Piramides de Egipto
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KAMASUTRA
FORMAS DE SEDUCCIÓN

 

Como recordarán, el Kama Sutra es un libro que nace en una cultura totalmente diferente a la nuestra, la Hindú.

En esta cultura, se recomienda que el matrimonio se realice con doncellas que estén en la pubertad, y explica cómo conquistarlas. Sin embargo, esta conquista puede resultar con cualquier joven, aunque tiene más sentido una vez que se haya realizado la boda.

Así las cosas, el Kama Sutra nos dice que los tres días siguientes a la unión marital, tanto el hombre como la mujer deberán dormir en camas de madera y no tener contacto sexual alguno. Para que la abstención sea menos difícil, se puede mezclar álcali o sal con la comida.

La semana siguiente, la pareja deberá bañarse junta al son de dulces instrumentos, vestirse y comer junta, así como invitar a amigos cercanos y familiares. En el décimo día, el hombre debe hablar suave y halagadoramente a la doncella (mujer virgen) para inspirarle confianza, pues las mujeres tienen una naturaleza delicada y tímida, y necesitan ser abordadas con ternura. Ellas requieren ser conducidas al peligroso borde del deseo con mucha consideración y bondad.

El primer beso debe ser tal y como ella quiera, y limitarse únicamente a un contacto breve, que haga las veces de sutil invitación. El abrazo debe circunscribirse a la parte superior del cuerpo y es necesario que sea en la oscuridad, a menos que la mujer sea mayor y conozca al hombre desde hace tiempo.

Una vez que la novia se someta a este abrazo, el hombre deberá colocarle en la boca una hoja de betel (planta trepadora) que simboliza aceptación del cortejo y permiso para ir un poco más allá. La mujer probablemente se negará, a lo que él deberá responder con promesas y juramentos de amor y fidelidad. Si ella continúa con su negativa, él deberá arrodillarse y pedirle que acepte la hoja, a lo que ella no se podrá resistir. En ese momento, se podrán besar tierna pero apasionadamente.

Después de este avance, el hombre deberá interrogar a su mujer sobre diversos menesteres que no conozca o que aparente no conocer. Si ella no responde, deberá volver a preguntar con mayor persuasión y si no obtiene respuesta de su amada, deberá insistir cuántas veces sean necesarias. Cuando ella responda, probablemente lo haga con un tímido movimiento de cabeza; en este momento él deberá aprovechar para preguntarle si lo ama.

Por otra parte, si la esposa conoce a su marido anteriormente y lo desea con candente pasión (recordemos que muchas veces los hindúes se casan sin conocerse y por acuerdo de sus familias), puede colocar la hoja de betel o una guirnalda de flores cerca de él, o dentro de su cálido escote.

Así, el marido estará compelido a acariciar con suavidad los jóvenes senos de su compañera. Si ella se niega, él dirá que si ella consiente en besarlo, él desistirá de tal caricia. Cuando se besen, él recorrerá todo su cuerpo con las manos y la obligará a abrazarlo. Luego, aumentará el ardor de sus caricias, y si la joven se niega pues tendrá que amenazarla con marcas en el cuerpo, pero a la vez tranquilizarla tiernamente como hacen los padres con sus hijos.

En la segunda y tercera noches, las caricias podrán avanzar y hacerse en el suave montículo que une las piernas de la joven. Si ella se niega, debe convencerla hasta que ella se rinda y entonces acariciará las partes más secretas y sensibles de su cuerpo, al mismo tiempo que le desnuda los muslos, los acaricia y descubre el oscuro ángulo que ocultan. Estas caricias deberán ser totalmente sutiles y sin empezar propiamente la unión.

Después el hombre confesará cuánto ama a su mujer, enseñarle las sesenta y cuatro artes y conducirla con serias promesas de amor y fidelidad al acto sublime de la unión sexual.

Cuando un hombre cumple con estos procedimientos y respeta los deseos e inclinaciones de una doncella conseguirá que ésta lo ame, lo respete y confíe en él. En esto el hombre debe ser muy cuidadoso, pues sino la mujer podrá repudiarlo, odiarlo, e incluso caer en la infidelidad en busca de consuelo.

Es por eso que el hombre debe saber hacerse amar por la mujer, proteger su honor y ganar su confianza, para que ella lo ame y respete para siempre.

 

 

Fuente: http://www.solonosotras.com/

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