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¿Y SI SE NOS ACABA EL TIEMPO? Por Artemisa de Cronos Febrero 2006 Hablamos todo el tiempo y por lo general nos jactamos de lo que tenemos y de lo que hacemos, pensamos siempre en el futuro, en las cosas que queremos lograr, de las cosas que vamos a poder hacer, miramos siempre en una sola dirección, adelante. No miramos nada más que nuestro círculo más cercano y si realmente lo miramos, porque en definitiva ni siquiera es así… todo esto va tan rápido que todas son apreciaciones livianas de cada uno de los conceptos con los que vivimos. Nos quejamos de todo, nada es suficiente, nada tiene valor, nada nos conforma. Vamos caminando y siempre queriendo tener mas y mas, conseguimos de donde sea para lo que sea, y nos dejamos llevar por la corriente, ya sea amores, infidelidades, rupturas, los hijos, los padres, ya sea cualquier cosa que nos entretenga, nos obligue o nos haga a hacer lo que queremos y lo que no queremos también... Somos todos protagonistas de "nuestra única historia", la mas grande, importante, espectacular, verdadera, la que tiene importancia, valor, pero... !Si es la nuestra¡ ¿Cómo no?, porque para cada uno de nosotros las demás historias o vidas nunca son como la de uno... "la de uno es especial, es la que vale". Reclamamos si tenemos o no tenemos trabajo, si ganamos mucho o poco, si nos alcanza o no, que si podemos o no comprar lo que queremos, que si tenemos amor y esta lejos podemos deprimirnos y si esta cerca también, porque no nos da lo que queremos. Argumentos de lo importantes que somos los tenemos todos en la punta de la lengua y por lo general no nos cansamos de argumentarlos estemos donde estemos y hablemos con quien hablemos. De escuchar poco sabemos, además ya tenemos suficiente con nuestras agitadas vidas para que vamos a escuchar mas lamentos?. ¡Ja! Podemos enojarnos, juzgar, no perdonar, podemos torturar a los demás cuando son culpables y nos han hecho daño, podemos hacernos cargo de su tristeza y de su alegría si nos da la gana. Podemos definir cuanto vamos a dar y cuanto vamos a castigar o cuanto vamos a quitar. Cuanto haremos no importa lo que sientan los demás. ¿Cuánta cosa podemos hacer los seres humanos no? ¡Y somos los seres mas desgraciados si así nos lo proponemos! Cuando estamos arriba y llevamos la batuta, podemos ser los más impetuosos y destructores, reconocemos cuan fuertes y superiores somos al resto, esto nos hace implacables. Somos de la misma manera con nuestras parejas, también con nuestros esposos, nuestros hijos no pasan inadvertidos. Poco los podemos mirar porque estamos siempre apurados en hacer... ¿Mucho no? Y ¿Por qué? Me senté a pensar en todo esto, me senté a pensar en lo que era el dinero, el poder, el éxito en manos de cualquier ser humano, sus cambios, en sus virtudes y escalas de valores trastocadas por el poder -y después nos quejamos de Pinochet-, pero es una forma solo del más fuerte, solo del que se sabe mas poderoso, solo del mas déspota, solo del que se "cree invulnerable", esto es exclusivamente porque jamás nos encontramos cerca de "nuestro término" o simplemente pensamos que somos "indestructibles y únicos" hasta que un balde de agua helado en la cabeza nos hace pensar en lo que no queremos pensar cuando nos llevamos al mundo por delante y que es que algún día nos tiene que tocar. Miramos a nuestras parejas y no vemos que algún día se puedan ir... vemos a nuestros hijos y perdemos tantos momentos en tanta estupidez y no pensamos que los podríamos dejar en cualquier minuto o peor aún, uno de ellos nos podría dejar a nosotros, jamás pensamos que a la vuelta de la esquina puede estar la parca esperándonos y que ya tenemos fecha de expiración. ¿Qué sucedería si al despedirnos de nuestro esposos o esposas lo pensáramos? ¿Qué diríamos si lo pensáramos cada vez que dejamos a nuestros hijos en un lugar? Por esto mismo cuando alguien se nos va abruptamente, alguien a quien queremos, a quien amamos, alguien que esta cerquita, ese alguien al que nos preguntamos mil veces porque no le dijimos mas veces que lo amábamos o no fuimos mejores personas, a ese alguien que no vimos por mucho tiempo porque la vida nos quito todos los minutos, eso decimos siempre para disculparnos de no haber llegado o de llegar tarde. Hoy, desde mi balcón, quise darles un lugar a todas esas personas que amo, las que no amo y las que me leen con o sin mucha atención, solo para aportarles, solo para preguntarles... ¿De que vale la vida cuando el tiempo se nos acabo? ¿Que podemos hacer cuando ya sabemos que tenemos que marcharnos...? ¿Solo pensar en positivo y dar gracias a que tenemos un poquito mas de tiempo para reparar y llegar a decir y hacer todas esas cosas que por falta de tiempo no hicimos...? Me parece que deberíamos pensar antes en que todos los que forman parte de nuestro entorno son los seres que nosotros elegimos para acompañarnos y estos tienen el valor de estar con nosotros siempre, son los que nos miran, los que nos soportan, los que nos perdonan... los que nos ayudaron a crecer, en los brazos que encontramos refugio cuando lo necesitamos y los brazos que abandonamos cuando estamos bien, los que estuvieron antes o después haciendo fuerza para que nosotros fuéramos lo que somos y tengamos lo que tenemos, son los que nos dieron los hijos que tenemos y las razones para vivir. Todos cometemos errores, todos alguna vez nos dejamos llevar por la vida, pero siempre hay tiempo mientras siga el tic tac. Deberíamos tener presente todos los días, para ser mejores seres humanos, que nuestra fecha de expiración es la "única verdad verdadera" y no sabemos para cuando es... |
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