Piramides de Egipto
Bookmark and Share

 
 
 
 

¿RENOVACIÓN, ME DIJO…?

Carlos Larraín es un político de la UDI en comisión de servicios en RN.
Larraín viene siendo un pije de pedo atajado.

Por Jorge Abasolo Aravena
jabasoloaravena@gmail.com

Junio de 2010

El próximo sábado 12 de junio, Renovación Nacional elige nueva directiva.
Por un lado se repostula por tercera vez (¡Qué mal homenaje a la renovación!) el empolvado Carlos Larraín, un tipo preparado, con dinero y poder… y ganas de aumentar éstas dos últimas.

Carlos Larraín es de los que intenta estrechar las relaciones entre su partido y la UDI, lo que es más difícil que venderle refrigeradores a un esquimal.

Lo malo es que para ello prefirió mimetizarse con la UDI antes de buscar una estrategia propia.

Por eso Larraín habla como UDI camina como UDI y hace declaraciones pro UDI.

En pocas palabras, don Carlos se parece demasiado a la UDI.

Si hasta tiene once hijos, lo que es propio de los que forman parte del conservadurismo católico, casi ultramontano.

He llegado a pensar que Carlos Larraín es un político de la UDI en comisión de servicios en RN.

A su favor tiene ser un gallo preparado que enfrenta a sus adversarios políticos con argumentos sólidos. Habla con la seguridad del patrón de fundo que es y mira a sus rivales como inquilinos propasados, lo que le da seguridad y hasta capta simpatías.

Cuando el debate se pone fome, irrumpe con un dicho de campo apropiado que termina desarmando al rival. Cierto. Larraín es un buen polemista.
Eso sí, le falta la chispa del chileno medio cuando sale con sus chanzas. Tiene la picardía del pije, agudo aunque prefabricada.

En palabras de ese folclórico político que tuvimos en Chile llamado Julio Durán, Larraín viene siendo un pije de pedo atajado, al que le sobra coraje para decir cosas impolíticas, pero le falta ese chisperío interno del que hacía gala el ex senador radical.

Hace poco se mandó una de esas declaraciones para olvidar: "¿Por qué tendríamos que apoyar a la comunidad homosexual? Luego tendríamos que apoyar a grupos que proponen relaciones anómalas con niños. Entiendo que también hay quienes les gusta tener relaciones con animales".

Sin duda fue un exabrupto semántico. Un estornudo idiomático.
En buen chileno…la cagó.

Aclaro que tengo gran simpatía por RN. Es un partido de clase media y con proyección. Pero si de renovación se trata, don Carlos debe dar un paso al costado para tranquilidad de su partido… y de los animales.

El diputado Cristián Monckeberg encabeza la otra lista. El cabro tiene juventud, ganas y es más bien intencionado que el abuelito de Heidi. Lo que en política es tan raro como encontrar un chino narigón.

Y como si fuera poco, el senador Antonio Horvath postula en esa lista a la vice-presidencia. Es decir, garantía de honestidad, inteligencia y regionalismo.

¿Qué más se puede pedir en política?

Compartir en Facebook