Piramides de Egipto
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APOLOGÍA DE UN SAPO GRITÓN

En un mundo donde nadie quiere enterarse de nada y no requiere sumarle ni un poquitito para estar harto, tampoco requiere de un sapo que ande trasmitiendo lo inimaginable.

Por El Necio
Investigador Privado
elnecio@chile.com

Febrero de 2013

En algún rato, sobretodo en las tardes, me cuestiono fuertemente el ser tan sapo y gritón. No es fácil, porque en un mundo en que nadie quiere enterarse de nada mas, porque buena parte ya la sabe y no requiere sumarle ni un poquitito para estar harto, un sapo que ande trasmitiendo hasta lo escondido no ayuda a la técnica del avestruz. Cae hasta mal.

¿Y de dónde me vino esa locura de sacar ciegos a mear? … ¿A pito de qué?

Concluí después de un rato de análisis que se debe a mi formación de informático y el recorrido tan extraño. Tan fuera de normalidad que debí recorrer.

Imagínate que llevaba como 2 minutos 3 segundos de egreso, y me dicen: "Mañana te vas a Iquique. Quedó la escoba y echaron a Tal de Sendos y nos están caducando el contrato. No hagas nada, yo en una semana consigo a alguien y te voy a buscar".

Es decir, de palo blanco pal norte. A lo run run.

Había conseguido mi práctica en una Empresa contratista de Sendos (aguas andinas de ese tiempo, pero nacional), que tenia 3 o 4 regiones a su cargo, a las que procesaba la facturación y pagos. Me quedé concluida la práctica pero "rifleando", término antiguo del actual "freelance". No tenia ni sueldo, me tiraban unas lukas para la micro y para colación. Andaba por los 19 años ponte tu… claro que ya media el metronoventa y tenia cara de chico serio.

Me dejaron en el aeropuerto. Santiago estaba de invierno y obviamente yo portaba "el" terno, impermeable y paraguas. (De cagao no me puse botas de goma). "Te van a buscar allá al aeropuerto. No hables con nadie. Di que yo llego durante la semana y que tu vas a organizar nada más, pero no tienes autorización para decidir nada"… Me subí al avión, (primera vez), y me acordé de mi vieja que me gritaba cuando yo corría escala abajo: "Pero mi amorcito llévese plata. Cómo se va a ir así"… "No mamá, no se preocupe, la empresa me pasa"… La empresa no me pasó ni uno. Estaba tan nervioso que no me acordé de tocar el tema, y me imagino que el jefe tampoco pensó en la weá.

Cuadro bajando del avión en Iquique con un sol de mierda radiante: weón con terno, impermeable, paraguas… y pato, mirando para todos lados buscando a un desconocido que me va a buscar…

Llego a Sendos, la oficina de informática está al fondo. (En ese tiempo no se llamaba "informática, eso también es moderno, antes era "computación"). Me chanté la seriedad, y en la medida que avanzaba sentía el odio parido posándose en mi bello y aún inmaculado cuerpecito. Weón, nunca me sentí más odiado… no entendía la mala onda de todo el mundo. ¿Qué les pasa a estos weones?... ¿Solo por ser santiaguino?, ¿Ser alto?, ¿Las espinillas? … ¿Qué weá les molesta tanto?...

Me instalo en una oficina más solo que un dedo. Al lado, digitación… Cuatro nenas que poco pescan, parece que ya sabían mi calidad de "palo blanco" así que poca bola to you.

Viene el jefe de facturación con las boletas que no alcanzaron a distribuirse… Tenemos la mansa escoba, le dejo esto para que haga un lulito mientras. No tiene que ver con usted pero las relaciones están cortadas con su empresa y por el momento usted la representa, nos parece pésimo que su jefe no esté acá dando la cara, pero le ahorraré los comentarios que para él tengo… Buenos días. Y se fue… No alcancé ni a presentarme.

Hecho el análisis, mi conclusión fue que se cortó la luz en medio del proceso de pagos, y al volver se tiró nuevamente desde cero sin renovar el archivo final desde el respaldo. Resultado: hubo doble pago para los clientes que se procesaron antes del corte de luz (todo arica y la mitad de Iquique). Gran Cagazo porque las boletas se despacharon. Terminadas de imprimir, el coleguita agarró las últimas para verificar el proceso y estaban bien. Validó, puso la firma y despachó.

A partir de eso, tenía el equipo para mi solito, toda la noche y nadie que webiara los pollos, además de la imposibilidad de salir de ahí porque: 1.- no cachaba a nadie. 2.- no conocía Iquique y 3.- no tenía lo que es ni uno. Pero ni uno.

