcado y verifique el resultado conforme a la siguiente tabla:

HOMBRESMUJERES
Menos de 23:
Debe mejorar su regulación
Menos de 23:
Debe mejorar su regulación
De 24 a 35:
Adecuada regulación
De 24 a 34:
Adecuada regulación
Más de 36:
Excelente Regulación
Más de 35:
Excelente regulación


Frecuentemente las emociones nos sobrepasan. Sentimos que no podemos contener las lágrimas por la tristeza o los insultos por la rabia. Algo tan básico como las emociones humanas sigue siendo -hasta el día de hoy- un verdadero enigma. Es más, los convulsos tiempos que vivimos dan cuenta de un deterioro cada vez más agudo en lo que respecta a nuestra capacidad de controlar esas escurridizas emociones.

"Todo bajo control" es un libro que permite conocer a fondo nuestras emociones y entrega elementos para desarrollar las capacidades que nos permitirán identificarlas y dominarlas de manera apropiada.

El libro debe entenderse como una invitación al autoconocimiento, para aprender a detectar, y luego regular, las emociones. Altamente recomendable y escrito de modo que se hace entendible por todo tipo de personas.




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

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