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¿ENVEJECIENDO CON DIGNIDAD? Por Artemisa de Cronos Febrero 2006
Y aquí estamos, Chile, país "exitoso", caminando con orgullo de ser visto por los grandes y poderosos, con un marketing fenomenal, todo maravilloso, todo lindo, todo fresco, todo hermoso, todo bien hecho y donde la gente fea, pobre, sin dientes, sin una buena pinta, sin una buena tintura, sin una linda sonrisa y sin dinero no es nada. Esta claro que con diente por medio no puedes encontrar trabajo y también esta claro que uno de los temas más caros son los dentistas, ya que ni siquiera podemos echar mano a la Isapre (dicen que cubren, pero lo que cobran es contado violento o con cheque en mano). Otro lujo es la peluquería, sin una buena presentación no somos bien recibidos en ninguna parte y la ropa paso a ser tema menor porque con las tiendas de ropa usada algo se puede hacer y eso lo sabemos todos aunque siempre lo mantenemos en secreto (para no motivar el que dirán), ¡Ja! Mi pregunta es ¿Cómo se puede envejecer con dignidad en un país así? No es un tema menor el sentir que con el paso de los años vamos quedando obsoletos, pelados, gordos, canosos... es parte del crecer, pero ya no tenemos las mismas posibilidades, además de que necesitamos tener o tener dinero, sino mejor caminamos calladitos al paredón de las mas brutales depresiones que finalmente son un seudo suicidio aunque nadie quiera pensarlo ni decirlo de esta manera. Lo más relevante y sorprendente es que no podemos estar sintiendo esto a los 45 años, ¡Es una locura! ¿En que nos estamos convirtiendo?. Es impresionante ir un verano a las playas de Uruguay, cualquier chileno empezaría con las burlas, las risas, pero quedaría impresionado de lo que podría llegar a ver… ¡Gente! Gente con ganas de vivir, gente con ganas de disfrutar, gente con vida, gente sin trancas, gente con derechos, gente sin privaciones. Las playas están abarrotadas de viejitos de 80 años con traje de baño y viejitas de la misma edad con bikinis tomando ese sol que es de ellas hasta el fin de sus vidas y al que tienen derecho, pasándolo chancho sin importarles el que dirán… porque ese "que dirán" no existe. Gorditas, gordas y re gordas con sus tangas disfrutando también de sus días de descanso, del sol, de las vacaciones y de lo que tienen derecho como cualquier ser humano. Cualquier Chileno pensaría "que atrasada es esta gente" que ni siquiera está a la moda, ni se preocupa por la pinta y se ponen lo que tienen a mano, se van a vivir y a deleitarse de la naturaleza y de estar vivos!. Acá serian catalogados como rascas, flaites y ordinarios. Si uno quiere ser más estudioso en el tema se puede ir a parar a cualquier calle céntrica de Montevideo en pleno invierno y se va dando cuenta que el tema va mas allá del verano y de las vacaciones, pasa a ser algo cultural. Donde los pobres de corazón que viven con estos conflictos son solo los del Jet set y nada mas que de gente VIP, ya que en este circulo no entran ni presidentes, ni ministros. Donde nadie se preocupa de pelos, dientes, pintas porque es parte del crecer y del envejecer, no estoy diciendo que todos no se preocupen, solo digo que "no es un tema relevante en la vida de ellos, no es algo que mutile su productividad ni sus oportunidades". Por otra parte, como es un país viejo puedo asegurar que con 60 años se esta completamente vigente, como trabajador, hombre, padre. ¿Qué nos pasa a nosotros? ¿Qué nos pasó? ¿Cómo achicamos nuestra vida? ¿Cómo acortamos nuestra vigencia, nuestra existencia? Ya una mujer de 50 años, (sino es menos), se complica con ir a la playa, ya no puede encontrar trabajo, ya no es solicitada, y si no tiene dinero para arreglar todo lo que tiene que arreglar, tapar, esconder, amononar, mejor ni decir lo que sucede. Un hombre de 50 años ya esta obsoleto y hay muchos jóvenes esperando su funeral sin asco alguno, si tampoco tiene unas luquitas para echarse encima no lo pescan ni los perros y aunque tenga un don titulo universitario no le sirve ni para echarse vientecito. Y así empieza la avalancha… sin dinero no se puede hacer nada en nuestro país y pasamos de inmediato a segundo plano y mejor nos escondemos. ¿Cómo podemos envejecer con dignidad de esa manera? ¿Cómo podemos seguir formando parte del sistema con estos principios y con estas reglas del juego? Si cruzamos la cordillera podemos darnos cuenta que nuestros hermanos argentinos nos dan clases de principios y de escalas de valores, desde la televisión donde tienen a sus divas que se caen a pedazos, pero están ahí vigentes, con programas millonarios. ¿Qué nos paso? ¿Cómo nos pudimos convertir en un pueblo tan malvado, tan maquiavélico, tan clasista y no nos damos cuenta de lo que estamos haciéndonos a nosotros mismos?. Lo que da mas risa es que después andamos buscando justificaciones del por qué Paulina Nin se cortó las venas o está con un estado depresivo espantoso o por qué Margot Kahl esta con sobre peso o por qué Jorge Hevia se retira de las pantallas antes que le den la PLR. Doy estos ejemplos con gente conocida ¿Y qué si hablamos de gente como uno?, gente común y corriente con las lucas contadas, con problemas cotidianos que solo se resuelven con dinero. Si estas embarazada, no sirves y te vas; si eres gay, ni hablar; si nos complicas para ganar dinero, mejor no te presentes; si pretendes tener hijos, eres un cacho; si eres gordita, deja el currículo y te llamamos después; si eres feo, también. Nuestro sistema avala contratos por temporada no importando lo que suceda con la persona, en fin... así estamos y esto es lo que somos. Al final del camino, todos vamos por la misma senda unos primeros y otros después llegaremos a sentir lo mismo, podríamos empezar por ver en el mañana nuestras propias realidades para poder entender mejor lo que esta pasando y lo que sucederá sino no nos armamos de valor para vivir los 40 y tantos. Después de todo esto no podemos hacernos los tarados cuando se habla de la crisis de los cuarenta ¿No? ¿Quién mierda no podría tener una depresión profunda sintiendo lo que se siente cuando ya vamos en bajada? Y ¿Quién tiene para pagar un psiquiatra que ayude a mitigar un poco el trance? Seria idílico conservar nuestros trabajos hasta que jubiláramos y también seria idílico en nuestro país que la jubilación nos alcanzara para todo inclusive tirarnos unos pesos encima para pasarla mejor y ser aceptado en nuestro medio por nuestros pares. Y que despertemos y recordemos que estamos tomados de un pasamanos en donde "se aferraron mil ancianos pero se fueron igual", que no sirve "cuidarnos tanto de la tos" sino que vivir y disfrutar de lo que tenemos hoy hasta que el hoy se acabe. ¿Qué nos convirtió en lo que somos? ¿Por qué tan intransigentes? Seria tan fácil si todos lo entendiéramos de esta manera. Es difícil envejecer, pero nosotros lo hacemos aun más difícil. |
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