Piramides de Egipto
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SQP: OJO POR OJO

Por El Necio
Investigador Privado

Noviembre 2005


Tiempo hace que no veía una mocha tan entretenida. Una Warner (que supongo se escribe así, con esto de chilenizar lo internacional digo yo), desencajada por la agresión que sufrieran dos de sus alumnos en práctica, en una fiesta de cumpleaños a la que por supuesto, no fueron invitados, mucho menos con cámaras y micrófonos.

Una mañana completita dedicados a quemar en la hoguera al "delincuente" que agrediera a sus esforzados periodistas, en sus primeros pasitos faranduleros.

Después de un rato mirando, aburrido por el énfasis supravirulento que le dieran Warner y panelistas al tema, me puse a pensar en todos aquellos que han sufrido la "agresión" de SQP en carne propia. Deben haber estado con un gustito agradable en la boca, porque sin duda, más de una vez sintieron las ganas de levantar a patadas en el orto a más de algún "esforzado periodista" que los acosara a diario.

Me acordé de un Salas, cruzando entre automóviles a encarar al periodista para que lo dejara en paz; de la Chechi, tratando de caminar entre una nube de cámaras que le rozaban el rostro, de un chino Ríos, eligiendo una película en un videoclub, o copeteándose en algún bar, todos bajo la agresión permanente de un periodismo que se ha ido tomando las calles y las vidas de las personas, sin ningún respeto.

Respeto a la Jiles porque me parece valiente y profunda. Aguda, de pluma graciosa (me refiero a la pluma con la que escribe, no a aquella con la que se masturba), pero está afectada por su despido y no hizo el análisis que correspondía en éste tema. Quiero entrar en ese análisis a continuación:

El primer entrevistado por el móvil, el "vocero" de la fiscalía correspondiente. Que no hace otra cosa que precisar técnicamente el caso, poniéndolo en su nivel justo, que claro no reviste el dramatismo que quiere darle Warner y compañía. El cuasi delito de homicidio, que sugiere SQP, baja a Homicidio frustrado y empieza la agresión contra el vocero. ¿Por qué no lo arrestan?, Porque no basta con que SQP quiera "secarlo en la cárcel", la ley tiene procedimientos y ellos están en marcha. Nueva agresión contra el vocero. Como resumen, el vocero vale callampa, la fiscalía vale callampa, carabineros vale callampa, la seguridad ciudadana vale callampa, la municipalidad vale callampa, y el pobre Valdivia (jefe de seguridad), vale callampa, porque no están engrillados los responsables aún. (se supone que ésto pasa el fin de semana. No tengo claro si del viernes para el sábado, o del sábado para el domingo, a eso de las dos de la mañana. Y ESTAMOS A LUNES).

Luego empiezan a desfilar los "invitados al cumpleaños". La pobre Quenita (uta, otra vez la Quenita...) fue a darle el abrazo al festejado, a tomarse un copetito por los viejos tiempos y se echó al pollo, antes de que llegaran los "practicantes". Así y todo, llama al programa para solidarizar con ellos. No conoce al agresor, y a otro de los tipos que le mencionan lo "cacha", no lo conoce, pero se lo ha topado alguna vez, en otro cumpleaños seguramente. Y ahí quedó la Quenita, empieza la agresión en contra de ella ahora. "Mmm si claro, no conoces a nadie, que raro el cumpleaños, nadie conoce a nadie..." Entre otras... aparte de los "sonidos guturales" que se emiten habitualmente cuando no estamos satisfechos con una respuesta.

Llama el papá del festejado. Sácale molde, para aclarar que su hijo no tiene por costumbre contratar guardaespaldas, y también es agredido por uno de los panelistas, cuando el papi dice "no conocía ni a la mitad de los invitados a la fiesta", éste emite el sonido gutural "Mmmm...", con la entonación con la que queremos decir "ya, listo. ¿Y una de vaqueros te sabis?"...

SQP tiene entre sus filas a periodistas que, supongo, salieron del más virulento de los conventillos. Sus entrevistados normalmente no los pescan por lo mismo. Las preguntas parten por cosas como "Nos contaron que se te queda la patita atrás...". Acto seguido ponen el micrófono cerca de la cara del entrevistado, que aparte de concentrarse en lo que está haciendo, debe hacerle el quite al instrumento y a la cámara. Si vas en vehículo, es peor, porque se ponen delante, o tan cerca que no te dejan avanzar. Si lo haces, te arriesgas a pasarles la rueda por arriba. Así y todo, si logras salir sin tocarlos, no te salvas del comentario "Ahí va, a riesgo de la vida de los periodistas que casi son atropellados por este salvaje...".

