Piramides de Egipto
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SÍNDROME DE PLR

Por El Necio
Investigador Privado

Noviembre 2005


En el submundo donde te deja el "síndrome de PLR", el desgano te permite ir descubriendo cosas que en días normales pasan volando por tu lado, sin que les prestes la menor atención. En mi caso se hace un poco más crítico, porque no existe en el planeta un tipo que ame con la entrega y la pasión que yo lo hago.

El manual del olvido recomienda dejar escurrir el alma un par de semanas. Caminos para ello son el llanto desolado sin freno; el copete (preferentemente chelitas), que te llevarán seguido al baño (o sea no importa por dónde escurra mientras escurra); un huiro (lo malo del huiro es que te hace descubrir que el submundo tiene además subterráneo); otro clavo para que empuje el que está tan metido (este lo descarto de plano, simplemente es una falta de respeto contigo, con el clavo antiguo y el nuevo); si tienes algún dominio de instrumento es bueno dedicárselo a la luna a solas, (mi preferido), evocando los buenos momentos que se fueron para siempre, (este camino está estrechamente ligado con la primera de las recomendaciones); etc.

En eso estaba, tirado en la cama, fumando como condenado a muerte y buscando música para acompañar el momento, y me encuentro a la bebé. Alguna vez la guapura morena que perdí me la comentó, y como en otras ocasiones, bajé de Internet toda la música que encontré de ella para hacerle un compacto, pero alguien me ganó el "quien vive" y se lo regaló antes, de modo que quedó tirado por ahí, seguramente para esperarme.

En algún momento de la vida, que no soy capaz de definir, las canciones se hicieron cada vez más profundas. Hasta herméticas. Antes teníamos al Pollo Fuentes con el "te perdí, la culpa fue mía, pues no pensé que aún te quería", así de obvio, pasamos por el Silvio Rodríguez y la recordada pérdida del unicornio azul, que te sirve con las llaves del auto, el amor, la virginidad, el partido, la filosofía de vida y lo que se te antoje.

La bebé pega en los cachos con fuerza. Es una pendeja que escribe que te lo encargo y claro, me tiene llorando que es un gusto. Si claro, los hombres también lloramos y con temas que escriben mujeres para que lloren mujeres.

"Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte...

tengo razones de sobra para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra... porque el pedacito de felicidad fuiste tú quién me lo dio a probar..."

Ese tema es a capella, y con una pena que te cala, y como ya estás calado hasta los huesos, entra hasta lo más profundo y te deja en estado vegetal, claro, un vegetal bueno p'al lagrimón.

"Ella se ha cansao de tirar la toalla... hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada... hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti, que nadie puede hacerte daño... que los ojos se han cansado de ser llanto... vas a ser la mujer que te de la gana de ser... vas a mirar p’adelante, porque para atrás ya te dolió bastante.. hoy vas a ser feliz aunque el invierno sea frío y sea largo... vas a descubrir que el miedo se puede romper con un solo portazo... hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado... hoy sabe que su vida nunca más será un fracaso..."

Con esta vuelven los bríos, el ánimo que se requiere para sacudirse la pena y pararse nuevamente. No digo que baste para olvidar de un pape y salir a conquistar al mundo, pero ayuda para el día.

Lo curioso es que cuando la escucho no puedo dejar de pensar que la morenaza se la grabó en la piel para tener la fortaleza de ponerme la PLR. Algo se me olvidó en el período de aprendizaje. En las relaciones largas, hay años para crecer, años para mantener lo logrado, y años para aguantar con los dientes apretados.

"Ella prometió darte todo, pero solo pudo darte lo que tuvo.... para ti lo más hermoso era amanecer junto a sus ojos iluminando el mundo... pero los pájaros no pueden ser enjaulados, porque ellos son del cielo, ellos son del aire... le pediste que nunca se fuera... mi amor siempre estará cuidándote... y la dejaste volar, y tus ojos lloraron hasta doler... pero solo yo sabía que así tenía que ser...".

Se preguntarán: ¿porqué este gil nos cuenta de lo que sufre en su vida?. Me pareció pertinente hablar del sentimiento de pérdida, en un ambiente que se ha cargado de reproches, de mandar a la porra por nada, de despedidas y demandas por mejor trato. Estos años son para aguantar y para darnos un par de minutos para entender la postura y el ánimo del otro, sin egoísmos y con ello, tratar de seguir adelante con una relación larga, que siempre necesita más orejas que bocas.

Un abrazo para todos, y besos de agua para mi lobito...



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