El Aumento de la potencia masculina hace no sólo que la mujer tenga un mayor placer durante la cópula, sino que también incrementa el disfrute masculino.
Para los taoístas, el aumento de la potencia sexual masculina depende por un lado del control de la eyaculación, de la cantidad de penetraciones como ya se ha visto en otras ocasiones, pero también depende del estilo de las penetraciones.
No hace falta aclarar que la cantidad de empujes del amor que se realicen durante una unión sexual no es exacta, pues el acto sexual no es tan mecánico como para que los involucrados cuenten o usen un reloj para medir la cantidad de movimientos que realizan. El Tao habla de estas cantidades sólo para ejemplificar las posibles capacidades sexuales que tenemos todos los seres humanos.
Por ejemplo, según los taoístas antiguos es totalmente plausible que la cópula pueda durar con facilidad una hora y media o más, y realizar más de mil penetraciones. Por supuesto, que esto se encuentra supeditado a muchos otros factores como la relación emotiva que exista entre la pareja, la pasión que ambos sientan el uno por el otro, el nivel de confianza y de seguridad que se inspiren, y la apertura mental necesaria.
Por otro lado, no se trata de una competencia en la que la pareja intentará romper marcas de duración o de placer, pues al final lo que importa es la espontaneidad y el placer que cada uno experimente según sus deseos, necesidades y capacidades, que varían en todas las personas.
La flexibilidad, naturalidad y espontaneidad de la unión sexual son elementos fundamentales para el éxito de ésta y para que tanto el hombre como la mujer sientan el máximo de su placer.
Además, como decíamos, cada persona tiene sus propios niveles de deseo, y condiciones especiales que lo disminuyen o lo aumentan. El estrés, la alimentación, y muchos otros factores interfieren en el desempeño que se tenga a la hora de la cópula.
El tao del amor bien practicado facilita la comunión en la pareja y permite que exista entre ambos una mayor compenetración, lo que aumenta las posibilidades de una relación sexual más satisfactoria.
Esto ocurre porque el hombre que practica el Tao es capaz no sólo de controlar su eyaculación, sino de conocer más a fondo los deseos de su compañera, y de esta manera, saber exactamente cual debe ser su comportamiento para una total satisfacción de la mujer, lo que implica a la vez, su propia satisfacción, ya que una de las mayores frustraciones masculinas es no poder saciar el deseo de su compañera.
De esta manera, el Tao del Amor y el Sexo -gracias a que aumenta la potencia sexual masculina- posibilita que la pareja se compenetre y que sus deseos se hallen sintonizados para que así se logre la armonía tan buscada y tan necesaria para una relación sexual verdaderamente placentera.