Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
MAYO 2012


Raúl Sohr

CHILE A CIEGAS

Libro de Sohr revela la fragilidad de un tema "en deuda" permanente.

Raro el caso chileno. Lo tiene todo para desarrollar los más distintos tipos de energía no contaminantes, pero lo avanzado ha sido incipiente.

El mismo presidente Piñera en su discurso en la Cena Anual de la Energía (enero 2012) señaló que fijaba las bases del desarrollo energético para las próximas dos décadas, "porque Chile fue un país pobre en las energías del pasado, combustibles fósiles, gas petróleo, carbón, pero es un país inmensamente rico en las energías del futuro, y la tecnología viene, ya está golpeando nuestras puertas".

Pero una cosa es la retórica y otra son los hechos.

En este aspecto, no hemos sido capaces de pasar de la teoría a la práctica.

Y todo esto sucede en una época en que ya hay unanimidad para considerar que las energías renovables no convencionales (ERNC) son las que hay que explotar en el presente y posicionarlas para el futuro. Así lo ha hecho saber José Ignacio Escobar, el vicepresidente de la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA) cuando asegura que las tecnologías ERNC son las únicas que pueden ser construidas masivamente en plazos breves. No en vano la tecnología más instalada en el mundo en los últimos cuatro años ha sido la eólica.

Hace tiempo que nuestro país debió haber dejado de lado la instalación de las centrales hidroeléctricas para subsanar el tema endémico de la energía.

Corre como agravante para las empresas hidroeléctricas del país, el hecho de que pagamos una de las energías más caras de Latinoamérica.

¿Por qué pagamos una energía tan cara? ¿Cómo llegamos a una situación tan calamitosa o -al menos- de alta alarma?

Fuimos poco previsores y no fuimos previsores.

Además, dejamos en manos de tres empresas la generación, control y generación de la energía.

Ese fue el punto negro.

Y es que la energía en Chile la manejen tres empresas ("triopolio") a su entero amaño y no dejan entrar a la competencia a otras alternativas que abaratarían los costos e impedirían que esas tres empresas sigan obteniendo pingues ganancias. Vamos desmenuzado… y desnudando:


1.- Endesa Chile. Filial del grupo Enersis, concentra el 42.7% de la capacidad instalada del mercado eléctrico del SIC (sistema interconectado central) y representa el 61.7% de la energía hidroeléctrica producida en el país.

on los más entusiastas en que se apruebe el proyecto Hidroaysén.


2. Colbún. Actor muy relevante del mercado eléctrico del SIC, con un 21.7 % de participación, Colbún S.A. nació como empresa independiente el año 1986, luego de que CORFO separara al central hidroeléctrico Colbún-Machicura de Endesa.

Colbún cuenta en la actualidad con seis centrales térmicas y quince hidroeléctricas, alcanzando una capacidad instalada de 2.643 MW.

Su actual controlador es el grupo Matte; y sus ganancias en el año 2010 alcanzaron los 112, 3 millones de dólares.


3.- AES Gener. Esta compañía pertenece al grupo norteamericano AES Corporation, el que posee un 70.6% de sus acciones a través de Inversiones Cachagua. Gener nace en los años 1980s y como consecuencia de la división de Chilectra en Chilectra, Chilquinta y Chilgener.

Hoy por hoy es el tercer actor más relevante en el mercado de la generación eléctrica del SIC, con 19.4 % de participación y una potencia instalada de 2.362 MW.

Desde luego, si en alguna faceta de la economía nacional "el chancho está mal pelado", es en el mercado eléctrico.

Es sabido que cuando se cuenta con muy pocos actores en un mercado, esos actores -de una u otra forma- son capaces de manejarlo o influirlo más allá de lo que indica el criterio. En consecuencia, llegan a manejar hasta la oferta, como en el caso chileno, de tal forma que se configura un escenario de precios atractivo para ellos. Y ese escenario de precios atractivo para ellos, va en desmedro de las cuentas de energía del ciudadano común y corriente.

CHILE A CIEGAS, de Raúl Sohr es un libro imprescindible para estudiantes y todo público que desee empaparse de la realidad acuciante en torno a un tema con el que Chile está en deuda. Las causas son muchas, y hacia allá va la denuncia de su autor.

Escrito con seriedad y documentación incontrarrestable, merece leerse… y hasta releerse.




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

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