Piramides de Egipto
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EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA

Por El Necio
Investigador Privado

Diciembre 2007

 

García Márquez escribía tiempo atrás, una historia de amor como tantas. Florentino se enamora de una colegial, Fermina Daza, e inician una relación entre "pendejos" que se reduce a miraditas, cerradas de ojos y tomaditas de mano con rubor. El padre de ella los cacha y manda a su niña a casa de familiares, lejos del lugar, donde ella crece y se desarrolla. Florentino se queda y continúan su amor por cartita, (no había msn en ese tiempo). Ella vuelve, le pasa lo de Penélope que no reconoce al novio, y se casa con un médico, el Juvenal. Florentino se echa al pollo en un intento por olvidarla y se bota al trajín, entregando su virginidad tan cuidada para Fermina, a cualquier mina que se atraviese. (Sonó fuerte eso).

El cuento empieza cuando Juvenal, el médico y esposo de la Fermina, se muere. Han pasado 50 años y recién aparece Florentino, en un intento por retomar el amor que dejaron tirado hace tanto tiempo.

¡Ya! ... ¿y?

En el blog de una conocida que va tomando pinta de amiga, escribíamos de las minas de "Sex and the City", y su búsqueda eterna por la pareja ideal. ... y la pregunta es así de obvia poh... ?What`s reshushas happenes con el Mr. Bigs???

Soy testigo cotidiano de minas hermosas que están solas. Hermosas por todos lados, es decir: "guen" lejos, mejor cerca, simpáticas, cultas, jugadas y empeñosas, pero sin mino.

Con ese nivel de "oferta", es decir, de producto disponible en el "mercado", me enamoro cada minuto y cuarto por lo menos, de mujeres distintas y claro, me ofrezco de voluntario para venganzas, odios, rencores o despechos varios, en relaciones cortitas pero intensas, y no me llevan ni de apunte. Parece que tengo un problemita de "poder adquisitivo" y mi demanda no es suficiente...

Mmmmm... Nop, tampoco es cierto porque también he tenido ofertas que he dejado pasar por razones que yo entiendo.

Ahora, también juega en contra el temita de que soy un tipo de la "amantería secreta". No ando por la vida declarando mi amor a nadie, que no sea en éste espacio. No joteo, no llamo ni nada que tenga que ver con declaración directa. Soy extremadamente tímido y pienso que si uno se declara a una dama que no está en la sintonía de uno, la pierde, y yo prefiero tenerlas cerca. De "amiguis" o lo que sea, pero que no exista el freno lógico de la distancia sabia que ellas ponen, para que uno no se pase rollos. No resisto la idea de que una dama ande con el poto pal muro cuando pasa por mi lado, porque sabe que me gusta y ella no siente lo mismo. Tanto es así que si mis dos esposas no se hubieran declarado yo seguiría virgen, puro y casto.

Entonces... Si ellas están en lo mismo que Ellos... ¿Qué pasa que no es posible ir juntando parejas y andar como corresponde?

Estamos en "los tiempos del cólera". El amor está bloqueado y las ninfas de vacaciones.

En química existe la teoría de los "asientos de la micro", en que éstos se van llenando por "afinidad". Así, los elementos van "cachando el mote" en la medida que avanzan por el pasillo. Si en los ocupados va uno que les tinca, se sientan al lado, ocupándolo completo. De no ser así, ocuparán uno que esté completamente desocupado. Llegará el momento en que no queden asientos completamente desocupados, por tanto, deberán finalmente elegir el que más les tinque de los que no les tincan, porque está claro que no pueden ir de pie, es decir, la única forma de viajar es sentado, y hay que viajar de todas maneras.

Bueno, en el amor es la misma weá. El cuento de la "afinidad" es la complicada, porque ya no sabemos qué parámetros son los que debemos medir.

El espejismo del "ideal" es irreal. Lo tenemos claro. La mina rica con así un poto y así unas pechugas, de lindo rostro y calentona como ella sola, solo sirve para un rato y una tarea particular. La mina que debe acompañarnos por un rato largo del camino debe tener otras características. Ojalá sumadas a las anteriores, pero eso es de escasa ocurrencia. Lo tenemos así de clarito, pero no dejamos de fijarnos en "esa"mina poh.

La alta fiebre que produce el cólera nos tiene a los tumbos. De tanto elegir mal y caernos ya no queremos elegir. Como don Otto, estamos quemando el sofá donde se tiran a la hija, pensando como él, que sin el sofá no se la van a tirar más.

La tecnología claramente atornilla al revés. Porque por messenger uno tiene esposas, novias, amigas con ventaja y lo que se te ocurra, que cubren los espacios no llenados por la realidad. La virtualidad es mejor que la muñeca inflable, porque tienes lo otro. La charla de antes de dormir, el comentario del libro, el apoyo cuando estás bajoneado, la admiración del otro por algo que haces, la compañía en todo momento. Todo lo que buscas en la mujer que quieres de pareja, extra sexo, lo tienes en el messenger distribuido entre varias personas... Eso te da una sensación falsa de lo que "ya tienes", y claro, buscas más de lo que tienes para quedarte.

Echémosle la culpa a la globalización, total, todos los weones la culpan por algo. Está de moda "sacárselas" con la globalización y la modernidad.

Tengo ganas de amar, pero a la antigua. Donde no hay más que dos para todo y todo se construye entre dos. Falta para eso... pero llegará... de otro modo la vida completa es una estafa y empezaré a gritar para que me devuelvan la plata...

Lo bueno es que no falta tanto para los 50 años, y la Fermina que me toca estará desocupada para ir a buscarla...

Un abrazo químico para todos...

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