Piramides de Egipto
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TAO

MÉTODO DE LA PENETRACIÓN SUAVE

 

La penetración suave es una forma en que el hombre puede introducir su pene en la mujer, sin necesidad de tener una erección.

El hombre debe tener experiencia y cierta destreza con las manos para lograrlo, y lo que parece más increíble, pero que es cierto, es que a muchas mujeres esto les excita en gran medida, porque la estimulación de su clítoris es más intensa.

Además, existe una alta cantidad de posibilidades de que una vez adentro, el órgano sexual masculino se endurezca y se produzca naturalmente la erección, a menos que hayan razones físicas graves o impedimentos psicológicos profundos.

Este método que vamos a explicar es sólo un ejemplo y sirve como guía. La idea es que el hombre y la mujer sean lo suficientemente creativos como para que encuentren su propio método.

Para facilitar la penetración cuando no hay erección, se recomienda la postura en la que el hombre se encuentra sobre la mujer, o sino la lateral o cualquiera de sus variantes, porque así la gravedad no interferirá de manera radical o importante.

El juego y el contacto físico constante es fundamental. Todo el tiempo, la pareja debe tocarse y sentirse mútuamente para mantener un alto grado de excitación.

Una vez que la mujer se encuentre totalmente lubricada, ya sea de forma natural o con lubricantes artificiales, se procederá a intentar la penetración. El lubricante artificial se puede aplicar también en la punta del pene lo que facilitará el proceso.

La forma de lograr la penetración, es que el hombre se ayude con sus dedos y si es del caso que la mujer también colabore con su mano. Deben abrirse con mucha suavidad los genitales de la mujer, mientras se introduce el pene.

En el momento, en que el pene se encuentra dentro de la vagina de la mujer, los dedos del hombre formarán una especie de anillo en la base del pene, para proporcionar cierta base y rigidez necesarias para que la penetración tenga éxito.

Es cierto que existen anillos artificiales, pero estos pueden provocar lesiones, no se pueden quitar en cualquier momento sino hasta el final del contacto, ni se pueden colocar en la mitad de la unión sexual sin que haya que separarse.

En este punto, es común que el hombre haya desarrollado ya su erección, y puedan continuar de la forma que deseen, pero si esto no sucede no hay de qué preocuparse. Se puede continuar hasta que la mujer alcance su orgasmo y al mismo tiempo, el hombre también tendrá su cuota de placer, siempre que no pretenda todas las veces eyacular, hecho que dentro del Tao no es importante y más bien es contraproducente hacerlo todas las veces o muy a menudo.

Así las cosas, podemos decir que además de todas las ventajas que el Tao del Amor presenta, permite que el hombre se olvide de su erección, de tal manera que puede focalizar toda su atención en la satisfacción de su compañera, que es, al fin, lo ideal para alcanzar la armonía.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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