Los periodistas apoyan su constante agresión (porque ponerle la cámara al frente a un wea, y un micrófono a centímetros de la cara, es agresión. invade tu espacio, tu privacidad, porque tienes derecho a ella aunque estés en la calle), en que están en un sitio público, y en ella pueden hacer cuanto quieran. Es decir, los periodistas están en una situación social de privilegio con respecto al resto. Nadie más puede hacer en la calle lo que quiera, precisamente porque es un sitio público y debe respetarse al resto de los que transitan por ella. Si un tipo se pone a mirar mucho a mi pareja en la calle, me paro al frente y le digo "Y a vos qué te pasa conch...", ¿Si es un periodista no puedo?. Calculen lo que hago si un wea empieza a tomarle fotitos, o a molestarla con un micrófono.

Creo en la libertad de expresión, pero expresarse es una cosa, y acosar a la gente porque "es tu pega" es otra.

El agresor es guardia de seguridad. Osea, estaba haciendo "su pega", en la calle, osea un "sitio público". Ambos, los agredidos y los agresores hacían "su pega" en un sitio público. Ojo por ojo y diente por diente. Iguales.

En el análisis del "quién pierde más", sin duda los agresores. ¿Cuál de los agresores?, Los que perdieron la paciencia y se fueron a las manos. Porque en ese grupo perdieron: El cumpleañero (al peo, estaba cocido como guagua a esa hora, feliz porque vinieron todas las "chiquillas", sus amigotes del rugby y hoy es un desgraciado que acostumbra a contratar matones del lumpen del barrioalto para sus fiestuzas), el papá del cumpleañero (viejo sordo porque no cachó la escoba que había afuera), y además gil porque no conocía a los invitados. La infaltable Quenita, por andar felicitando cumpleaños de cualquier weón por ahí. El Massú, no cacho porqué, pero salió en la cámara y estaba participando del cumpleaños y se quedó piola, la fiscalía, la seguridad ciudadana, los pacos, la muni, el eterno Valdivia, y todos los weones sordos que fueron a la fiesta.

En su defensa debo decir que la casa es algo grande, que el cumpleañero es buena onda pero no weón y armó la fiesta en el patio, con un equipo de sonido que te lo encargo. Tanto es así que la puerta estaba abierta para que los que fueran llegando entraran solitos, porque el día del que te conté se habría escuchado el timbre.

Todo esto NO pasó porque un tipo violento fue a un cumpleaños. No perdamos el foco, esto pasó porque unos periodistas fueron a webiar a un cumpleaños, en una casa particular, a las dos de la mañana, los que invitados a salir del lugar de buenas maneras no pescaron, hasta que alguien perdió la paciencia.

Los invito cordialmente a "perder la paciencia" más seguido. No es como la invitación a "echarse un flaite", pero de algún modo tenemos que decirle a los señores periodistas que está bueno ya. Que le pongan un poquito de profesión al micrófono y a la pluma y que tengan un poquito de respeto. Todo el mundo tiene derecho a su espacio, libre de cámaras. Todo el mundo tiene derecho a sacarse un moco en el auto, jugar un rato con él en los dedos para después lanzarlo, sin que al otro día aparezca en cámara lenta y para todo el país en algún programa farandulero.

No me parece que mamarachos como la Warner, (su estridente grito y su picantería me tienen chato), el Avello (torpe, chato, con un humor de buena voluntad, que destaca solo por lo subterráneo de sus partners), y los otros secuaces, tengan la posibilidad eterna de la "última palabra", porque con cobardía y la seguridad de que no hay contraparte a sus dichos, concluyen a su favor cada una de las intervenciones "externas" al programa, y desacreditan de la manera más infame a los opositores.

No puedo creer que el colegio de periodístas no haya emitido a ésta altura del partido, una opinión con respecto al tema, más allá de la obvia defensa que deben hacer de sus afiliados. Acá debe haber un juicio de valor con respecto a la forma en que se abordan los temas en un programa de televisión. De otro modo, pronto veremos a los periodístas, en la calle, ejerciendo el libre derecho de la profesión, a cualquier hora, en cualquier lugar, pero ahora con GUARDAESPALDAS.

Volvamos a la buena voluntad, a los chicos buenos... seamos "buena gente" y no andemos todo el día con la maquinita encendida detectora de pajas en ojos ajenos, por si le pegamos el palo al águila. Basta de agresión, porque ella genera más agresión... ja, ja, ja, ja, ja....

Un abrazo para todos... menos para una.



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