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TAO

NOCIONES INEXACTAS

 

El Tao del Amor siempre estableció la insatisfacción constante de la mujer como la forma en que se les hace daño, de ahí la importancia de la satisfacción femenina.

La insatisfacción podía ocurrir por lo general mediante la inexperiencia del compañero, por lo que el Tao se concentraba en proporcionar toda la información necesaria para que el hombre pudiera siempre complacer a su compañera, y así generar armonía entre la pareja.

Sin embargo, se intentó siempre conciliar la satisfacción de ella con el bienestar y la satisfacción masculinos, de tal forma que se insistió en que un hombre debía controlar su eyaculación y no dejarse asediar constantemente por la mujer en este aspecto.

Ahora bien, por algún motivo, las intenciones verdaderas de armonía entre ambos sexos del Tao se llegaron a desvirtuar y se divulgó la idea de que la mujer representaba un enemigo para el hombre.

La primera descripción de las mujeres como enemigos de los hombres se encuentran en el primer libro del Tao del amor, Su Nu Ching.

Cuando la afirmación se toma en contexto es evidente que la intención era otra, y que la concepción de la mujer como un enemigo era sólo una metáfora para explicar la cautela que debía tener el hombre en el contacto sexual para proteger su ching o semen; de hecho Su Nu era mujer por lo que difícilmente trataría de degradar a su propio sexo.

No obstante, es probable que esta aseveración fuera descontextualizada por otros escritores con prejuicios hacia las mujeres, y se apoyaran en la controversial frase para difundir una idea peligrosa de la mujer, y fomentar la noción machista de la lucha de sexos, en la que el hombre debía protegerse y triunfar siempre.

Es debido a esto que el Tao se empezó a desvirtuar y a perder su espíritu original que era el de proporcionar la armonía y guardar el equilibrio entre la mujer y el hombre, el Yin y el Yang.

Posteriormente, también se divulgó la idea de que un hombre debía mantener relaciones sexuales con la mayor cantidad de mujeres en una sola noche. Este concepto probablemente sea una herencia de la China polígama, pero independientemente de dónde proviniera, se le dio verdadera importancia a este punto, que por supuesto se haya en contra de toda armonía posible dentro de la pareja y atenta contra los conceptos de equilibrio fundamentales en el verdadero Tao.

Así, poco a poco y a lo largo de varios siglos, la imagen de la mujer se fue deteriorando. Se impuso la costumbre de vendar los pies de las mujeres de por vida para transformarlos según la estética de la época, lo que implicaba una verdadera mutilación del cuerpo femenino. Esto sucedió aproximadamente durante la dinastía T'ang.

En consecuencia, el Tao del Amor popularizado de la mano de la filosofía taoísta, se vició por completo hasta olvidarse de la búsqueda del beneficio mutuo en la pareja totalmente y privilegiar únicamente al hombre.

En los nombres que se le dieron a la disciplina se puede observar la transformación: La técnica de la cámara, El Tao de la comunión, Comunión, El método del amor, La batalla de la cámara interior, y por último la Batalla del Yin y el Yang.

Debido a esto, los autores occidentales mal interpretaron desde el principio el Tao y le asignaron una carga machista que originalmente no tenía.

El resultado posterior fue que el Tao llegara casi a desaparecer, especialmente durante las dinastías Ch'ing o Manchú.

Durante el siglo pasado, hubo en Occidente un repunte de los estudios sexuales y se descubrió que las relaciones sexuales no marchaban tan bien como deberían. Entonces Occidente volvió su mirada a Oriente y retomó la idea básica de igualdad y armonía que propugnaba el Tao del Amor antiguo, que a pesar de todo se mantenía vivo en las costumbres y teorías de los taoístas legítimos.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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