Piramides de Egipto
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MI RUN-RUN NARIGÓN SE FUE PA'L NORTE

Por El Necio
Investigador Privado

Octubre 2007

 

Ahí quedamos...

Tanto rato preparando el cadalso portátil en que haría caer a mi narigona soñada, por las puras berenjas no más... o cachó o alguien le fue con el cuento porque se las emplumó pa'l norte. Dejó al pueblo entero nublado hasta su vuelta y sin mirar atrás partió.

No me enteré hasta que era tarde. Es decir, ya se había ido y el peso de su ausencia se contaba por el número de suicidios.

No puedo explicarles en palabras lo que significa esa ausencia para los cuervo-adictos. Es como si Macondo se quedara sin la Remedios en "100 años de soledad". Ella se fue con los gitanos. No podía ser de otro modo. Es de alma nómade y de piel gitana. Tan etérea como la otra, pero más de este mundo.

Me atreví y le escribí a su mail mi declaración de: "Te vi... yo no buscaba nada y simplemente te vi.", a la que amablemente contestó, acusando recibo. Obviamente no se enteró de mi existencia, a pesar de que me acerqué tanto a ella como el protagonista de Suskind a la niña del lavado, en "El Perfume". Me acerqué para sabérmela porque para conocerla tenía que perder timidez y esperar el momento adecuado. Y claro, eso no llegó.

Me encanta esto de andarme enamorando de lo que imagino que la gente es. Me mantiene enamorado del amor y pensando en conquista. Es una forma rebuscada para mantener activa la vigilia. Para ejercitar el mate buscando la palabra adecuada que represente fielmente lo que del corazón o del alma brota, (sigo pensando que son lo mismo), y con esa frase abrir el camino al encuentro.

Supongo que es una forma de prolongar el romanticismo perdido en alguna parte de la evolución. Uno deja de hacer automáticamente éstas cosas cuando tiene pareja. Con cueva se deja caer un martes con flores, (siempre y cuando te las ofrezcan en algún semáforo), o prende una vela cagona para ofrecer un baño de tina caliente con posterior masaje, (incluido el interno), cuando ya el romance chorrea por los poros. O te portaste mal el fin de semana pasado y buscas el perdón. Pero eso de buscar una frase que la haga suspirar cerrando los ojos y le corte los elásticos de los "calchunchos", ya está considerado como "cursi" y los wéas no lo hacen. Nos vamos volviendo prácticos. Ahora llegamos con cartera y zapatos. También ellas tienen parte de la culpa, porque renunciar a las flores se puede con algo de "modernismo", pero a la cartera y los zapatos nikagando.

Yo todavía no me entrego a la evolución aquella. A pesar de mi continuo ir a la discoteca; de que me estoy convirtiendo en "chico electrónico" y de que "veo weás, veo weás, veo weás...", no me resigno. Me acerco cada vez más a la imagen del "quijote" y lejos de sentirme patético, siento algún grado de orgullo.

Voy por otra imagen que adorar. A mi narigona la dejaré en un lugar calentito cerca del corazón, a modo de agradecimiento. Por la supervivencia que me regaló por estos meses. Por este ejercicio verbal al que me obliga, para traspasarles, convidarles, hacerlos partícipes de mis sensaciones.

Me acordé del Demian Rice que se mata con el "i can't take my eyes off of you"... durante toda la canción, y lo termina con ese "...hasta que aparezca otra ...", que deja un terrible sabor a estafa.

Una aclaración necesaria: Ella tiene una nariz perfecta. Delgada, respingada y preciosa. Yo le digo "narigona" porque es el detalle del que quedé prendado. (También tenía los ojos de agua, pero es más largo de explicar... Pero si piensan en algo que desean con ansias, que evoca cosas, que promete otras y que se demora en llegar, tendrán una idea cercana. Esa dama esperaba algo con ansias y sus ojos se lo declaraban a cualquiera que la mirara con ojos de agua...)

Un abrazo de esperanza para las que hace rato no le ven el ojo romántico a la papa y se están conformando piolitas con lo que llega.



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