Por Artemisa de Cronos
artemisa_de_cronos@yahoo.es
Enero 2006
Realmente es una vergüenza y una tristeza que seamos lo que somos y que tengamos la memoria que tenemos. Viví dos años en Uruguay y vi a Chile desde otro prisma. Un país indolente, soberbio, fuerte, exitoso, con un marketing imponente que deja a cualquier extranjero y chileno que viva fuera, con la boca abierta.
Todas las campañas presidenciales de izquierda, derecha o centro tenían como ejemplo a Chile, venían a visitar a Lagos y volvían hablando de las maravillas que les mostraron (¿Obvio que solo las que quisieron no?), y escuchaba "nosotros seremos como ellos, hacia allá caminaremos" ¡Ja!
-Exijo una explicación! o nuestro modelo económico se adecua a pedido del consumidor?-
No tenían, ni tienen idea, ellos están verdaderamente 40 años atrás de lo que hoy es Chile y solo ven la punta del iceberg y no saben en lo que se están metiendo. Bueno, eso se lo dejaremos a Tabaré y ojalá que me equivoque y el sea consecuente con sus ideas socialistas -cosa que no lo creo-. El monito mayor manda y todos sabemos quien es ese monito.
Después de dos años de ausencia, llegar y encontrarse con que te presentan las carreteras privadas, los Tag, los tratados de libre comercio, las muchas más líneas del metro, las grandes reuniones presidenciales, ampliaciones privadas por donde mires, etc. Por donde mires todo se ve pujante, potente, poderoso, fuerte, pero por sobre todo precioso.
¿Y si yo iba a trabajar por la avenida Kennedy ya no puedo?
¿Sino me alcanza para tener una cuenta mas como el Tag, que hago?.
¿Si en la carretera el restauran en el que quiero comer queda al lado contrario tengo que esperar a volver para pasar? o tengo que pagar un peaje para entrar en la próxima cuidad y dar la vuelta?
¿Ya no puedo ver el salto del laja? O ya no existe la caída de agua, porque el agua se necesitaba para que otra empresa privada nos cobre después la luz... ¡Pagamos por ir al baño... pagamos por todo y tenemos tan mala memoria!
Y nos hemos ido transformando a través de los años...
LOS NO RECUERDOS
No recordamos a Piñera en la famosa grabación ¡Qué patético!
No recordamos que todos ellos estaban junto a Pinochet gobernando.
No recordamos que ellos fueron la fuerza económica.
No recordamos que ellos trajeron las grandes ideas capitalistas.
No recordamos que ellos no nos enseñaron a usar las tarjetas de crédito pero si nos las dieron.
No recordamos que ellos fueron los que jamás nos preguntaron si estábamos de acuerdo con privatizar esto o aquello.
No recordamos que fueron ellos los que no respetaron los tratados con nuestros vecinos dejándonos una mancha de vergüenza cuando les prestamos aeropuertos a los Ingleses.
No recordamos que ellos apoyaron al golpe de estado.
No recordamos que con ellos estaba su máxima estrella Hernán Bücchi, el de las reformas laborales a las mujeres y tantas otras cosas mas.
No recordamos que fueron ellos los que se encargaron de nuestro país.
No recordamos que por la violenta dictadura, que por las decisiones tomadas en forma unilateral, nos transformamos en un pueblo sumiso, temeroso, que en vez de reclamar una cuenta o hacer valer nuestros derechos como ciudadanos, buscamos otro trabajo para pagarla.
No recordamos que la cagada más chica que hicieron fue la moneda de 5 pesos.
Espero que cuando tengamos que votar recordemos estas cosas, recordemos las mentiras, recordemos nuestros pobres escondidos debajo de la alfombra, recordemos la violencia, recordemos que en toda administración hay algún gil que se aviva. Recordemos que ninguno de ellos esta cerca siquiera de ser un Cristiano y no tengo idea porque últimamente les dio a todos por decir que eran Cristianos ¡Debe ser VIP o Cool! como dicen mis hijos o tal vez sea solo para atesorar mas votos.
El dinero lo compra todo y es el temor que tengo… ojalá que nuestra gente sea amnésica pero inteligente y que reciba el dinero, la canasta familiar, la tele, las promesas con un sonrisa y después recuerde que nadie va a saber nunca en que candidato hizo la rayita.¡Ja!
Recuerdo el odio que sentíamos por la soberbia de los argentinos, los chiflidos en el festival de Viña, la intolerancia que sentía nuestro pueblo por nuestros vecinos, que iban años luz delante de nosotros, cuando a ellos les iba bien tenían de todo, era los jaguares y tenían -nótese- el derecho para hacerlo y decirlo. Hasta que como en todo cuento llega "un malo" que deja la cagada y tira los esfuerzos de muchos años al tacho de la basura, se llena los bolsillos de plata y si te he visto no me acuerdo, cosa que obviamente pasa en el gobierno que sea... así que de ladrones no podemos hablar ni hacer comparaciones.
¿O no señor Pinochet?