Piramides de Egipto
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TAMBIÉN SE FUE UN ANGELITO...

Por El Necio
Investigador Privado

Diciembre 2006

 

Mundo de mierda… no pasamos de ser unos espantapájaros de lo cotidiano. Postergamos las cosas hasta lo indecible. Le sacamos el poto a la jeringa lo que podemos. La culpa es generalmente del otro, o al menos, tratamos de que parezca así. Pero hay cosas que nos golpean, que nos azotan y entonces, la vergüenza, la impotencia, la congoja se nos instala. Bueno, al menos a los que todavía tenemos algo de sangre corriendo por las venas.

Se nos fue un crío, chiquito, indefenso, dependiente de las luces que pudiéramos brindarle a sus cortos pasos. Se nos fue cagado de hambre, debajo de un catre, arrancando de quizás qué monstruo que vino a importunarlo, en quién sabe cuántas noches de soledad. Se nos fue aferrado a un pedazo de pan, único testigo de su intento por aferrarse a lo que fuera para quedarse. Y nadie hizo nada…

Fue hijo de una drogadicta que hacía intentos por salir. Que se cree también muerta, a pesar de los juicios en contra de los que la conocen, de los que la vieron, de las que la ayudaron o al menos lo intentaron. Para ellos, la dama muerta no se parece a la madre del angelito.

Pienso en el primer día de soledad de ese niño. En cómo habrá llorado. En los miedos que habrá tenido. En las sombras que lo persiguieron porque no alcanzaba al interruptor para encender la luz.

Nadie oyó nada. Y cuando supimos, el grueso del pueblo fue de una opinión, "Está con Dios y está mucho mejor"… eso los exculpa…se sienten bien con eso… yo no puedo.

Hijos de la gran puta los vecinos, que sabiendo la historia no estaban atentos. Sabían que la madre se drogaba y lo dejaba solo y ninguno atinó. Porque ya nadie se preocupa de lo que le pasa al otro, mientras no nos pase. Herencia del caballero de la gorra, en que llegaban a buscar a cualquiera y nos hacíamos los huevones para que pasaran de largo. Nos quedábamos piolita.

Por lo mismo, le roban a una vieja en la micro o en la calle y todos miran para el lado contrario. Aunque están cachando desde antes de que ocurra lo que viene. La mirada para el otro lado los exculpa. Todos nos generamos una herramienta exculpadora que usamos seguido.

No puedo… con éste crío no me da el alma… no es humano… no es que sea justo o no… simplemente no es humano. Ni las bestias lo hacen de ese modo. Los más fieros animales matan a los débiles.. no los dejan morir de hambre.. no los dejan solos por 15 días para que agonicen.

Hijo de la gran puta el cura y sus secuaces, que jugó con él, que ayudó a su madre, que le buscó pega y lo dejó solo, sabiendo la historia completa y conociendo su sonrisa y sus ganas de vivir.

No me lo perdono. No tenía idea, me quedaba lejos, no había posibilidad alguna de que hiciera algo. Así y todo no me lo perdono. Debí escribir algo antes, que motivara el alerta de todo el mundo, la atención de los adultos que conviven con críos de éste tipo.

Una promesa te hago angelito. Cada vez que escuche llorar a un niño voy a salir, voy a ir a golpear y voy a preguntar por qué llora. Por si las moscas. Porque es lo que corresponde a una sociedad civilizada. Por que es lo que se espera de cristianos o por último de gente buena. De gente bien puesta.

Mala hora escogió la vida para llevarte. Se muere el tata, la final del Colo Colo, se casa la negra, el choreo habitual del gobierno, todo ello contribuye a que tu muerte pase piola. No para mí. No para mi pluma. No para mi alma.

Voy a soñar todavía un par de noches contigo, y seguiré rezando por ti, cosa que había dejado de hacer, para ver si me llega el consuelo por el lado divino.

Alguna vez recogimos una perra en la calle, que estaba a medio morir saltando. La mujer más bella del planeta, que tuve la oportunidad de conocer y amar me dijo: "la llevamos porque tuvo una vida de mierda y merece una buena muerte…". Y así fue. Murió rodeada de nuestro afecto. No duró más de dos semanas con veterinario al lado. Pero se fue feliz. No alcancé a hacer lo mismo por ti... ni siquiera eso..

Tengo bronca… y con bronca no hay modo de abrazar a nadie… me disculpan por ésta vez.



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