Piramides de Egipto
Bookmark and Share

¿ARAÑITAS O ARAÑAS DE RINCON?

Por Artemisa de Cronos
artemisa_de_cronos@yahoo.es

Noviembre 2005


El gran comentario de hoy son los jóvenes delincuentes que reinciden reiteradamente cada vez con más violencia en nuestro sistema social, donde los jueces no pueden y no dan abasto para decidir y legislar en esta materia tan delicada.

Esta claro que muchos de estos niños no quisieran estar en la situación que se encuentran, ni hacer lo que hacen, pues las oportunidades y condiciones que tienen sus pares no son las mismas, y quizás no están a gusto y querrían estar haciendo lo que otros niños hacen a su edad. También esta claro que nuestra sociedad demanda seguridad, justicia, lo demanda todo. ¿Qué hacemos entonces?

Es sorprendente el protagonismo que están teniendo los jóvenes en todo orden de cosas en la vida de hoy, ahora avanzamos muy rápido, antaño a los quince años éramos muy inocentes y muy niños, hoy a los quince son unas celebridades.

Indiscutiblemente cuando uno analiza estas cosas tendemos a recordar lo que fuimos a los quince años y una sonrisa aflora a nuestra boca o bien una carcajada. Viajando por nuestros recuerdos nos encontramos con las navidades, regalos que hasta el día de hoy recordamos, sin embargo nuestros hijos desde muy corta edad son bombardeados con un sinnúmero de estímulos y sensaciones de distinto orden.

Comparativamente las opciones de antaño no eran las mismas a lo que hoy nuestros niños tienen al alcance de la mano. También hablar de la delincuencia tenia una connotación distinta a la de hoy, pues esta era para la gente grande, de malos hábitos y no para los niños

El hombre era más conformista, más sereno, menos ansioso, ver televisión no era pasar por ochenta canales uno tras otro, era ver uno o dos, la invasión televisiva de compra casi compulsiva le lleva a sentir frustración y llegar a estados lamentables solo por el hecho de no tener dinero para comprar.

Es acá cuando vuelven a mi cabeza todos estos jóvenes que están tomando palco en la vida y no por méritos deportivos ni artísticos sino por sus grandes proezas delictivas a tan poca edad y empiezan a salir en nuestros diarios y a ser las superestrellas de la crónica roja a los escasos doce años.

 

¿QUEREMOS SOLUCIONES RAPIDAS?

¿Nuestros gobernantes que harán? ¿Legislaran para atacar el problema que se vislumbra o el problema de fondo? ¿Cuál es la solución adecuada?

¿Es una solución promocionar una ley que comprenda a menores de edad? ¿Es una solución dejarlos sin libertad? ¿Es una solución un castigo severo? ¿Es una solución encerrarlos para una rehabilitación que verdaderamente en nuestro país no existe?

A veces hacer un comentario al respecto obliga muchos minutos de concentración y también de responsabilidad de nuestros dichos. Me parece un tema no tan liviano, ya que esto viene de más atrás y tiene una gran variedad de colores y sabores, la solución no es una reja o la privación de la libertad o un castigo. Nuestra sociedad cada día esta más dividida, y hace mas diferencias entre unos y otros.

Hay un ejercicio que siempre hago… es mirar los canales de televisión pensando que se tiene solo un sueldo minino y para no ser tan crítica vamos a hacerlo pensando que en una pequeña casa en cualquier parte de Chile y se cuenta con dos sueldos mínimos… empezamos con cualquier canal de llegada masiva, esa televisión que entra a prácticamente a todos los hogares chilenos y damos un paseo por la forma en que nos empieza a generar necesidades… la publicidad espectacular, cada día con productos mas lindos, mas ansiados, ¿Mas necesitados? ¿Podríamos comprar de todo aquello que se nos ofrece después de pagar todas nuestras cuentas, comer, vestirnos? ¡Parece chiste!... ¿No creen?

No voy a defender a las arañitas, ni tampoco las voy a culpar, pero si voy a comentar que debe ser extremadamente difícil definir la suerte de ellas a quien le toque aplicar la ley.

Nuestro poder legislativo se tiene que poner en todos los lugares, estar apoyado por todos los estamentos que logren buscar la mejor de las soluciones para que realmente se pueda ayudar a la sociedad y a nuestros jóvenes.

Obviamente es necesario pensar y analizar en todos esos eventos que les pudo haber tocado vivir a estas niñas para transformarse de arañitas inofensivas a arañitas de rincón.



Compartir en Facebook