Piramides de Egipto
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NUESTROS NIÑOS

Por María Fernanda Ternicien
Educadora de Párvulos

 

La paternidad y maternidad es la mas hermosa experiencia que un ser humano puede vivir, sin embargo, es también una tarea difícil ya que nadie nos enseña como ser padres, vamos aprendiendo en el camino... y en el camino también, cometemos muchos errores.

Siempre es posible hacerlo mejor, y a través de esta columna, podemos intentar apoyarnos para ir descubriendo juntos como ayudar a nuestros hijos a crecer.

Lo más importante es darle siempre a nuestro hogar un ambiente cálido, con padres atentos, cercanos, calmados y alentadores del desarrollo de sus hijos.

Descartar la crítica es lo primero que debemos hacer, ya que sin darnos cuenta muchas veces, la utilizamos como modo principal de "educación", y esto, no solo no ayuda al crecimiento del niño, sino que muy por el contrario, lo vuelve inseguro y temeroso. Ellos necesitan sentirse valorados, queridos y seguros para lograr su autonomía. Necesitan saber que son una alegría para sus padres, y que estos confían en sus capacidades, que le permitirán mas tarde poder enfrentarse al mundo.

El contacto emocional, es muy importante y debemos poner especial atención a nuestros gestos y miradas, pues son difíciles de prever. No hay que ser tacaño con los besos y los abrazos, una caricia al pasar, una frase alentadora... un "te quiero", "estoy orgulloso de ti", son alimentos para el alma de un valor incalculable.

Si la mayoría de las relaciones que tenemos con nuestros hijos son positivas, los recuerdos que luego tendrán de su niñez y adolescencia le permitirán explorar el mundo con seguridad, teniendo siempre la sensación de contar con un apoyo incondicional: el de sus padres.



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