Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
CRITICA LITERARIA
ABRIL 2013


Entrevista a:
GUY SORMAN

DIARIO DE UN OPTIMISTA

Un libro cautivante desde sus primeras páginas, que refuerza la idea que el mundo actual no es peor que el de ataño. Lo que sucede es que ahora estamos mejor informados.

La pregunta ya había sido formulada muchas veces, pero esta vez la investidura de quien la propalaba sorprendió a muchos. "¿Para qué sirven los economistas? ¿Por qué no supieron anticipar la crisis?" Estas dos mordaces y bombásticas preguntas fueron formuladas por la reina de Inglaterra a sus ministros el 15 de septiembre de 2008.
El derrumbe del banco de inversiones Lehman Brothers de Nueva York acababa de paralizar todos los mercados financieros, provocando la primera crisis económica realmente global.

No obstante, culpar a los economistas es un equívoco. Equivale a responsabilizar al médico de todos nuestros males y enfermedades. Al igual que el galeno, el economista sólo puede recomendar conductas que aumenten nuestras posibilidades de ser saludables, pero no pueden asegurarnos una buena salud. Como mucho, podría curar una enfermedad -o morigerar una crisis-, pero no podemos contar con eso.

En este sentido, "Diario de un optimista", sorprende por llevar el argot económico -siempre abstruso y complejo- a la comprensión del ciudadano de a pie, la persona común y corriente.

Y así, Guy Sorman declara que el economista es tan impreciso e incapaz de profetizar como cualquier otro científico. Si la capacidad predictiva de la economía era un acertijo a finales del siglo 20, hoy ya no lo es. En la actualidad ha quedado meridianamente claro que la economía es errática como cualquier otra ciencia. Eso sí, su capacidad orientadora se mantiene inalterable.

Para Sorman, la economía también puede llegar a ser reduccionista al culpar "a unos pocos cientos de especuladores" por la crisis. Fue lo que hizo Nicolás Sarkozy en la Universidad de Columbia en marzo de 2010.

No fue el único error del ex líder galo. Más grave fue quitar el impuesto al carbono, para granjearse la adhesión de los verdes, apoyo que jamás se cristalizó.

Pero, ¿Cuáles fueron las causas de la crisis económica iniciada el año 2008 y que ciertos agoreros vaticinaron que podría durar una decena de años? (menos mal que los economistas se equivocan).

Para Guy Sorman, la primera razón tiene que ver con la naturaleza misma de toda sociedad industrial. El crecimiento está basado en la innovación científica, técnica y comercial o financiera.

Sin innovación no hay desarrollo.

A juicio del intelectual francés, la otra causa medular de la crisis -bastante subestimada- es que el año 2007 el precio del petróleo y de las materias primas se duplicó, en razón del ingreso de nuevos compradores en el mercado, como China, India y Brasil. Luego, el shock petrolero fue fatal para el crecimiento norteamericano: el precio de la nafta hizo disminuir las compras de automóviles y -por ende- las adquisiciones de viviendas alejadas de los centros urbanos, lo cual condujo al colapso del mercado de bienes raíces. Fue esta recesión, que comenzó en Estados Unidos el año 2007, la que produjo la debacle financiera del año 2008… y no al revés.

"Diario de un optimista" constituye una antología de artículos sobre la cultura contemporánea y el fascinante mundo en que nos toca vivir. Por eso el intelectual francés Guy Sorman, se define a sí mismo como un "optimista en tiempos de crisis", y defensor de la idea de progreso. Y lo dice sin ambages: "Nuestras vidas, entendidas en un sentido colectivo, son mejores que antes, pues están a salvo de las catástrofes ideológicas, de las grandes epidemias y de la pobreza masiva".

Un libro cautivante desde sus primeras páginas, que refuerza la idea que el mundo actual no es peor que el de ataño. Lo que sucede es que ahora estamos mejor informados.




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