Piramides de Egipto
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NUESTRO MEJOR INVENTO,
LA LIBERACIÓN FEMENINA,
TOCA A SU FIN

Por El Necio
Investigador Privado

Agosto 2005

 

Desde un tiempo a esta parte, se hace notorio que nuestro más preciado invento está llamado a desaparecer, en beneficio de nuestra alicaída sociedad. La única solución para la delincuencia que nos abruma, es que nuestras mujeres comiencen el regreso al hogar, de donde nunca debimos sacarlas.

Ahora el tema será si ellas quieren volver a casa...

Antiguamente, llegábamos a casa a eso de las 9, a sentarnos a la mesa, dónde los niños venían recién bañados a darnos el beso de las buenas noches, y hasta nos cantaban el "papá mi amigo" y luego del beso, desaparecían hasta el día siguiente. Nuestra mujer nos servía la comida, nos contaba de los "sucesos" del día, (que generalmente tenían que ver con los logros de los nenes), y luego del cotorreo nos hacían los "añuñuy" correspondientes, materia que correspondíamos con los "apapaches" de rigor. A fin de mes entregábamos el 60% del sueldo, que ella administraba con celo y hasta nos prestaba plata los últimos días para la micro. El otro 40% se iba en el aporte para la "sucursal" y el "departamentito de hueveo" que habíamos armado para ir abaratando costos. Con esta "sucursal" uno ponía en práctica todo aquello que no se podía hacer con la "señora oficial".

En esos tiempos uno era el "cuco". Las damas ponían a los cabros en disciplina al primer grito, y si pasaba a mayores, la promesa de "te las vas a ver con tu padre cuando llegue" dejaba a los crios pensando en tragedia por el resto de la semana. Eran los tiempos en que un "charchazo" de la mamá era temido, y mucho más la "golpiza en promesa" que propinaría el padre si el nene no acataba el orden establecido.

Después, y en un afán al principio económico, le dimos curso a esta idea de la mujer liberada. El plan era sólo para las "sucursales", pero las viejas agarraron papa y se sumaron al proyecto con nuestros reparos. Aunque era físicamente imposible, se dieron maña para meterse a un gimnasio y producirse hasta el punto de sorprendernos con su belleza. Hasta ahí habría sido impecable, con una "sucursal" independiente y además una "vieja rica" esperándonos en casa, era todo un cuento de hadas, pero las "viejas" también querían independencia económica.

Salieron pues a buscar pega, y tate, encontraron rápidamente. Siempre alertas, ordenadas, vivarachas, dedicadas y organizadas hasta decir basta con la pega de llevar la familia, no les costó nada hacer lo mismo con la empresa y nos quedamos sin guía en los hogares.

Que lo hacen mejor y más rápido no hay duda. Ellas no andan conquistando a nadie en la pega, se dedican a trabajar y sólo a trabajar. ¡Así nadie puede poh!. Tampoco se privan de tirarse a un junior o jefazo de cuando en vez, pero lo hacen en hora de colación, porque el horario de la casa no lo transan ni a palos.

Ahí están hoy, Hermosas y con cuenta corriente. Ahora no nos podemos meter ni en un puto crédito si ellas no nos autorizan. ¡Parece hueveo!. Si quieres comprar o vender una propiedad también ellas tienen que firmar.

Con el tema de la "sucursal" ya no hay que poner ni uno porque ellas también trabajan, pero están exigiendo el orgasmo, tema que no es menor. Es más, si se te ocurre "llegar" solito al clímax más de una vez, en la primera reunión con amigos te dejan caer la talla del "con qué ropa".

Ahora para hacer la talla del "lo tengo así de grande" tienes que fijarte bien con qué minas estás y cómo te fue con cada una para evitar momentos ingratos. Lo terrible, las "viejas" también están con la misma mañita de ponerse exigentes.

Ahora no se puede conversar de pega con ellas, porque han hecho como tres magister en lo que se te ocurra, porque se lo pudieron financiar en el tiempo en que nosotros aceptamos que trabajara para que se comprara sus "cremitas" con el sueldo. Porque lo macho se quita con el tiempo, pero lo wea es perenne.

Ahora el cuento es: cómo convencerlas que deben dejar todo eso que han logrado y que vuelvan a hacerse cargo de la casa. El día de la goma como a las cuatro y cuarto.

Propongo achacarlas con que la delincuencia que crece en menores de edad, se debe a la ausencia de la madre formadora en los hogares. De ese modo las haremos responsables del flagelo que nos martiriza y seguro que lo solucionan. ¡Siempre solucionan todo!.

Lo terrible es que las muy miéchicas lograran hacerlo sin volver a las casas. Si ellas volvieran se crearían una cantidad impresionante de puestos de trabajo; Los sueldos subirían que te lo encargo buscando varones que hagan la pega de una mina en el mismo tiempo. En fin, bilz y pap es una caracha con el mundito que propongo. Imponer la ley de que "mina que se encuentra uno en la calle es de uno" y puede hacer lo que uno quiera con ella (o pueda). Ándate caurito, conozco un par a las que le haría chupete al día siguiente de impuesta la ley.

Quién sabe, ¿Querrán ellas volver al tiempo de la puerta abierta por un varón, del asiento disponible en la micro, de la chaqueta sobre la poza de agua para que no moje sus piececitos, del financiamiento de sus causas y azares por su pareja, de mandar a los críos al colegio y quedarse arropadita un jueves viendo el buenos días a todos, de dejar la serie de abdominales?.

¡Naaaaaaa!... Las minas llegaron para quedarse y mejor que nos vamos acostumbrando.