Piramides de Egipto
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KAMASUTRA
UN EXAMEN PROFUNDO DE LA MUJER

 

Cuando un hombre trata de seducir a una mujer, ha de dedicar una atención especial a su estado de ánimo y actuar de acuerdo con él.

Si ella escucha sus súplicas sin dar indicaciones de sus sentimientos o intenciones, debe tratar de conquistarla con la ayuda de una tercera persona.

Si ella le ve una vez, y después busca una ocasión para verle de nuevo, se viste con gran cuidado o procura verlo en un lugar apartado, es un hecho que no necesitará mucha insistencia para que ella se le entregue y comparta con él el placer sexual.

Ahora, si una mujer deja que un hombre la corteje por largo tiempo, pero no da verdaderas muestras de corresponderle, puede considerársele como una tramposa en lo que a amor se refiere. Ahora, si el hombre continúa deseándola, puede seguir intentando pues cabe la posibilidad de que cambie de parecer y se deje seducir.

En caso de que la mujer rechace al hombre por temor o por orgullo personal, él puede tratar de conquistarla ganándose su confianza, convirtiéndose en su mejor amigo, o utilizando a una intermediara ya experimentada.

Pero, si un hombre es rechazado por una mujer que se niega rotundamente a cualquier relación con él y acompaña su rechazo con insultos, el hombre deberá desistir inmediatamente de poseer a esa mujer. Ahora, si ella es vehemente en su negativa, pero a la vez le demuestra pequeñas señales de afecto, el hombre ha de conquistarla a toda costa.

Cuando la mujer se cita con un hombre en un lugar solitario y permite que él la toque con el pie, aunque pareciera que ella no se está dando cuenta, es porque no está decidida totalmente, pero puede ser conquistada con el tiempo, y con paciencia.

Las señales que da una mujer cuando desea a un hombre son muy fáciles de reconocer. Primero, ella le dirige la palabra siempre, antes que él, es decir inicia las conversaciones pues tiene deseos de comunicarse con el hombre que la atrae.

Una mujer que desea a un hombre le pide que se encuentren en lugares solitarios y discretos, donde querrá tener largas conversaciones. Cuando se dirige a él, tiene pequeños temblores en las manos y en los labios y además tartamudea.

Otra muestra de que la mujer quiere tener relación con él es que sus manos y sus pies se tornan sudorosos y la sonrisa nunca abandona su rostro, mientras el hombre se encuentre cerca.

Además, esta mujer aprovechará cualquier momento para hacerle un masaje al hombre que ama y le tocará la cabeza constantemente. Además se queda muy quieta con las manos sobre el cuerpo de él, como si algo la hubiera sorprendido o estuviera cansada.

Con regularidad, la mujer que desea a un hombre, se mirará sus propios muslos cuando está en compañía del amado y si él se ofrece para hacerle masaje en ellos, no se negará y colocará sus manos muy cerca del cuerpo de él.

Por último, si resiste a todos los esfuerzos del hombre por seducirla, pero regresa al día siguiente y además se ofrece para darle un masaje, estará dando pruebas claras de que quiere llegar a la unión sexual con ese hombre.

Fuente: http://www.solonosotras.com/

 

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