Piramides de Egipto
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SER PADRES: ¿UN NUEVO TIPO DE ESCLAVITUD ENCUBIERTA?

Por Claudia Torres
Editora de todoninios.cl.


NO, pero cuando uno elige ser papá o mamá jamás se plantea la posibilidad de perder total y completamente la libertad. Sin embargo, sobre todo cuando los niños son pequeños, esta "dulce esclavitud" nos pesa más a menudo de lo que quisiéramos. Es normal sentirse abrumados, especialmente si se tiene más de un hijo, porque cada uno tiene sus propios requerimientos y necesidades de acuerdo a su edad y obviamente son los padres los responsables de satisfacerlas.

Ahora bien, es necesario que desde pequeños los niños comprendan que sus padres son personas y que tienen necesidades y requerimientos igual que ellos: necesitan hacer sus tareas (trabajo, casa, otros), necesitan descansar (especialmente dormir en la noche, lo que con niños pequeños no deja de ser difícil), comer, distraerse, comunicarse, necesitan ser amados y "regaloneados".

Para esto es importante que los padres pidan ayuda a sus hijos, "igual" como éstos la solicitan de parte de los adultos.

Poner la mesa, vestirse solitos, contestar el teléfono, lavarse las manos, ordenar los juguetes, obedecer a la primera, irse a acostar sin escándalos, son algunas de las cosas que los niños pueden hacer para contribuir al bienestar de todos los miembros de la familia.

Por ende si no queremos "servir" a nuestros hijos es importante plantearles la necesidad de que todos aporten a la tarea diaria de ser familia y vivir juntos en armonía. En tal sentido promover la autonomía y participación de los niños puede ser muy útil, sobre todo para las familias numerosas en las cuales cosas cotidianas se transforman en tareas titánicas. Un ejemplo claro de esto, es la compra del mes en el supermercado para una familia con 6 niños. Si todos ayudan, obviamente ésta y otras tareas se hacen más livianas y gratas para todos.

Por otra parte hacerles ver con ejemplos concretos que todas las acciones tienen consecuencias, puede también ayudar a aclarar a los niños la necesidad de que participen en las tareas familiares. Pues un gesto tierno causa ternura, el orden causa bienestar y ahorra tiempo, la ayuda causa alivio, etc. En cambio el exceso de trabajo o esfuerzo causa cansancio, intolerancia, malhumor y otros sentimientos negativos que tensan las relaciones y distancian a los integrantes de la familia, haciendo que la vida diaria se convierta en algo desagradable y sumamente desgastador.

Fuente: www.todoninios.cl



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