Piramides de Egipto
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TAO

EL ELIXIR INTERIOR Y EL EXTERIOR

El taoísta empieza por aprender a relacionarse armónicamente con su entorno, a relajarse y a estar en paz con el medio ambiente.

Debido a esto, su vida se vuelve muy agradable y realmente la disfruta, por lo que el taoísta buscará la forma para ser longevo y tener tal disfrute durante el mayor tiempo posible. Como en la antigüedad muchos médicos chinos eran taoístas, los casos de longevidad son bastante frecuentes.

Dentro del taoísmo hay dos escuelas principales. Una se fundamenta en la existencia del elixir interior, y la otra cree fundamentalmente en el elixir exterior.

Los taoístas del elixir exterior buscaban la inmortalidad mediante métodos alquimistas con los que purificaban diversas pociones. Por otro lado, aquellos que creían en el elixir interior fundamentalmente que el secreto de la longevidad se encontraba dentro de cada ser humano.

El Tao del amor se ubica principalmente en el elixir interior, pues se basa más en emociones y sentimientos que brebajes o fórmulas químicas.

El elixir interior se relaciona -más que con cualquier otra cosa- con la mente. Así, el control de la eyaculación o la respiración correcta dependen ambas de la mente y de la inteligencia.

Pero quienes estudiaban el elixir interior no se quedaban ahí y exploraban en su interior en busca de una coordinación lo más perfecta posible entre el alma y el cuerpo, para lo que hacían diversos ejercicios.

Otro elemento que distinguía a quienes seguían esta tradición del elixir interior, era el ahorro de sustancias que normalmente se considerarían ridículos tales como el semen, o el sudor.

La excesiva transpiración indica para los taoístas del elixir interior falta de control y relajación y de hecho hoy en día ya hay médicos occidentales que coinciden con este criterio, pues piensan que un sudor copioso es señal de que se ha hecho demasiado ejercicio.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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