Piramides de Egipto
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LA LEY DEL CONSUMIDOR
Y OTRAS LAYAS

Por El Necio
Investigador Privado

Julio 2005

 

Estrenamos en estos días, con bombos y platillos nuestra "nueva" Ley del Consumidor, que no hace otra cosa que entregarnos nuestro legítimo derecho a pataleo como derecho, y no dependiendo de la buena onda del compadre que nos "clavó" con su venta.

Como Chile es un País de "Violadores legislativos", ya partió el concurso para encontrar la trampita que "viole" ésta ley. Ni cortos ni perezosos, nuestros "representantes", señores "sociedad de consumidores unidos", las emprendió con una demanda contra el Banco del Estado y la ganó en primera instancia. Hasta ahí vamos como avión, pero no se alegren tanto...

Sucede que el Banco del Estado, desde el año 2003, nos cobra por concepto de "mantención de cuenta" un monto de 0,02 UF trimestral, que carga en nuestras cuentas de ahorro en forma automática y saca el billetito correspondiente. Así, sin más, sin decir "agua va", de la noche a la mañana, "se le ocurrió" al Banco quedarse con una alita de nuestro sufrido ahorro. El cuento es que no le preguntó a nadie si estaba de acuerdo, de modo que "nuestros representantes", esta "sociedad de consumidores" le puso la querella correspondiente, y ganó el juicio en primera instancia.

Para aquellos "cuarentones" que se están alegrando, cuyos padres llegaron con el regalito de la caja fuerte en miniatura, metálica, con el logo del Banco del Estado, en colores café, verde y azul, que no había forma de meterle cuchillo para sacarle las monedas "a la guerra", que nos depositaban nuestras visitas cuando éramos pendejos, les advierto que la alegría no se justifica.

La demanda es por 15 millones de palitos verdes, que ante la imposibilidad de repartir a los ahorrantes, (el Banco no puede entregar antecedentes de sus ahorrantes a la demandante, ni puede administrar por si mismo el castigo que le impone la justicia, pues no hay antecedentes para devolver la plata, a mi modesto entender), seguramente quedará en "administración" de nuestros "defensores", que claro, se ofrecen para defendernos en el futuro de cualquier empresa grandota que ose defraudarnos, con una sonrisa de oreja a oreja. La pregunta es ¿somos realmente así de huevones o es la forma de caminar la que no nos acompaña?.

Por si no han cachado, las demandas que se vienen se las anticipo a modo de idea: Algunos de los cereales, que las damas comen a modo de desayuno en las mañanas, para "mantener la línea", tienen un 43% de azúcar de promedio y la norma para ellos es de un 2% como máximo. (si, vayan a la cocina a mirar los componentes del que se están comiendo, no quiero nombrarlos pero son como 6). En otras palabras, esos cereales no sólo no ayudan a "mantener" la línea, sino que pueden producir obesidad. Al menos pasa por publicidad engañosa.

Otra que se viene son contra las grandes tiendas y algunas financieras y bancos por los intereses muy por arriba del máximo que permite la ley.

Y para incluir al mundo judicial, vayan echándole un miro a los valores que cobran por sus servicios los receptores judiciales, que a pesar de estar regidos por un arancel de precios que determina la corte suprema y que además publica, se lo pasan por aquella parte y cobran lo que se les antoja. (Ojo, a pesar de que cualquier infracción al arancel de precios les cuesta el cargo). Si se preguntan ¿cuál receptor lo hace?, la respuesta más cercana sería decir "todos", pero agregaremos el "casi" adelante por siaca, es decir, "casi todos".

Para que vayan cachando la nueva ley, un local tiene a la venta "todo" lo que está en el local que corresponda a su oferta (no pueden comprar a la dependiente por rica que esta sea, ni la ropa de la dependiente), pero si se clavan con un pantalón de la vitrina y adentro les dicen que no quedan, pueden exigir que les vendan el que está en la vitrina, por difícil que sea sacarlo. El local está obligado a venderlo. Los locales son públicos y no pueden negar atención a nadie. Entonces el letrerito "la administración se reserva el derecho de admisión" lo hacen sacar y que el dueño se lo meta por buena parte delante de ustedes. Como se puede apreciar, tiene cosas muy buenas.

Leyendo la revista "Vita joven" (juventud de Vitacura con imprenta), me encuentro con un artículo adecuado, que se refiere a la forma americana de protegerse contra las demandas de los consumidores. Ellos ponen advertencias en las etiquetas de los productos que rayan en el "saaaaaaa". Por ejemplo: una empresa que comercializa coches para guaguas advierte en su etiqueta: "Retire al bebe del coche antes de plegarlo", una de juguetes a pila "este producto no funciona sin pilas", una de estufas que dice "encendido este producto se calienta". Está claro que la demanda a las grandes empresas son un gran negocio.

Para lectura, anda dando vueltas una nueva edición del tremendo libro "El péndulo de foucault" de Umberto Eco. Si les gustó el Código da Vinci, éste lo encontrarán genial. Claro que es recomendable leerse un tratado de semiótica por lo menos antes de abordarlo para ayudar al entendimiento. Como Borges, Eco es "hocicón del pensamiento", "grandilocuente", y le da lo mismo ponernos párrafos enteros en latín, francés, inglés, y hasta chino mandarín que dificultan de algún modo la lectura. En su afán de pasar por cultos estos nenes nos ponen a prueba con sus publicaciones, pero sin duda que vale la pena.

Un Besito para la vecina. Todavía no puedo salir de los cachos que me ocupan para retomar el "cafecito" aquél, pero en cualquier momento me aparezco.

Un Abrazo, EL NECIO.