Piramides de Egipto
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VOLCANCITO... ¡ME TIENES PODRIDOOOO!

Hubo otra historia igualita antes, por allá, lejazos... Krakatoa. Solo que estaba en una aislada isla, que creo terminó debajo de un par de litros de aguita, Java se llamaba.

Abril 2007

Los comentarios vuelan, y dicen que con el último sismo, algunos vieron emerger del mar unas rocas. Montículos que luego volvieron a sumergirse. Los bordes costeros acumularon piedras de esas para suavizar los callos (piedra pomes); los salmones amanecieron boca arriba y flotando, cualquier aumento en la temperatura del agua se los lleva… el río está sonando... y trae piedras como para otra muralla china, y aquí estamos...

Una colega me cuenta que la milicia está armando campamentos camino a Argentina (única vía de escape terrestre en caso de otro terremoto, porque para Balmaceda hay que cruzar un par de puentes, que seguro no estarán en su lugar después del sismo...), como para coordinar, controlar el tránsito y asistir a la gallada en el aprecue general. Nadie quiere moverse de acá... no los culpo... cuesta abandonar ésta zona... es demasiado bella.

Una de las cosas que más asusta es el clima. Tenemos sol todos los días... no es abrasador pero genera calor inusual para ésta fecha del año. Se supone que debiera estar nevando hace rato. No hay un primero de mayo sin mono de nieve según la gente de acá; sin la escarcha que hace bajar de los cerros sentado en la mochila o en un cartón o en una bolsa de basura, (no se puede caminar sobre el hielo que cubre las calles).

Ya quiero irme de acá... no por el susto al temblor ni al volcán, sino por la impotencia que produce el no poder llevar a la calma a la gente que me rodea. Tiembla a cada rato.. chiquitos... apenas un ruido... un movimiento cagón... y todos mirando alrededor... a los techos... tomándose unos segundos para decidir si correr a las salidas o no...

En ese ambiente de cosas... pensar en un polvito es utópico... Estoy llegando a extremos tales como rogar que me entre parkinson en la mano derecha ponte tu, o ir una vez por semana a la uróloga para tener alguna actividad sexual y evitar la atrofia de la anaconda dicharachera. Claro que la vida no es perfecta, la última vez me equivoqué y entré a la sala donde toman los exámenes de la próstata. Un tremendo weón con así unas manos insistía en que le recogiera un lápiz del suelo. En pelotas claro... Lo esquivé las primeras tres veces, pero en la cuarta... Estoy loco por volver a Santiago y pedir una segunda opinión... y una tercera.. y...

Un amigo del alma... de esos que el nivel de coincidencia es tanto que nació el mismo día que tú, apareció de repente por el mail, invitándome a una obra de teatro infantil. En Santiago claro... un abrazo Nacho de la Peña, hoy no podrá ser pero para el futuro quién sabe... si alguien tiene ganas, se dan una vuelta por www.dlpproducciones.cjb.net y se averigua dónde, cuándo y cuánto. Son re buenos, vale la pena llevar a los críos al teatro.

El volcancito sería genial como turismo aventura... no es tanto... de no ser por la mala suerte de la gente que estaba en el borde marino, justo en el momento del terremoto estaríamos todos vivos todavía. Con un poco menos de temor. Unos 50 metros más adentro de la playa habrían bastado para salvar de la ola, pero qué diablos, es así la cosa no más. Me tienes podrido cerrito cuático. Sale de una vez y deja la cagá que tengas que dejar, pero réstale misterio al cuento. Con un epicentro a 5 Km. de profundidad no es menor el tamaño. En una de esas estoy para la inauguración del Everest II antes de volver a Santiago.

Seguimos a los abrazos telúricos... lo bueno es que el movimiento pélvico se pone intenso, y tienes disculpa para ello...



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