Piramides de Egipto
Bookmark and Share



TAO

EL INFUNDADO MIEDO A LA IMPOTENCIA

 

La mayoría de las veces la impotencia o disfunción eréctil es temporal y hay que entender que es natural que se presente en algún momento de la vida de un hombre sano.

Este tema le resulta a la generalidad masculina escabroso y es motivo de mucha frustración desde la antigüedad, pues la capacidad de erección se ha asociado siempre con la virilidad. Un problema de impotencia es sinónimo de vergüenza para un hombre tanto hoy como hace miles de años.

Sin embargo, es más común de lo que se cree y no debería generar tanta angustia. Ahora bien, estamos hablando aquí de la impotencia temporal y no de aquella que sea provocada por alguna enfermedad o deficiencia física, ya que esa sí requiere de tratamiento médico especial.

La impotencia temporal aparece muchas veces debido a tensiones o inseguridades que le surgen al hombre cuando se enfrenta a una situación sexual. Lo que sucede es como un círculo vicioso ya que la tensión genera impotencia, y a su vez la impotencia genera tensión, por lo que lo que el hombre debe hacer es aprender a relajarse.

Cuando un hombre está pendiente de su erección y teme que le sobrevenga un episodio de impotencia, es muy probable que le ocurra eso que tanto miedo le da, ya que el miedo es la causa principal de ésta. Y lo más grave es que la angustia generada por una incapacidad temporal puede desembocar en la prolongación del problema hasta resultar en una impotencia permanente.

Según expertos del Tao del Amor no debería dársele más importancia a la impotencia de la que se le da a un resfriado, el cual requiere de nuestra atención, pero no indica que vamos a estar enfermos para siempre.

Ya se sabe que la erección constituye la mayor preocupación sexual del hombre, porque se cree que sin ella es imposible realizar el acto sexual. En cada oportunidad de un encuentro sexual, el común de los hombres se concentran en su desempeño sexual y cifran en la erección el éxito de tal encuentro.

El Tao del Amor incluye la técnica de la penetración suave que supera este escollo, y posibilita que se produzca, aún sin erección, una relación sexual completamente satisfactoria tanto para el hombre como para la mujer, por lo que el miedo a la impotencia queda totalmente infundado.

Esto resuelve casi automáticamente la impotencia temporal, pues muchas veces al desaparecer la tensión que provoca la presión de lograr la erección, desaparece cualquier obstáculo psicológico y la erección se logra sin problemas.

Así las cosas, podemos decir que además de todas las ventajas que el Tao del Amor presenta, permite que el hombre se olvide de su erección, de tal manera que puede focalizar toda su atención en la satisfacción de su compañera, que es, al fin, lo ideal para alcanzar la armonía.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

Compartir en Facebook