Piramides de Egipto
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MI OTRO YO, EL OTRO YO

¡Nos quejamos por todo!
¿Es que nos llegamos nunca a conocernos?

Por Artemisa de Cronos
artemisa_de_cronos@yahoo.es

Enero 2006


Una de las cosas que mas me llama la atención de los seres humanos o parejas y voy a decir parejas porque no quiero atacar directamente al matrimonio ni a la convivencia -ganas no me faltan-. ¿Qué hace que los seres humanos nos tratemos mas mal cada día?. ¿Qué pasa con nosotros? ¿Qué sucedió con nosotros?. Cada vez que ando en la calle, en el supermercado pongo atención al modo y las palabras que usan las personas para tratarse… y siempre me pregunto ¿Por qué?

Somos tan especiales los seres humanos... estamos estructurados de tan diversas formas. Somos fabricados por la vida... ella se encarga de hacernos de una u otra forma según a ella le parezca... nos empapa de las vivencias que ella quiere que cada cual viva, a unos les da mucho y a otros muy poco... al final y durante el viaje vamos quedando con múltiples personalidades que están preparados para combatir cada instante.

Somos un racimo ignorante de muchos "yo" diferentes que afloran según sea la necesidad, según nuestras mentes y nuestros corazones decidan o según el impacto causado por cada vivencia. Así nos puede parecer conocer totalmente a una persona pero quizás... es solo que nos llevamos bien o nos enamoramos de algunos "yo" que logramos conocer.

No obstante hay muchos otros que en alguna oportunidad logran salir si la situación es la adecuada. Es ahí cuando nos sorprendemos de las actitudes o formas de proceder y es ahí cuando tenemos la frase precisa "jamás pensé que tu". ¡Claro! Este nuevo "yo" nos vino a sorprender... Es maravilloso cuando el nuevo "yo" reluce, nos hace felices y sentimos un orgullo pleno de tener a nuestro lado a ese ser humano... pero como el aparecimiento de cada uno de ellos es puntual y sin aviso no paramos a pensar que cuando aparece uno que no nos gusta y nos decepciona es uno de tantos otros, que finalmente es complemento de todos los demás, y además tiene su razón de existir... es divertido pero es así... nos gusta solo las partes buenas del resto de los humanos... y para sus partes malas jamás nos preparamos.

La cotidianeidad nos va haciendo duros, maltratadores, desmerecedores, arrogantes, déspotas, seguros de si mismos, etc. No escuchamos las palabras que usamos, no nos damos cuenta de los tratos que tenemos.

Yo tenia 12 años cuando le pregunte a mi madre de porque mi papá siempre la llamaba por un silbido, casi se murió cuando se dio cuenta que no tenia idea, ni cuando ni como había sucedido, solo sucedió (esta claro que después de esa pregunta a lo mas "Mafalda" dejó la tremenda guerra en casa y nunca mas escuche silbar a mi papá y me parece que no los escuche hablar como en dos meses).

De que forma podemos asegurar que las personas que tenemos a nuestro lado son las idóneas sin pensar que de una u otra forma no aparecerá ese "yo" que aun no conocemos y atraído por las circunstancias causará estragos en nuestras vidas... no será que aunque el tiempo pase, las cosas sucedan bien, sino se acerca esa problemática puntual jamás conoceremos a quien tenemos a nuestro lado.

Esta claro que podemos tener una tendencia, mas bien una proyección o como dicen en las identidades financieras una "factibilidad" de que esta persona podrá actuar así o de la manera según lo amerita la ocasión, ser la persona que nosotros necesitamos a nuestro lado pero, ¿si es diferente la persona que necesitamos a nuestro lado cada segundo de nuestro existir para cada situación en particular?... y una buena relación esta íntimamente relacionada y valga la redundancia con una gran por no decir majestuosa cuota de "suerte".

En todo somos apostadores en la vida, como padres, hijos, estudiantes, trabajadores... ¿Y por qué no somos los mismos apostadores en el amor y en una buena relación de pareja?. Porque nuestras relaciones no las proyectamos con dudas -dejamos de ser soberbios-, la proyectamos como cuidándola -nos preocupamos de quien tenemos al lado-, la proyectamos con humildad -atendiéndola para que salga bien-, o ¿Hay que pensar que la delicadeza, respeto, atención, dulzura, galantería, atención, motivación, ternura, suavidad, buen trato solo estarán presente de la mano del amor? ponemos atención en lo que hacemos y decimos... de esta manera no nos vamos a sentir tan defraudados cuando las cosas salgan mal o cuando unos de esos "yo" salga a sorprendernos.

Decimos tan sueltos de cuerpo "esta es mi alma gemela" ¿alma gemela? Esta frase solo la he pronunciado cuando me he sentido enamorada… ¿Será parte de ese estado calamitoso que es el amor?.

¿Por que no tratamos de ser mejores con los seres humanos que queremos y sino los queremos también, e irradiamos cosas buenas y satisfactorias para que la gente pueda caminar por la vida llenándose de sensaciones positivas?.

En resumen le sigo encontrando razón a mi abuela… ella siempre decía "amores son acciones y no buenas razones"

Si yo quiero o amo a alguien es mi deber "hacer por él o por ella". Es simple… mas fácil que la tabla del uno.



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