Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
AGOSTO de 2011


Ignacio Fernández

GPS INTERIOR. LIDERAZGO E INNOVACIÓN

En esta obra se exalta el concepto de la competencia del sí mismo. El autor lo asume como algo propio del accionar de cada ser humano, jamás como un rasgo de la personalidad. Entonces, cada cual deberá bucear en su interioridad para extraer lo mejor de su batería de habilidades y maximizarlas.

El autor refrenda que una buena comunicación es básica para gatillar cualquier actividad humana. Más aún, si se precisa afinarla y mejorarla.
Nos constituimos como personas al momento de relacionarnos con los demás. Sólo ante otro ser humano puedo distinguir y tomar conciencia de los límites de mi yo.

Parafraseando al doctor Maturana, cuando hablamos comenzamos a "habitar en el otro".
El diálogo es el puente interpersonal que nos hace crear nuevos mundos con los demás. O como dice el autor, "es el combustible que enciende la mecha de lo social y colectivo".

La vida es un bello regalo, milagroso y sorprendente.
Es una fiesta a la cual no hemos sido invitados y -por lo tanto- nos van a echar en el momento más inesperado. Mientras, tanto hay que disfrutar de ella al máximo, y de la manera más responsable posible.

La vida no es miel sobre hojuelas, claro. A veces cuesta llevar los retos hasta el final. Cuando se enfrenta con dificultades y fracasos el individuo puede hasta dejar de creer en sí mismo y perder el sentido de su propia dignidad. En el momento en que deja de creer en sí mismo, el mundo se convierte en un "barrio peligroso", en un lugar sombrío y solitario.

De allí entonces la importancia de aumentar la autoestima y aprender a valorarse y respetarse. Ello redundará siempre en una intensificación y enriquecimiento de la calidad de vida, pues el desarrollo de la autoestima se reconoce en la actualidad como el factor clave en el desarrollo positivo del yo. Para poder apreciar su vida, primero tiene que ser capaz de apreciarse a usted mismo. Mirarse del modo más honesto posible, para pulir esos ripios personales y sacarle brillo a nuestros atributos.

En "GPS interior…" se exalta el concepto de la competencia del sí mismo. Fernández lo asume como algo propio del accionar de cada ser humano, jamás como un rasgo de la personalidad. Entonces, cada cual deberá bucear en su interioridad para extraer lo mejor de su batería de habilidades y maximizarlas.

Para el autor es de suprema importancia el que las personas procuremos desarrollar comportamientos nuevos que logren modificar los juicios preexistentes. Sin duda se trata de un bello y valioso desafío. La experiencia señala que no es tan complicado incorporar un stock de ideas nuevas y hasta más provechosas. Lo difícil es que los individuos dejen de actuar con ideas escleróticas y conceptos obsoletos, aunque ya intensamente enquistadas en nuestro formato mental.


EL MAPA PERSONAL

Todos los seres humanos tenemos una imagen mental o como mínimo un conjunto de ideas que nos ayudan a ver el mundo que nos rodea. Así, construimos nuestra propia realidad. Sin embargo, ¿existe una sola realidad? ¿Es nuestra realidad compatible con la de los demás? Por cierto que no. Podría decirse que cada uno de nosotros vive una realidad diferente, porque nuestros valores personales, nuestras ideas y creencias giran en torno a nuestra personalidad. Entonces, es importante que intentemos desarrollar pensamientos certeros a la hora de configurar nuestro "mapa personal".

De igual modo que un mapa de carretera nos sirve de guía para realizar un recorrido en automóvil, nuestro mapa personal nos servirá para conducir nuestros pasos a través de la realidad. Pero, ¿qué ocurre si el mapa que seguimos ha quedado desfasado, resulta incompleto o simplemente está cuajado de errores? La respuesta es bien sencilla: acabamos perdiéndonos.

Ocurre exactamente lo mismo con esas guías de caminos" personales que no definen el entorno tal como es, que ponen obstáculos donde no los hay y que, frecuentemente, nos obligan a dar rodeos innecesarios o nos conducen de cabeza a un profundo pozo que se suponía inexistente. Luego, es fundamental que los "mapas personales" se ajusten lo máximo posible al terreno por el que vamos a movernos, porque los mapas incorrectos o sencillamente ficticios pueden ocasionar muchos problemas.

Ignacio Fernández nos recuerda la cualidad de verse uno mismo como una persona con múltiples posibilidades de nuevas conductas, pues esa constatación definirá la nueva calificación del ser.

Cierto. Somos lo que pensamos y somos lo que sentimos. Cada comportamiento nos redefine y hasta revoca todo juicio anterior. El autor ejemplifica esto cuando señala que "soy" mal genio hasta que ejercito mi nuevo repertorio de ideas y logro quedar en paz. Por ende, logro modificar mi pensamiento y -en consecuencia- mi conducta.

Como para encontrar razón a William Shakespeare cuando aseguraba que todo ser humano sabe lo que es, pero no lo que puede llegar a ser.
El desafío radica en extraer de nuestra mente aquellos mensajes negativos, prejuicios hueros e intuiciones deletéreas que solo sirven para refrendar telarañas mentales.




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