Piramides de Egipto
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¿SE LLEVA EL 5%?... ¡ME IMPORTA UNA RAJA!

Ponerse en el lugar del otro nos cuesta, porque no nos damos la paja de calcular su esfuerzo y mucho menos reconocerle méritos o logros.

Por El Necio
Investigador Privado
elnecio@chile.com

Diciembre de 2011

Me produce sentimientos encontrados el tema Teletón... y no es extraño, pues se juntan en el mismo acto, lo más bello del ser humano y lo más recalcitrante y banal. Es un acto al que concurren en masa, ángeles y demonios con el mismo entusiasmo. Ambos a hacer uso del espacio para ganar adeptos para su lado.

Teletón atiende niños de todo tipo y los ayuda a salir adelante, con las poquitas herramientas con que los dotó el divino hacedor, por las razones que éste tenga para semejante numerito.

Los toma con familia y todo. Destrozados, sin esperanza y pensando en tragedia y los convierte en tipos orgullosos del esfuerzo cotidiano de sus críos. Les hace saber lo superhéroes que son aquellos que, con menos recursos, tienen que pelear en el mismo mundo de mierda que nosotros, que vivimos quejándonos de pequeñeces.

Un ejercicio normal para entender de qué hablamos, es que te tires de guata en el living de tu casa, cruces tus piernas por atrás y vayas a mear. Así de papa. Hágalo y verá de qué hablamos. Obviamente las piernas deben mantenerse cruzadas todo el rato, incluso meando.

Un comentario de un padre de niño diferente me dejó para adentro: "La teletón trata a mi hijo como si fuera el único"... Me mató. Efectivamente eso hace Teletón. Toma a un niño y le entrega todos los recursos disponibles: Furgón que lo pasa a buscar y a dejar para sus sesiones. Todos los especialistas a su disposición (médicos, psicólogos, terapeutas, asistentes, etc.,). Todos los aparatos e instalaciones: (piscina temperada para ejercicios, aparatos, sillas de rueda, etc.), y todos con un amor que impacta.

Les entrega comunión, coincidencia o compañía, como quieran llamarlo. Porque hay otros niños, con deficiencias idénticas o peores, sacándose la shusha al lado... como referencia... para sacarse el estigma de "solo a mí me pasa". Todos los críos tienen un ejército de weones encima, preocupados de cada uno. Atentos a cualquier atisbo de movimiento nuevo o de dolor antiguo. Hay que darse una vuelta por la Teletón para cachar de qué se trata. Vayan, el acceso es libre...


ESO CON LOS ÁNGELES TELETONEROS... OTRA COSA ES CON LOS DEMONIOS

Se dice hace mucho rato que Marito se lleva el 5% de lo que Teletón recaude. Desde tiempos inmemoriales que se comenta pero jamás se publica en ninguna parte. Y sobre éste punto quiero decirles desde lo más profundo del corazón lo que pienso: Me importa una raja... ¡Tal cual!

Si hubo un tipo que fue capaz de interesar a un país en un proyecto de esta magnitud. Tocar a cada weón en su punto justo para sumarlo, me da lo mismo que se lleve un 20% de lo que se logre. A mi me interesa la sonrisa del crío que se para apoyado en fierros porque no le dieron patas, y que la regala. Se cree la raja porque se la pudo para "parecerse" al resto del mundo, a punta de dolor y esfuerzo. O la del compadre que se pone un pincel en la boca y le hace al cuerpos pintados (weón rajúo pintando minas exquisitas con las medias gomas)... claro, las minas no tienen ningún cuco porque el tipo no tiene manos...

Luego los Luksic es el otro lado, donando mil quinientos millones de pesos. Todos para adentro con la suma y es lo normal. Uno proyecta la cifra al potencial personal y se va de raja poh. Para hacerla cortita, si ganas 1 millón al mes y no gastas ni uno, y trabajas hasta los 68 años, juntas como 600 millones. Menos de la mitad de lo que donaron de un pape.

Son cifras incomprensibles. Si uno mira el capital Luksic, desde su holding Quiñenco, te encuentras con sus empresas. Por si no cachan, ahí les mando algunas: Canal 13, Entel, Mineras, CCU, Lucchetti, Banco de Chile, Telsur, los hoteles Carrera, Madeco, Calaf, etc. Es gente que tiene un capital extravagante... onda por los 19mil millones de dólares. Forbes los tiene en el lugar 27 de los millonarios más ricos del mundo. O sea, le vuelan la raja hasta a magnates petroleros.

Si comparamos, la donación de los Luksic es equivalente a que un tipo que gane 200 lukas mensuales, done 32 pesos. Tons... no es que los weones sean desprendidos...

Sacándole puntita al lápiz, Banco de Chile, además de ponerse con las 27 horas con su gente, puso platita... y así Entel y otras. Tons, es un aporte personal. Son 1500 millones de ellos como familia... lo rescatable de esto es que nadie los obligaba a hacerlo. Tenemos no muchas, pero varias familias de éstas, y las otras no pusieron ni uno por su cuenta. Piñera, por ejemplo.

Mi impresión es que muerto el tata Luksic, el corazón de su mujer, Iris Fontbona es la que produce la diferencia... Sus donaciones cumplen dos años. En ambos ha triplicado el aporte de la empresa que más aportó: en 2010, alrededor de 300 millones el aporte más grande y ella puso mil millones. Ahora, ninguna llegó a los 500 y se manda con 1500. Ella es la diferencia, y bienvenida sea.

Quiero pensar en que el mundo mejora... detrás de esos pulpos que solo quieren todo para ellos, existen las Iris... que no tienen drama en reconocer que la vida las ha tratado mejor, y quieren compartir parte de eso con los que nunca tendrán acceso. Ella entiende que no podrá gastarse sus lukas aunque viva mil vidas, porque sus empresas siguen generando dinero todos los días. Tons, si todos se dieran cuenta de eso al mismo tiempo, otro gallo nos cantaría.

Siempre la gente piensa en lo fácil que es para otros hacer las cosas, desde la perspectiva personal.

Llevado al extremo ridículo, si yo le digo a una mamá de 5 cabros que estoy embarazado y que tendré un niño y que le temo al parto, pero que voy igual... seguramente me dirá: la media weá poh, yo he parido cinco... se pasará por la raja el que yo sea hombre y que sea imposible un embarazo. No medirá mi esfuerzo o mi milagro desde mi perspectiva, si no desde la de ella... y eso nos pasa siempre. Ponerse en el lugar del otro nos cuesta, porque no nos damos la paja de calcular su esfuerzo y mucho menos reconocerle méritos o logros.

Tenemos que dar el otro paso evolutivo: darle pelota al otro en buena onda.

En fin, otro tema para conversar... lo bueno, los críos malhechos tienen otro rato de apoyo incondicional para superar sus faltas... lo malo da lo mismo porque ese bueno mata cualquier mal rato. Onda billetera mata galán...

Un abrazo para ellos, besitos en la pera para las más ricas...



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