Piramides de Egipto
Bookmark and Share

 
 
 
 


JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
FEBRERO 2013


DEL GIN-TÓNIC A LA MEDITACIÓN Y LA RESPIRACIÓN

La autora afirma que la meditación es el arte de no hacer nada, dejar la mente en neutro y disipar esas telarañas internas que nos inquietan.

En un mundo de ritmo frenético, con harto de trepidante, cobra validez esa suerte de apotegma que señala que el hombre contemporáneo está lleno de comodidades y -sin embargo- nunca tan desencontrado consigo mismo. ¿De dónde arranca este desasosiego que nos impide hallar cuotas considerables de felicidad?

¿Por qué a veces se nos arrancan las emociones y la mente deja de ser nuestra aliada?

Estas preguntas son tan complejas como sus respuestas.

¿Es que la religión católica ya no basta? ¿Es que nos hemos dejado llevar por el facilismo?

Tal parece que hace rato nuestra sociedad ha confundido el éxito con el mérito. Y muchos han caído en la trampa: llenarse de cosas para alcanzar el éxito. La palabra éxito es otro comodín que más bien parece una engañifa. Mejor sería hablar de logros.

A responder estas preguntas apunta el libro de Beatriz Goyoaga, en la actualidad, alma, mentora y guía para América Latina y España de "El Arte de Vivir". Fundada por Ravi Shankar, esta Fundación batalla contra el estrés y uno de sus propósitos basales es lograr un mundo más en paz.

Para ello la meditación y la respiración son vitales. Debemos partir de la premisa que nuestras emociones son cambiantes y nuestra mente es parlanchina. En gran medida, una emoción es el reflejo de la mente en el cuerpo. En algunas ocasiones se produce un "cortocircuito" o una relación ríspida entre ellas (conflicto), ya que la mente puede decir no, mientras la emoción puede decir sí. O a la inversa. Mientras un pensamiento está en su mente, una emoción tiene un fuerte componente físico. En consecuencia, se siente primariamente en el cuerpo. Entonces, usted puede permitir que la emoción esté allí sin ser controlado por ella. Usted ya no es la emoción. Usted pasa ahora a ser el observador… la presencia que observa. Si puede poner en práctico esto, todo aquello que es inconsciente en usted saldrá a la luz de la conciencia. Si no hay emoción presente, lleve su atención más profundamente al campo de energía interior de su cuerpo. Es la puerta de entrada al SER.

Beatriz Goyoaga afirma que la meditación es el arte de no hacer nada, dejar la mente en neutro y disipar esas telarañas internas que nos inquietan. Para ello hay que dejar que la mente flote y se vaya adonde quiera, pero en un estado de reposo. "Cuando meditas, la mente se va adonde quiere ir. No es no pensar. Y para validar la importancia de la meditación, es útil consignar que veinte minutos de meditación profunda equivalen a seis horas de sueño", afirma la autora.

Como todo libro escrito desde fuera del campo de la razón, "Del gin-tonic a la meditación y la respiración", es un texto del que se pueden inferir muchas conclusiones.

En lo personal, me quedó meridianamente claro que son la meditación y una buena respiración las que nos eliminan la angustia y estrés; no el coche último modelo ni las casas con vista al mar.


PÁRRAFO ESCOGIDO

-"Creer que lo material aporta la felicidad es un concepto erróneo. Muchos creen que tener un reloj de marca les hará famosos, mientras que cualquier reloj más barato debería tener valor por el simple hecho de que lo llevas tú y te acompaña las horas de tu vida."




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

HTML Comment Box is loading comments...
Compartir en Facebook