Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
DICIEMBRE de 2011


Claudio Ibáñez S.

NUESTRO LADO LUMINOSO

Un libro fundamental para quienes deseen explorar los últimos descubrimientos de una psicología que comienza a darse a conocer… y a imponerse.

En un país de carácter grisáceo, este libro está destinado a no pasar inadvertido.

Buceando sus 260 páginas encontraremos los conceptos y los descubrimientos más recientes en torno a las virtudes, las fortalezas, las emociones positivas, el sentido, el amor, la tranquilidad, la resiliencia y hasta el perdón.

Desde luego, capítulo aparte y sustantivo merece para el autor el tema de las emociones, y es que el comportamiento emocional depende de su aprendizaje, recalca el autor.

Toda comparación cojea, pero se puede establecer un símil con los reflejos condicionados. Lo demuestra la infinita variedad de emociones; tantas como seres humanos habitan el planeta. A algunos les gusta el color azul, otros prefieren el rojo. A unos les gusta el rock, otros prefieren el jazz. Aquéllos se alegran cuando son invitados a una fiesta, éstos las odian. Los primeros -como lo pasan bien- anhelan más invitaciones. Los segundos, los temen y los rehúyen.

¿Cómo poder establecer un equilibrio ante los hechos?

Pues enfrentando la situación para romper el condicionamiento. La experiencia negativa sólo desaparecerá con una positiva. Entonces, si odia las fiestas, debe ir a una dispuesto a buscar y encontrar las situaciones placenteras. Y esto puede ser gradualmente. A quien le gusta el jazz y abomina de las fiestas, puede ir a una fiesta de los amates del jazz. Es una sana y certera manera de empezar a cambiar el switch (conmutador).

En "Nuestro lado luminoso", Claudio Ibañez, el autor, señala que las emociones juegan un papel fundamental en nuestras vidas, aunque recalca que la emoción no se limita a ser un sentimiento. "Este es sólo una parte de la emoción. Cuando sentimos rabia, alegría o tranquilidad, se activan una serie de respuestas fisiológicas. Luego, éstas constituyen el segundo componente de una emoción".

Tiene razón el autor.

Es más. El condicionamiento desempeña un importante rol en la atracción sexual. De allí que algunas mujeres prefieren los hombres altos; algunos hombres, las rubias. Desde luego aquí las experiencias previas juegan un papel determinante Ahora bien, ¿Cómo lograr zafarse de esta suerte de fijación? Si hay aspectos valiosos en la persona de características contrarias a las que habitualmente le atraen, la fijación desaparecerá automáticamente. Luego, queda la nostalgia.

Toda la industria del cine juega con estímulos condicionados. Las películas de terror causan miedo aunque se sabe que -objetivamente- no hay peligro mayor alguno. Otras provocan alegría o tristeza, por la exposición a un estímulo adquirido en experiencias pasadas. Por eso los niños, generalmente, no disfrutan de un film para adultos. Es que no tienen las experiencias condicionantes necesarias.

¿Cómo se explican estas emociones en la vida cotidiana?

Los niños nunca han visto al cuco, pero basta la sola mención de la palabra para que evoquen el terror porque siempre fue la amenaza cuando se portaron mal.

En otras palabras, se trata de un miedo aprendido. Como el que tiene el niño a los perros porque su madre, cuando era una guagua, lo apretujaba al escuchar un ladrido. Le transmitió el miedo aunque objetivamente el animal jamás le hizo daño.

"Nuestro lado luminoso" es un libro de psicología positiva. Y en esto el autor nos aclara un concepto altamente necesario. Admirador de Martín Seligman, Claudio Ibáñez nos subraya el concepto que este autor tiene de la psicología positiva. Para Seligman se trata de "un movimiento que promueve el estudio científico de las emociones positivas, de las características positivas de las personas y de las instituciones positivas".

Claudio Ibáñez subraya que la psicología a secas puede definirse como la ciencia experta en problemas, debilidades, trastornos, déficits, enfermedades y sufrimientos. Es poco frecuente que las personas concurran al psicólogo, a menos que se encuentren enfrentando dificultades. Las parejas concurren a la consulta psicológica en busca de ayuda y orientación cuando la relación ya ha llegado a límites insufribles.

En consecuencia, el interés por responder a estas necesidades ha hecho que la psicología se aboque -principalmente- al estudio de lo que funciona mal en las personas, en los equipos y en las organizaciones.

Para imbricar, contrarrestar o para complementar este concepto de psicología es que nace la Psicología Positiva. Fundamentalmente la PP pretende generar conocimientos en torno a la ladera luminosa y edificante de las personas, y para ello se sustenta en evidencias empíricas.

Sabemos que la psicología a secas se preocupa de la angustia y la depresión y lo que tiene que ver con los déficits del ser humano, lo que nos parece bien. Luego, ¿Por qué no también explotar la bondad, maximizar la distimia, exaltar la esperanza o trabajar la gratitud? De eso se preocupa la psicología positiva, de explotar y saber manejar el lado enaltecedor o luminoso que se alberga en cada ser humano.

Un libro fundamental para quienes deseen explorar los últimos descubrimientos de una psicología que comienza a darse a conocer… y a imponerse.




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