APRENDIZAJE REAL, TIERRA DE NADIE

Con la educación no se improvisa, menos cuando se trata de nuestros hijos.

por Elbita Eugenia Bravo
eebravo@vtr.net

7 de Diciembre de 2008

Quien haya leído a fondo el proyecto de Ley de Educación Pública, verá que es un enredo que confunde al más experto y no delimita claramente las responsabilidades de los colegios frente a toda la comunidad escolar.

Esta nueva administración que incorpora un nuevo concepto de Corporaciones de Derecho Publico, Concejos Nacionales de Educación, Corporaciones de Apoyo Educativo, Corporaciones locales y donde se pretende que los municipios tengan menos poder sobre la enseñanza bastante alicaída ya, no garantiza responsabilidades claras ante este nuevo y entrampado diseño educativo.

Hoy los directores de los colegios públicos, serán solo personas sin responsabilidades concretas frente a problemas de fondo que se susciten. Como mamá, me pregunto ¿No ocurrirá que esto se transforme como un Transantiago… en que el remedio es peor que la enfermedad?

Con tantas corporaciones, con tantos fondos dando vuelta, me preocupa que la educación pública no termine siendo un buen proyecto económico empresarial, que pierda su finalidad esencial, educar a nuestros hijos y velar por una formación integral, donde las responsabilidades estén muy bien delimitadas.

Con la educación no se improvisa, menos cuando se trata de nuestros hijos.

Los invito a leer a fondo el proyecto y tener presente que no todo lo que brilla es oro.

También invito a los Parlamentarios a que le den una lectura más profunda.

Un abrazo.

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