Piramides de Egipto
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EDWARD BACH ¿DOCTOR O VISIONARIO?

Se dice de Flores de Bach a la terapia aplicada con compuestos en diluciones de ciertas flores que por sus características nos auxilian en el tratamiento de diversos estados de ánimo que provocan trastornos físicos y mentales.

El Dr. Bach nació en Monselet, cerca de Birmigham, en septiembre de 1886. Su principal interés era ser médico y ayudar a todas las personas. Desde estudiante notó que le interesaban mas los enfermos que los males que tenían, y fue así que llegó a la conclusión de que el organismo enfermaba, como causa principalmente, de sus estados emocionales y advirtió también como los pacientes que mostraban un mayor interés por recuperarse, lo lograban mas fácil y rápidamente que aquellos que no lo les interesaba.

Después de algunos años y no menos estudios, llegó a la conclusión de que tratando el estado de ánimo del paciente, su enfermedad comenzaba a desaparecer. Fue en el año de 1917, cuando el Dr. Bach sufrió una importante hemorragia, en donde hubo necesidad de intervenirlo de urgencia, decretándole que no le quedaban mas de tres meses de vida, situación que lo llevo a dejar su trabajo en el hospital y dedicarse a investigar en su laboratorio algo que no sabía como ni donde encontrar.

Su motivación era tan honda en encontrar lo que el pensaba que era su misión en la tierra, y ante la posibilidad de morir sin haberlo logrado, que esto lo llevo a trabajar considerablemente en la búsqueda de un sistema que sirviera de ayuda a los demás. Lo anterior aunado a su gran amor, humanidad y capacidad de entrega, le permitió, sin tener que relacionarse directamente con la enfermedad física, recuperar completamente su salud, siendo esto un hecho que le llamó grandemente la atención, pues fue así como noto que una actitud decidida, con un noble propósito y mucho amor y entrega, fueron las causas principales que le devolvieron la salud mental, espiritual y física.

Habiendo descubierto que la esencia de las flores que crecían cerca de su casa ayudaban incluso desde un nivel vibracional, a la recuperación positiva de varios de los estados emocionales negativos en que entramos en ocasiones, mismos que nos provocan como resultado las enfermedades, comenzó a experimentar de diferentes formas con las flores que recogía, hasta que encontró un sistema sumamente sencillo para trabajarlas. Este era el de colocar las flores recién cortadas dentro de un recipiente con agua de un riachuelo cercano y dejarlas al sol durante varias horas.

Llegó a esta conclusión, al observar que las gotas de rocío que se posaban sobre los pétalos de las flores, conservaban la vibración de cada una de estas y para deducir entonces, si el agua es capaz de mantener esa vibración, entonces, al administrar esta agua a un paciente, la vibración floral especial de esta se le podría trasmitir. Su teoría fue puesta en practica inmediatamente. Tiempo después experimentó añadiendo alcohol a la mezcla, puesto que sabía que así la conservaría y estabilizaría mejor.

Entonces encontró muy buenos resultados y rápidamente, observando como empezaban las curaciones a todos los niveles en el hombre, pues advirtió que con las esencias de las flores llegaba a la causa de la enfermedad y no a sus manifestaciones en el organismo.

El Dr. Bach decía que todos somos producto de la misma fuente que el llamaba Amor y por lo tanto todos formamos manifestaciones de el. Que venimos a la tierra con esa chispa divina en nuestro interior, para entrar en un cuerpo físico y con una mente. Que el ser interior o alma, viene a cumplir una misión específica, igual de importante para todos, y si nuestra personalidad no sigue los impulsos emanados por nuestra alma, se presentará un conflicto, el cual se evidenciará con un bloqueo en el flujo de nuestra energía y se manifestará como un síntoma emocional en desequilibrio, en donde si este se prolonga, proporcionará como resultado manifestaciones físicas, llamadas enfermedades.

Por esto sólo se logran corregir los efectos sin llegar a las causas. Para el Dr. Bach, existen dos errores primordiales, el primero: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad y segundo: la crueldad o el mal hacia los demás, puesto que va en contra de la unidad, teniendo en cuenta que todos somos parte de la misma unidad.

El Dr. Bach llegó a la conclusión de que el organismo se enfermaba como consecuencia de las siguientes siete formas básicas:


EL ORGULLO:

Creer ser mas que cualquiera.


LA CRUELDAD:

Hacer daño a los demás o incluso a si mismo.


EL ODIO:

Todo lo contrario a lo que el profesaba, al amor.


LA IGNORANCIA:

Que además de llevarnos a negar la existencia del creador y de sus manifestaciones, entre otras cosas, incluía el temor que sobreviene por desconocimiento.


LA INESTABILIDAD:

Dudar absolutamente de todo, teniendo en cuenta la existencia de un orden universal perfecto y armónico.


EL EGOISMO:

Que se explica por si mismo.


La esencia floral es elevar nuestra vibración, acercarnos a nuestra propia esencia interior, para tomar conciencia de nuestros errores y desarrollar nuestros aspectos más positivos para evitar el sufrimiento y la enfermedad en todos sus niveles.



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