Piramides de Egipto
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¡DÉJENLOS MOVERSE!

Por María Fernanda Ternicien
Educadora de Párvulos

 

Hace poco tuve que viajar a Santiago, y como soy provinciana, terminé perdida en la gran ciudad. Por esas cosas de la vida, me encontré frente a un Jardín Infantil de aspecto maravilloso, decidí tocar el timbre ahí para pedir orientación sobre la calle que buscaba, pero con la oculta intención de solicitar que, de pasadita, me mostraran el lugar, para torturarme un poco, imaginando que sería el paraíso para toda parvularia, y que estaría a años luz de mi humilde sala de clases.

Pero mi sorpresa fue grande, el local era precioso, no puedo negarlo, cálido y decorado con mucho gusto, el mobiliario top, los juegos e implementos, de última generación, calefacción central, sala de computación, cocina acondicionada para que los niños puedan usarla, baños con vanitorios en miniatura, brillante, aséptico... pero... ¿Y cuál es el pero? ¡El espacio! Con tanta cosa no quedaba ni un miserable espacio para que los niños pudieran moverse.

No había ninguno en ese momento, pero no me costó nada imaginarme como sería el día de clases de estos chiquititos. La única posibilidad es llegar, sentarse y permanecer ahí hasta que llegue la hora del patio, el cual, tampoco era muy adecuado, tenía lindos juegos plásticos ubicados sobre un espacio alfombrado con pasto artificial, el resto, cerámica de lo mas elegante. ¿Y la mesa o pozo de arena? ¿Y el pastito? ¿y la simple tierra para correr y ensuciarse? ¡De eso nada!.

Los padres a menudo nos dejamos encandilar por estos lugares tan modernamente acondicionados, porque pensamos como adultos a la hora de escoger un Jardín o colegio para nuestros hijos, cuando deberíamos ponernos en su lugar. Ellos solo quieren una sala en la que puedan moverse sin tener que pedirle al compañero que se mueva para poder pasar, un patio donde puedan correr libremente, donde puedan crear sus propios juegos y expresarse corporalmente con libertad.

La mayoría de los niños de estos tiempos viven en departamentos y poco espacio tienen para moverse. Esta es una realidad y no tiene solución. Pero si podemos hacer algo al respecto. El movimiento es básico para el desarrollo integral de nuestros hijos. No solo desarrollará su motricidad gruesa, sino que tiene vital importancia en todas las áreas, incluso se verá reflejado en su creatividad, y en su lenguaje. El aprendizaje de la lectura y la escritura se verá facilitado en un niño que ha tenido oportunidades de moverse libremente en el espacio, que ha tenido oportunidad de correr, saltar, trepar y arrastrarse por el suelo. Esto, además de que emocionalmente se verá también favorecido, y así, en cada área de su desarrollo.

Por esto es tan importante que los niños tengan oportunidades de moverse, no importa si viven en pequeños departamentos, los padres deben llevarlos a las plazas, al campo, a las dunas -ya pocas van quedando en mi ciudad, pero aún hay algo- a la playa, en fin, tantas partes lindas donde podrán pasar agradables fines de semana sin necesidad de gastar mucho. Háganlo, no importa que haga frío, a los 5 minutos ya no se va a notar. Y para los días en que no puedan salir, despejemos lo mas posible sus lugares de juego, además que ahora se usa, mientras menos adornos y recargo, mas top.



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