Piramides de Egipto
Bookmark and Share



 
 
 
 


MARISOL MONTESINO HEYER
TERAPEUTA
marisolmontesino@gmail.com
CON-CIENCIA MÍSTICA
Noviembre de 2010


EL PODER DE LAS PALABRAS

Las palabras son las que emitimos para comunicarnos entre los seres humanos, son la manifestación verbal de nuestros pensamientos, sentimientos o estados de ánimo.

Si realmente tomáramos conciencia de la energía que se libera al emitir las palabras, el poder que ellas tienen, seguramente nos expresaríamos con muchísima más cautela.
En la antigüedad el pueblo Esenio sabía del poder contenido en la oración, el verbo y la palabra y en los antiguos alfabetos, como el Sánscrito, el Arameo y el Hebreo, las palabras son fuentes de poder en sí mismas.

En otras culturas del antiguo Oriente eran utilizados los mantras, los rezos, los cánticos y las plegarias con una intención predeterminada, como técnicas para materializar estados internos y programar realidades pensadas, deseadas y afirmadas previamente.

Es la Física Cuántica se comienza hoy a redescubrir y validar el enorme conocimiento de esas culturas ancestrales, haciéndonos hincapié en la toma de conciencia en nuestros pensamientos y verbalizaciones en positivo.

Los rusos han llevado a cabo una investigación que apunta a que nuestro ADN puede ser influído y reprogramado por las palabras y frecuencias. Según estos estudios, nuestro ADN es el responsable de la construcción de nuestro cuerpo. Los rusos exploraron el comportamiento vibratorio del ADN, señalando que "Los cromosomas vivos funcionan como computadoras solitónicas/holográficas usando la radiación láser del ADN endógeno", esto significa que sólo podemos usar palabras y oraciones del lenguaje humano para influir sobre nuestro ADN o modificarlo.

Se ha demostrado que las palabras con su intención/vibración afectan directamente nuestro ADN, nuestra salud, nuestro estado de ánimo y sentimientos.

El investigador y médico japonés Masaru Emoto, demostró que el comportamiento del agua (sus cristales) son modificados con el sonido de las palabras, intenciones y sonidos a la que está expuesta. Por lo tanto, si nosotros estamos compuestos por al menos 70 u 80% de agua en nuestro cuerpo, el organismo también recibe la vibración-intención de las palabras y/o sonidos.

Hay muchas personas a lo largo de la historia que han investigado sobre el poder que ejercen las palabras en nuestra salud y bienestar, es por ello que debemos tomar con-ciencia en que decimos y como lo decimos, ya que estamos emitiendo una vibración que emana energías y que afecta nuestro ADN.

El positivismo, la confianza, la ilusión, tienen la capacidad de favorecer las funciones de nuestro cerebro. El lugar donde se tienen los pensamientos es nuestro cerebro Límbico o cerebro emocional. Lo que el corazón siente, la mente se lo puede mostrar. Una persona con fe, con esperanza puede lograr grandes triunfos o llegar mucho mas lejos de lo que pensaba.

Las palabras emiten una energía capaz de interactuar en el organismo y producir cambios tanto físicos como emocionales, elevando incluso nuestro sistema autoinmune.

Las palabras positivas aumentan la producción de las hormonas serotonina y endorfinas, que mejoran la sintonía de los ritmos cerebrales entre los dos hemisferios y provocan una maravillosa sensación de bienestar.

Dentro de las palabras positivas que salen de nuestra boca está la palabra "bendecir", que significa Bien decir, desear buenos augurios a otras personas, desearles el bien.
Cuando decimos palabras amables siempre hay respuestas positivas, la sonrisa es inevitable.

Por el contrario "maldecir" es desear mal al otro, y quedarse con una energía oscura adentro, con malas intenciones, que sólo nos llevan a conducirnos en un laberinto sin salida, que incluso nos debilita o nos enferma.

Los humanos tenemos este maravilloso instrumento que son las palabras, es la música que emana desde nuestro interior. De nosotros depende que melodía emitimos.

Por lo tanto, cuando usted vaya a decir algo, piense que puede afectar a cada célula del cuerpo, tanto al que se le dirige el mensaje como para quien lo emite.

Todos tenemos la responsabilidad de hacernos cargo de lo que decimos y no utilizar el lenguaje como algo más sino que, usarlo para nuestro bienestar y el de los demás.

Mucho amor y bendiciones
MariSol

Compartir en Facebook