Siempre hay días que nuestro cuerpo nos pide más y más comida, en especial en estos días que el frío pareciera gastar todas nuestras energías de una sola vez.
Ahí reside el mayor problema a la hora de mantener y lograr la tan ansiada figura perfecta, pues solemos ponernos a comer sin pensar en los rollitos que aparecerán si no controlamos rápidamente nuestra hambre.
No se trata de hacer dietas especiales ni dejar de comer, simplemente controlar la ansiedad y evitar caer en la tentación de los días fríos.
1- ANTES DE COMER PREGÚNTESE POR QUÉ
Cuando le baje el deseo de comer, deténgase a analizar antes de ceder a la tentación. Muchas veces nuestra hambre responde a una necesidad psicológica más que biológica, producto, en la mayoría de los casos, del estrés.
Éste es el primer paso en el control del apetito y esa ansiedad muchas veces puede ser calmada con otras cosas, como el ejercicio físico, el yoga o cualquier actividad que le brinde satisfacción.
Cuando se acostumbre a identificar la sensación de hambre como una respuesta a una emoción en vez de una verdadera necesidad de alimentos, se dará cuenta de la cantidad de veces que comemos por solo ansiedad.
2- MANTENGA SU ESTÓMAGO LLENO
Trate de consumir alimentos de bajas calorías y mucho líquido con frecuencia. Esto estabilizará su nivel de glucosa y, por consiguiente, evitará el descenso brusco de azúcar en la sangre, motivo principal del apetito fulminante. Además, sentirá que su estómago está siempre lleno, lo que inhibirá sus ganas de comer.
3- COMA HIDRATOS DE CARBONOS, SON BUENOS ENGAÑADORES
Tampoco exagere, pero si ingiere este tipo de nutrientes ayudará a reducir la actividad de los neurotransmisores encargados de comunicar la sensación de hambre y saciedad.
Por lo tanto, consuma pastas, papas y arroz, en cantidades moderadas y ojalá a la hora de almuerzo y no en la noche, porque estos alimentos demoran en ser utilizados por el organismo otorgando energía y saciedad por un largo período.
4- COMA DESPACIO
Alrededor de 20 minutos toma el cerebro en recibir el mensaje de satisfacción desde el estómago. Por lo tanto, lo ideal es comer despacio, para que al finalizar los alimentos se tenga la sensación de haber comido. Lo ideal es masticar cada bocado unas veinte veces antes de tragarlo.
5- CUENTE HASTA VEINTE
Estudios científicos han demostrado que pasado unos treinta minutos nuestras ganas de comer algún alimento desaparecerá por completo. Es difícil por cierto, pero así es. Después se sentirá reconfortada de su capacidad de voluntad y manejo de sí misma.
6- NO TENGA COMIDA TENTADORA EN SU COCINA
Si definitivamente lo que quiere es controlar el peso, por ningún motivo llene su cocina y su refrigerador con cosas ricas y tentadoras.
Si vive con más personas y no le queda otra opción que comprarlas, ubíquelas en un lugar poco visible, para que así cada vez que abra tu congelador no se tiente por comer ese producto nocivo para su cuerpo. La vista puede ser un gran estimulador psicológico del hambre, sino compruébelo con la publicidad televisiva.
7- UN VASITO DE AGUA
Es el viejo truco, pero funciona. Antes de cada comida beba un vaso de agua, y durante el transcurso, tome pequeños sorbos. Es importante que sea agua y no bebidas, jugos o vino.
Es increíble, pero su organismo reacciona como si hubiese comido y se sentirá inclinada a comer menos alimentos con fuerte contenido calórico. Es que su estómago envía al cerebro la sensación de saciedad y no sentirá las ganas de comer y comer.
Además, es ideal, salvo contraindicación médica, tomar dos litros de agua al día que le ayudará a mantener un buen equilibrio hídrico y un buen funcionamiento renal.
8- DÍGALE NO AL AZÚCAR
Si está en función de controlar su peso y su hambre, tome edulcorantes artificiales por un tiempo. Este producto dietético engaña su cuerpo y le queda la sensación de haber consumido azúcar y el hambre disminuye. Obviamente tienen que ser ingeridos con moderación, el exceso tampoco es bueno para la salud.
9- EVITE LAS PASTILLAS
Las anfetaminas o supresores del apetito, vendidos comúnmente como pastillas para adelgazar, muchas veces provocan más hambre en sus consumidores una vez que son dejadas, por lo tanto, es difícil mantener el equilibrio y permanecer delgada por mucho tiempo.
Además, muchas veces pueden sobreexcitar el sistema nervioso y aumentar la presión sanguínea, lo que trae al final más problemas que unos simples kilos de más.
10- MUCHO EJERCICIO
A veces es aburrido, pero los ejercicios deben estar siempre presentes si quiere bajar de peso. Porque además de tonificar la musculatura, la actividad física realizada por más de una hora puede reducir la sensación de reponer calorías y se sentirá más inclinada a comer alimentos sanos.
Extraído de Terra.cl