Piramides de Egipto
Bookmark and Share

SE NOS CASA LA DOMI

Por El Necio
Investigador Privado

Octubre 2006


Como dicen los boxeadores, los tortugas ninjas, los kid boxer y uno que otro carabinero de fuerzas especiales: "el amor es más fuerte…".

Hemos intentado de todo. Aumentos de sueldo, comisiones por día de soltería adicional, serenatas de chayanne semi-desnudo. Hasta al lucho maikel le trajimos para que le canturreara en la oreja, pero lo encontró gordito. Y no hay caso, contra viento y marea, se nos casa la secre.

La Domi es una pendeja hermosa. Suave de trato, simpática, con una sonrisa que lo ilumina todo. Tiene su genio si, no es de andar con medias tintas, te encontró feo y guatón y te lo dijo de una, claro, con un tono que no sabes si te lo está diciendo en serio o si está conversando con la muñeca mientras la viste.

Tiene como cuatrocientas manos. Hace todo con una rapidez y eficiencia que te acostumbras a la idea de que "si lo hizo la Domi, es así. No hay dudas".

Es la única mina en la empresa. Bueno, hay otras, pero las otras son chicas de terreno. Vendedoras y representantes. Y su única competencia en la cosa "minil", es el muchacho que nos ayuda con el aseo, una vez a la semana, que se le llueve un tantito el patio. Es decir… el arroz se le mimetizó con la olla… osea, chutea con las dos piernas… se tiene que devolver a buscar la pata… no se si me explico.

Encuentro curioso que ninguno de los muchachotes le diga tonteras. La cabra es linda y ésta weá no es un banco, es una metalmecánica. Acá hay maestros de todas las edades. Desde los 20 a los 50, y nunca he escuchado un comentario erótico con respecto a ella. Es como la guagua de la Empresa, todo el mundo la cuida como hueso santo. Es más, cuando se va a su casa, (toma micro al frente), vienen de a uno a cachar si la Domicita tomó ya su transporte o todavía espera (el Transantiago vale callampa, a veces espera más de 30 minutos la cagá de micro).

Hasta donde entiendo "el novio" es mecánico, y tiene el sueño habitual de los mecánicos de tener su propio taller con el hermano. No lo sabré yo que vengo de una familia tuerca. De modo que el tema de la "revisión técnica" y la "revisión de niveles" se da por descontada en esa relación.

Como sigo con el "viejazo" post Eco, me acordé de las prisas aquellas del primer matrimonio, hace como sepetecientos años atrás. Qué manera de correr por todo. También, como ella, se postulaba a la casa y mientras tanto pechábamos dormitorio donde los suegros. Teníamos como 4 libretas de ahorro distintas, de varios colores, que habíamos dispuesto para la casa, la guagua, los muebles y los imprevistos. Y yo, haciéndome el weón me fundía con unas lukas para poner en una quinta libreta, pal autito.

Eso que viví con tanto desvelo, tanta ansiedad, tanta esperanza terminó por irse a la shusha a los pocos años. Pero todas las historias son distintas y no tiene porqué pasarle a ella. No hay recetas, no hay maneras de hacer las cosas para que perduren en el tiempo. Todo, con el pasar de los años, acusa una "fatiga de material", de modo que cada cuál es responsable de encontrar el "lubricante" adecuado para postergar esa fatiga.

La Domi tiene la edad de mi hijo mayor, al que le recomendara que no se enamorara hasta terminar la universidad, y que por mientras se consiguiera una "camboyana". El weón está viviendo con una vietnamita, y se casa en marzo del próximo año.

Nada hay que recomendar. Nada hay que enseñar. Solo esperar y apoyar en todo lo que uno pueda. Estar atento a resolver dudas. A regalar las cosas que le darán onda a la casa.

La Domi se nos casa, por el conocido artículo ciento dos del código civil. Y no me queda más que decir, solo que "lo siento por los dos".

Felicidades mi niña. He visto el empeño que le pones, las ganas con que sales a hacer los trámites para acelerar procesos. Dale con el mismo entusiasmo siempre, para todo. Suerte.

Postergue todo lo que pueda la guagua si poh .. de otro modo tendríamos que contratar como a seis minas para que hicieran la pega suya.

… hizo tu nombre un intento por asomarse… y me lo tragué…

Un abrazo para todos.



Compartir en Facebook