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LOS JUDAS DE HOY Por Artemisa de Cronos Mayo 2006 Se me está asomando tu nombre… y me lo trago… se me hará una costumbre… y te seguiré llamando ¡Cobarde! No puedo negar que esta ultima frase de mi querido "necio" me asomó un sentimiento que entre trabajo y otras cosas no había tenido… las ganas de escribir, de sentarme y sacar un poco de mí… No me voy a poner a escribir del mismo tema eso fue "iluminación" de él y muy buena por lo demás… creo que cada uno tiene una creencia… eso es la fe… creer sin ver… que salga un judas bueno o uno malo en la historia o que Jesús le haya pedido entregarlo, tal vez fue solo una forma de cumplir lo que tenía que estar escrito, seguir con la historia… y no tiene que dar por resultado que yo cambie lo que siento y en lo que creo, Jesús seguirá siendo mi eterno compañero le haya dicho o no a Judas que lo entregue. Por medio de estas lineas yo quiero trasladarme al mundo real, a este mundo por donde pasamos y esta lleno de Judas y de Jesús, vamos tan rápido que no vemos ni a los buenos ni a los malos, solo nos damos cuenta cuando estamos en el suelo, viene una mano y nos levanta o cuando estamos en el cielo y una piedra en la cabeza nos hace tener un aterrizaje forzoso, claramente en estos dos actos hay un Jesús y un Judas que no vimos. Leo esta oración y me pregunto ¿Cuantos Judas tendremos hoy en día en nuestras vidas? Debemos tener muchos, muchos que pasan y no dejan huella y lo son, otros que causan estragos pero también no tienen peso y llegan a pesar menos que un paquete de cabritas… ¿Pero cuantos nos los tenemos que tragar, tener por costumbre y además cada vez que podemos los llamamos cobardes? ¿A quien podemos llamar cobardes en forma tan drástica? Millones de personas vivimos tragándonos a un Judas con dolor, con asco, tal vez pudiendo vivir no recordándolos, tal vez pudiendo ser felices pero al recordarlos hay que volver a tragarlo, volver a aplacar el dolor para que sea costumbre y definirlo solamente como un cobarde. Muchas familias viven con su propio Judas, muchas personas han tenido la experiencia de tenerlo delante, y cargan una cruz por solo haberlos conocido. Muchos hijos han sentido lo que es un padre Judas, que viene y los llena de amor, les dice cosas hermosas, los llena de sueños, los hace vivir una vida irreal, los besa como Judas beso a Jesús y luego los lleva al infierno del dolor cuando desaparece. Por esto creo que lo más delicioso en la vida es que nos podamos sentir sinceros, correctos y no decir una cosa por otra… no inventar lo que puede ser para luego correr a hacer otras cosas… No hacer las cosas pensando lo bien que les puede caer a quien van dirigidas sino diciendo lo que realmente es… Judas según la historia no dimensionó lo que estaba haciendo, de hecho quiso dar pie atrás… ¿No aprendimos de eso? ¿Cuantas tragedias evitaríamos si conociéramos la palabra sinceridad y la ocupáramos ante cualquier eventualidad? Pero si la crónica roja, los grandes sufrimientos, las enigmáticas depresiones son eso… Judas que no se atrevieron a dar la cara y decir la verdad. Judas que prefirieron una sonrisa a un ceño fruncido. (Se ve más bonito). No actuar en forma traicionera, ser transparente para que en un futuro lejano sentir que nunca actuamos de mala fe ni con los que amamos ni con los que no amamos. Sentir que cuando se hable de Judas no se esta hablando de uno, no sentirse identificado con la traición y no defenderse ante lo que los demás puedan decir… ver lo que proyecta Judas desde lejos, lejos de nuestras vidas, lejos de nuestro circulo y de las personas que amamos… No hay razón para ir con la traición… se puede ir con la verdad sin engañar, sin maltratar, sin hacer sufrir. Siempre va a ser bien entendido un acto transparente aunque sea doloroso, que un acto ejecutado por Judas. Un saludo cariñoso. |
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