Piramides de Egipto
Bookmark and Share



DE VUELTA EN SANTIAGO…

Por El Necio
Investigador Privado

Mayo 2007

 

Santiago me tiene desconcertado. Hacía rato que estaba en los sures y no tenía en el cuerpo las nociones básicas del sistema de transporte, de modo que buena parte de la estadía ha sido en casa. Casi preso de un sistema que solo atiende a algunas horas, y solo a algunas calles. La gente ha hecho curso intensivo con el maestro de los ojos blancos que enseñara a Kung Fu, y le hace a la chancleta tupido y parejo. Yo no puedo. No porque pertenezca a la burguesía marginal y no le haga a las patitas, sino porque no acepto humillarme a ese nivel por un puto viaje en micro. Por lo mismo que no me inscribo para votar. Porque ya estaría bueno que empezáramos a exigir mínimos razonables para vivir. En esos jueguitos de "es lo que hay" yo no entro, hagan un lulito con él y métanselo por la raja. Mientras no tenga seguridad de que puedo volver a casa por las tardes, sin agarrarme a codazos con nadie, ni respirar en la nariz del que va al lado, no cuenten conmigo.

Una mujer preciosa está dando la mocha final. Aguerrida, con la energía para vivir que solo tienen los que están condenados, llega a su minuto decisivo. La conocí hace unos años, cuando instalé en su colegio mi sistema de notas. Una eterna guerra a los sarcasmos y a las ironías, con un humor nuestro que compartimos desde el principio. Su frase "hombres…no sirven para nada… son unos niños" caló en mi machismo y nos dimos una guerra simpática que duró como 10 años. La quimioterapia venció su cáncer y junto con él a otros órganos importantes, y sin ellos, se hace difícil mantenerte acá. Estas líneas son para darte ganas. No creo que Dios quiera llevarte todavía porque le vas a dejar la mansa cagada arriba, cambiando las nubes de lado e impidiendo que la lluvia caiga sobre los sin techo. De modo que espanta a los agoreros a shushadas, a los frailecitos de la última unción y a los médicos desahuciadores, que espero verte en tu escritorio para la próxima vuelta, para darte un beso en la frente como siempre, y me digas por enésima vez que cambie de perfume, porque parezco chiquilla fácil. Sandra Pastene, toda mi energía, mi fuerza y mis ganas están contigo y con tu marido, que se desarma entero sin su mina.

Me decido a tararearte… todo lo que se te extraña… desde el siglo en que partiste…hasta el largo día de hoy…

Otra amiga con un problema a la vesícula, se internó en la católica para hacer lo debido. Con tal mala cuea que despertó en medio de la operación en que le extirpaban la molesta weaita. La cerraron urgidos para volver a intervenirla a los tres días, con médicos de verdad ésta vez, y terminar la pega. Obviamente quedó con moretones sobre los moretones y está en su convalecencia con su nonno. Y yo me quejo del transporte. No hay salud…

Una buena noticia santiaguina es la llegada de la Emilia. No creo que exista en el mundo una criatura más esperada que ésta. Faltó que sus abuelos hicieran huelga de hambre para que alguna de las chiquillas les llevara un nieto y por fin, la llamada a hacerlo por ser primogénita, les respondió con el regalo. Felicidades princesa. Llegas a una familia hermosa, que te enseñará el amor, la bondad, el equilibrio, y por sobretodo la sabiduría de vivir sin hacerle daño a nadie. Me imagino tu cara Fernando y me la gozo a la distancia. Si pudiera te mandaría un babero grandote y te daría un abrazo apretado, de esos entre hombres.

Vuelvo al sur… Con la congoja de los viejos que me gozan cada rato que me tienen. Cada vez descubro que tengo menos que hacer en santiago. Santiago es rencoroso. Si lo dejas un tiempo y vuelves te desconoce. Por eso, los que saben, dicen que no se debe intentar volver al lugar en que uno fue feliz.

Así como vamos la bala-van quedará en herencia para mi hijo. La mandé antes de irme para que la hicieran de nuevo, y en eso están. Se ve bonita con su portalón trasero nuevecito y gozando de un vidrio que se hizo famoso por su ausencia. Le sacaron los baches, las piedras de la carretera, una que otra patada impotente de las mías por los malos momentos que vivimos, le hicieron funcionar todos los marcadores y relojes, le cambiaron las gomas, los neumáticos, los catalíticos. La tapizaron entera, le cambiaron las gomas, le pusieron los controles de los vidrios y de los espejos. La pintaron hasta el techo con su color original. En fin. Creció a mi lado para que otro tenga el privilegio de vivírselo. Esas cosas tienen que dejar de pasarme en algún momento.

Rara ésta vuelta… no se si vuelvo o arranco para el sur…

Un abrazo para todos…



Compartir en Facebook