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KAMASUTRA
En la India, la práctica sexual abarca el contacto social y un montón de detalles que en Occidente no son importantes, pero pude ser una buena idea tomar en cuenta todos estos aspectos para variar la rutina. El hombre, rodeado de amigos y sirvientes, invitará a la mujer que desea. Ella irá debidamente vestida, bañada y perfumada, así como adornada con flores. En la reunión, él deberá ofrecer a sus amigos y a ella abundantes refrescos y vinos considerablemente fuertes, que son los indicados para estas ocasiones. Ella debe sentarse a la derecha, para que él le acaricie los cabellos y la abrace con la mano derecha. Para distraerse un poco, deben conversar de diversos temas, y crearán un ambiente de intimidad al tocar temas que sólo ellos conocen, y que el resto de los invitados no comparte. También pueden poner en práctica alguna de las sesenta y cuatro artes, mientras se incitan mutuamente a beber más copas de vino. Cuando la mujer desea inconteniblemente al hombre y difícilmente lo disimula, él debe despedir con elegancia a sus invitados, dándoles algún pequeño regalo como una flor o algún perfume. Cuando los dos se encuentren solos, podrán iniciar la práctica sexual que más les guste. Una vez que concluye la unión, los amantes se separarán y sin mirarse se irá cada uno a ocuparse de su aseo. Posteriormente, deberán reunirse y sentarse juntos a saborear su satisfacción. También deben compartir el pan, y el hombre deberá envolver el cuerpo de su amada con extracto puro de sándalo o algún otro perfume que se le parezca. Luego, disfrutarán de un cálido abrazo en el cual el hombre rodeará a la mujer con su brazo izquierdo y al mismo tiempo le dará de beber agua de una bella copa de cristal que sostendrá con su mano derecha. Seguidamente, comerán exquisitos dulces y beberán zumos refrescantes, como el de lima o de mango, mezclado con alguna esencia dulce, e ingerirán sopa, puré de avena, extractos de carne, y sorbetes. Como un detalle muy romántico, los amantes pueden sentarse en la terraza a conversar bajo la luz de la luna. La mujer deberá entonces, sentarse en las rodillas de su amado, con el rostro mirando hacia el cielo, y él deberá mostrarle los planetas que se divisen, la estrella o lucero matutino, la Estrella Polar, la Osa Mayor o las Siete Cabritas (las Pléyades) y otras constelaciones que pueda reconocer. De esta manera, se llevará a feliz término la relación sexual ideal, pues quedarán complacidos tanto los sentidos del cuerpo como las emociones y los sentimientos.
Fuente: http://www.solonosotras.com/ |
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