Piramides de Egipto
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CALOR DE HOGAR

Por María Fernanda Ternicien
Educadora de Párvulos

Nuestra casa es nuestro refugio, el lugar al que llegamos luego de un día de trabajo, y en el que esperamos poder descansar, distraernos un poco y sobre todo relajarnos y sentirnos protegidos.

Nuestros niños sienten lo mismo, por muy bien que lo pasen en el Jardín Infantil o colegio, por muy entretenida que haya estado la tarde con los amigos, en el momento de llegar a su casa, esperan encontrar un clima cálido y acogedor que les de esa seguridad y sensación de protección que todos necesitamos.

Un hogar debe ser por sobre todo cálido y afectuoso, y para lograrlo debemos tomar en cuenta las necesidades de todos los que allí viven. No solo con un lindo arreglo físico lo lograremos, sino que por sobre todo con una atmósfera psicológicamente agradable. Si permitimos que nuestros problemas y tensiones dominen el ambiente, este será tan tenso que todos andarán irritables y nerviosos, lo que traerá como consecuencia que las relaciones familiares se basen en gritos, sarcasmos, amenazas, impertinencias y pesadeces varias.

La decoración de nuestra casa, es también muy importante. Si vivimos en un departamento pequeño, no podemos esperar que los niños no jueguen en el living, por lo tanto, es recomendable decorar este lugar con cosas sencillas, muebles firmes y de colores no muy delicados, tratando en lo posible de que quede bastante espacio para moverse, los niños chiquitos son torpes en sus movimientos y en lugares reducidos pasan fácilmente a llevar todo lo que se les interponga en el camino. No vale la pena tensionar el ambiente porque se rompió el jarrón o se manchó el sillón Luis XV, son cosas materiales, y si queremos tenerlas en una casa de reducido espacio, debemos estar preparados para aceptar estos "pequeños accidentes" con tranquilidad, ya que una reacción descontrolada no será entendida por un niño por mucho que intentemos explicárselo. Dejemos mejor este tipo de decoración para cuando ya estén grandes.

Lo ideal es, en lo posible, tener espacios para cada uno, sin olvidar tampoco un lugar donde los padres puedan tener privacidad, cosa que también es recomendable para los hijos adolescentes. Un lugar propio, donde tener intimidad, tranquilidad y retiro. Los niños deben aprender a respetar estos espacios, lo que ayuda mucho a mantener ese clima cálido que estamos buscando.

Vivir juntos significa compartir, y esto implica derechos y deberes, respetar y comprender las necesidades de los demás, pero también sentir que las nuestras son respetadas.

"El calor de hogar" es un conjunto de varias características, es el lugar donde nos sentimos queridos y aceptados tal como somos, es el lugar donde recibimos cariño y caricias, es el lugar donde somos tratados con ternura, donde nos sentimos seguros y confiados, donde somos importantes. Donde el niño aprenderá lo que está bien y lo que está mal a través del ejemplo de los padres y los adultos que viven con ellos.

Los niños deben sentirnos cercanos, deben saber que los aceptamos y queremos aunque se equivoquen, deben sentir que su casa y su familia es su refugio donde ellos son lo mas importante.



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