Piramides de Egipto
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TAO

EL MÉTODO CERRADO

 

El método más antiguo para aprender a controlar la eyaculación es el método cerrado, que fue utilizado por los chinos de antaño y descrito por el taoísta Wu Hsien.

En los textos de sabiduría taoísta, se indica que sólo aquel que tenga la cualidad de tener gran paciencia será capaz de llevar a cabo este método, pues un hombre impaciente tardará al menos veinte días en comprenderlo y en poder aplicarlo a la perfección.

El objetivo principal de este método es que al mes de haberlo practicado, el precioso tesoro del hombre, o sea su ching o su semen, se encuentre totalmente a salvo y no se haya desperdiciado ni una gota.

El método cerrado tiene la gran ventaja sobre otras formas de tratar de controlar la eyaculación de que es realmente fácil y no requiere ni grandes habilidades del practicante ni tampoco un gran esfuerzo, pues la mima técnica tiene como consecuencia la detención de la excitación sexual y por lo tanto retrasa la eyaculación.

El modelo fundamental consiste en que el hombre realice tres impulsos superficiales y uno profundo primero. Esto se refiere a la forma en que penetra la puerta de jade de su compañera. Simultáneamente, el hombre deberá cerrar ambos ojos y la boca, y respirará profundo pero delicadamente por la nariz, hasta dejar de jadear.

En el momento en que se dé cuenta de que está a punto de perder el control, el hombre debe alzar su cintura con un movimiento rápido al mismo tiempo que retira su martillo de jade unos dos centímetros aproximadamente y permanecerá en esa posición.

En este momento, su respiración debe provenir del diafragma y debe ser profunda. Seguidamente, él debe contraer la parte inferior de su estómago como si estuviera conteniendo las ganas de orinar. Es necesario que su mente se ocupe únicamente de tener presente que su ching o semen es muy valioso y no debe dejarlo salir.

Tanto el hombre como la mujer necesitan ser elogiados en estos momentos, pues su vulnerabilidad es sorprendente. Hablar y escuchar debe ser parte de esa unión sexual. Mientras se habla y se escucha es más fácil concentrarse en el instante y así se evita pensar en la supuesta "obligación" de llegar al orgasmo o de tener la eyaculación. Cuando haya alcanzado la tranquilidad, estará listo para reiniciar la penetración.

El momento específico de la retirada es necesario que sea precisamente cuando empiece a estar muy excitado. si lo hace después es muy probable que no logre detener el fluir de su ching o que en el peor de los casos, éste se revierta en su vejiga o en los riñones. Por eso, en realidad es mejor correr el riesgo de que se haya retirado demasiado pronto a que demasiado tarde.

Lo bueno de este método es que el control de la eyaculación ocurre, pero el pico de jade nunca se cae por lo que el hombre está capacitado de practicar la unión del Yin y del Yang durante una gran cantidad de tiempo y podrá satisfacer a su compañera en todas sus necesidades sexuales.

La eyaculación o la emisión del ching debe permitirse hasta haber logrado un estimado de cinco mil empujes como mínimo (esto es, las penetraciones en la puerta de jade de la mujer).

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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