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PAUTAS PARA COMER BIEN
Lo importante es mantener una dieta sana y actividad física acorde a nuestra edad y condiciones. En general, la alimentación tiene que considerar los siguientes grupos: Carbohidratos; frutas y verduras; lácteos; carnes y pescados; y grasas y azúcares, estos últimos los que significan un mayor peso, en caso de que se los consuma en forma excesiva. La idea es consumir de todos los grupos, pero no la misma cantidad de cada cual. El principal debería ser el de los carbohidratos, que incluye pan, arroz, pastas, cereales y papas. Se recomienda que sea el 50% de nuestra dieta, aproximadamente. En cuanto a las frutas y verduras, se habla de consumir unas cinco porciones diarias. Una porción puede ser, por ejemplo, una ensalada, una fruta de tamaño moderado (como una manzana), etc. En cuanto a los lácteos, se recomienda a las mujeres consumir unos 200 mg de calcio, lo que puede ser, por ejemplo, dos yogures. En cuanto a las carnes y pescados, deben ser el 15% de nuestra dieta y se recomienda comer pescado unas dos veces a la semana. En cuanto a las grasas, éstas no deben constituir más de 35% de nuestra dieta. Pero tampoco quiere decir que no se consuman en lo absoluto, sino que hay que evitar los excesos. Lo mismo sucede con el azúcar. Para mantener estos ítems a raya, se recomienda consumir frutas en vez de chocolates; comer carne sin grasa, evitar las frituras y en cambio cocinar al vapor, a la plancha, etc., y preferir la leche descremada.
JUNTO A ESTO, HAY QUE TENER EN CUENTA: -- No debes evitar el desayuno, es la comida principal. -- No hay que saltarse comidas. Esto sólo hará que luego tengas más hambre y que termines comiendo más –y tal vez peor- de lo que harías si respetaras las comidas del día. -- El agua es fundamental. Consume unos ocho vasos diarios. -- Evita el consumo excesivo de alcohol y sal.
MANDAMIENTOS DEL BUEN COMER Dada la alarmante realidad, Estados Unidos ya dio un paso adelante. Elaboró una guía de salud, la sexta, a fin de mantener a raya el alza de peso y la serie de enfermedades asociadas, entre las que se cuentan la diabetes y enfermedades cardíacas. Podemos establecer unos doce consejos básicos para una alimentación sana, que permita que nuestro organismo se mantenga equilibrado, en vez de que caigamos en el peligro de contraer enfermedades. -- Balancear las calorías consumidas con las gastadas. -- Para reducir el riesgo de enfermedad crónica en la adultez, hay que realizar actividad física de intensidad moderada durante por lo menos 30 minutos por día la mayor parte de la semana. -- Para prevenir el aumento gradual de peso en la adultez, haz 60 minutos de actividad entre moderada y vigorosa la mayoría de días de la semana. Al mismo tiempo debes mantener la ingesta de calorías constante. -- Para mantener la pérdida de peso en la adultez, realizar entre 60 y 90 minutos de ejercicio de intensidad moderada por día, mientras se mantienen las calorías constantes. -- Limitar la ingesta de grasas saturadas y las producidas por la hidrogenación de aceites vegetales, el colesterol, el azúcar adicional, la sal y el alcohol. -- En una dieta de 2.000 calorías, consumir dos tazas de fruta y dos tazas y media de vegetales diarios. -- Consumir tres tazas al día de leche libre de grasa o baja en grasa, o productos lácteos equivalentes. -- Ingerir menos del 10 por ciento de las calorías totales de ácidos grasos saturados y menos de 300 miligramos de colesterol por día. Mantener el consumo de ácidos grasos saturados provenientes de la hidrogenación de aceites vegetales tan bajo como sea posible. -- Mantener la ingesta total de grasa entre el 20 y el 35 por ciento de las calorías. La mayoría de las grasas deben provenir de fuentes de ácidos grasos poliinsaturados y monosaturados, como los aceites de pescado, las nueces y los aceites vegetales. -- Consumir carne magra baja en grasa o libre de grasa, aves y leche o productos lácteos y menos de 2.300 miligramos de sodio al día (lo que equivale a cerca de una cucharadita de sal). -- Aumentar la ingesta de potasio a través de las frutas y verduras. -- Limitar las bebidas alcohólicas a una copa al día si es mujer y hasta dos copas para los hombres. Algunas personas, incluidas las mujeres embarazadas, no deben beber en lo absoluto. La idea es no descompensarse en ningún sentido. Es decir, el evitar la obesidad, no quiere decir caer en el lado contrario, al sub alimentarnos. Por el contrario, la idea es mantener una dieta equilibrada, que nos dé las energías que necesitamos para vivir. Obviamente no todo tiene que ver con la alimentación, sino que se trata de un asunto integral, en el que la actividad física debe tener un papel importante.
¿LA NUTRICIÓN DEL FUTURO? El tema de la nutrición se mantiene en constante investigación. En medio de este escenario, cobra cada vez más adeptos la llamada nutrición ortomolecular, la cual apunta a analizar el comportamiento celular, vale decir, la manera en la que las células absorben los nutrientes y cómo los utilizan. Con este estudio, se determina qué tipo de dieta es la más indicada para el mantenimiento de la salud celular y la prevención de las enfermedades. La nutrición celular se define entonces como el abastecimiento de nutrientes que las células del organismo necesitan para obtener energía y mantener su estructura y funciones. En este aspecto cabe destacar que no solamente debemos seguir una dieta nutricionalmente equilibrada, sino también evitar sustancias en exceso que pueden desequilibrar el comportamiento celular dañando su capacidad para absorber y utilizar estos nutrientes esenciales. Algunos consejos para el equilibrio celular o la dieta ideal puede resumirse de la siguiente manera:
POCO SODIO Reducir la sal, reducir los productos lácteos, eliminar los productos envasados y procesados y los embutidos.
CALCIO, NI POCO NI DEMASIADO Incrementar verduras, cereales integrales, consumir suficientes microminerales tubérculos, frutas, legumbres, frutos secos.
SUFICIENTES VITAMINAS A través de la ingesta de semillas y de evitar productos lácteos.
NADA DE TOXINAS Se propone evitar el tabaco, la polución, los aditivos, los antibióticos, consumir alimentos biológicos e incrementar el consumo de antioxidantes.
NADA DE AZÚCAR Eliminar azúcares simples y carbohidratos refinados.
Extraído de www.terra.cl |
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