Rehice el proceso y emití las boletas nuevamente, con un mensajito abajo que decía: "por un lamentable error en el proceso de pagos, su boleta se emitió con errores y debe reemplazarse por la presente. Rogamos disculpar las molestias". Las dejé en la oficina del jefe de facturación que llegó manoteando al otro día… Lo escuché y le dije: Mire señor, lo que usted hará depende de usted. Yo tenía que hacer al menos lo que hice y está hecho… Que era la frase mortal de mi profe de laboratorio. Mi Empresa asumirá el costo de distribución. Está en sus manos.

Y después de eso, cachando que iban a llegar las viejas haciendo colas eternas y claro, ignorando la segunda boleta, a buscar sus lukas (la primera tenía saldo a favor del cliente), pensé en cómo agilizar la consulta, que hasta ese momento era en papel, en un rol de éste porte… me sobraban pantallas, la VS100 de Wang venía con 8, 4 de las digitadoras, 1 mía, quedaban 3 arrumbadas… hice el primer programa de consulta interactivo por pantalla… conocido en Chile.

Eran otros tiempos les aclaro. Nadie tenía una pantalla de computador en su escritorio porque costaban millonadas. Normalmente se veían sólo en las salas de computación y los resultados se entregaban en papel. El computador ocupaba una pieza entera. La unidad de disco era como una lavadora automática de ahora y la capacidad de los discos multiplato era de 20 mb.

En mi tercer día de etiope (cagao de hambre, lavando la ropa interior en el baño en la noche y esa onda), puse las 3 pantallas sobrantes en mi oficina, cargué y probé los programas de consulta… esperé al jefe de facturación, le mostré la weá y le dije: están esos 3 monitores disponibles para apoyar lo que se viene, al menos será más rápido. Usted se encarga de hacer los hoyitos en los muros para llegar a las ventanillas con los cables y yo le instalo los monitores allá. (Eran 2 ventanillas, pero le ofrecí una para él).

Aceptó, instalamos y me convertí en estrella. Por un rato porque cuando llegó mi jefe se le cayó el pelo… ¿Qué hiciste? … ¿Qué hacen esas pantallas allá?... ¿Con qué autorización?... ¿Sabes cuánto valen?... y todas esas weás que dicen los jefes cuando les tocas el bolsillo… Resumen: Sendos perdonó la pifia, retiró la demanda por compensación con dos condiciones: 1.- yo me quedaba y 2.- las pantallas también…

Me enteré como al cuarto o quinto día que Sendos ponía a disposición de mi cargo, (palo blanco pero con cargo poh, ¿Qué te creís?), vehículo y casa de huéspedes, con todo… y mi entrega había sido tal al quedarme en la oficina a tratar de resolver sin dormir ni pedir nada, que mi Empresa se había ganado una segunda oportunidad… parte del discurso del toqui de Sendos pal perdonazo… las wéas, yo no tenía plata, era pendejo y no me atreví ni a salir ni a pedir un sanguchito más que sea.

Todo ese preámbulo para intentar explicar que así partí. Nunca le puse mucha atención a los tabúes, a la propiedad privada, a las jefaturas ni a los límites. Hice lo que había que hacer lo mejor que pude. Aprendí haciendo, leyendo, volviendo a leer y leyendo por tercera vez … Claro, fue raro. Nadie tiene la oportunidad que yo tuve para partir.

Una frase que marcó mi vida, de cocteau: "sin saber que era imposible, ella fue y lo hizo"… y si "ella" lo hizo poh weón… tu cachai poh… (jajajaja, me van a golpear).

Para que se hagan una idea de lo extraño que fue, años después pasé a otra empresa en Santiago que prestaba servicios a grandes empresas. Tenía que llenar un formulario de solicitud de pantalla, con horarios desde y hasta. Estaba en el departamento de Ingeniería y Desarrollo, a cargo de las cajas poh weón (Canaempu, Marina Mercante y weás), no era cualquier pollo. Tenía personas a mi cargo y llenaba solicitud de pantalla. Para cambiar un disco tenía que llamar a operaciones, que era otro departamento, y solicitar al operador el cambio en la unidad 3 con clave de autorización y él me daba hora estimada para ese cambio.

El equipo ese de operaciones era el mismo que yo tenía para mi solito en Iquique. Las mismas pantallas que yo había puesto de a 3 sin costo y de la noche a la mañana para revisar un rol, eran las que solicitaba ahora vía formulario, y por horas. Los mismos discos que yo, sentado en el suelo con ellos a mi alrededor, iba cambiando para cachar qué tenían, en una pantalla también en el suelo, dentro de la sala del computador porque estaba fresquito. (Demás está decir que a la sala del computador no se entraba).

No me cuentean, lo que llega a mis manos lo desmenuzo hasta sus más íntimos rincones. Lo investigo a fondo y lo aprendo. Completo. De lado a lado y luego lo cuento. El conocimiento está lejos de ser "propiedad" de alguien. No debe contribuir a la arrogancia del poseedor, si no a la obligación de enseñarlo… el conocimiento es la única responsabilidad que debe delegarse.

Por hoy te salvaste Piñi…




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