Piramides de Egipto
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TAO

POSICIONES AMATORIAS

 

Después de haber logrado el control de la eyaculación, se hace necesario el cambio de posiciones para no caer en la rutina.

La posición ideal para cada pareja varía, por lo que es labor de ésta buscar la que le sea más cómoda y conveniente.

Claramente, lograr esta comunicación y entendimiento requiere de varios encuentros sexuales, pues difícilmente ocurrirá la primera vez.

Los antiguos chinos opinaban que esta búsqueda le agregaba interés y placer a la relación sexual, pues compenetra a la pareja, permite un mayor conocimiento mutuo, y un aumento del vínculo existente.

Si bien, existe en el Tao y en la mayoría de las prácticas sexuales una guía de diversas posiciones, es claro que una pareja no debe sentirse obligado a realizarlas tal y como se describen, pues no está diseñada para su caso particular.

Por esto, se recomienda que las guías sean entendidas como eso nada más, y que cada pareja busque con creatividad las posturas que les resultan más cómodas. La guía puede funcionar como un elemento de inspiración, pero nunca debe ser tomado como un manual que haya que imitar, porque además se pierde la naturalidad del acto sexual.

La primera posición -sin que esto signifique alguna jerarquía- es la del varón encima.

Entre sus variaciones podemos mencionar las siguientes. El hombre puede sostenerse sobre la mujer con sus manos. También puede apoyarse en los codos.

De igual forma, puede utilizar sus manos y brazos para sujetar la parte inferior de las caderas de su compañera.

Otra opción es que sujete la parte media de las caderas de la mujer. Puede, sujetar los pechos femeninos con sus manos o sujetarla por los hombros, con la mano izquierda en su hombro derecho, y con la derecha en el izquierdo.

Asimismo, puede apoyarse con los codos, y con sus brazos sostener a la mujer por la espalda y hombros. Esta postura permite el íntimo contacto desde la cabeza hasta los pies. En este caso, cuando el hombre realiza un empuje impulsa a la mujer por los hombros para ganar impulso. Esta postura a su vez tiene variaciones, que radican en si la mujer cierra sus piernas, las abre o si las cruza por encima del cuerpo del hombre.

El hombre puede sostener a la mujer a la distancia de su brazo, y realizar las penetraciones sólo con movimientos de cadera. La mujer puede cerrar las piernas rectas y apretarlas.

La mujer puede abrir sus piernas ampliamente. Esto se recomienda para las mujeres que poseen una vagina profunda y los hombres que tienen un pene de largo mediano.

Si la mujer está sumamente excitada, se recomienda que el hombre sujete las piernas de la mujer con los hombros, pues permite penetraciones muy profundas.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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